jueves, 14 de marzo de 2013

Alcàsser. Susana, una amiga de Miriam del Instituto La Florida.




Tomado de:


Susana Dijo:
febrero 29, 2012 a 6:36 pm

Algunos sinceramente, y perdonadme la expresión, parecéis tontos. Tendréis estudios del tipo que queráis, pero desde luego parece que os gusta vivir en la ignorancia, sin saber lo mucho que el dinero puede comprar. Yo he visto con estos ojitos, cómo el dinero lo mueve todo y estoy completamente segura que este caso, es uno más entre tantos.

Lo único que queda claro, es que esa noche, tres niñas fueron arrebatadas del mundo, como si nunca hubieran existido. Y si nos ponemos cien por cien realistas, fueron realmente arrebatadas de sus hogares, de su pueblo, de tardes juntas compartiendo confidencias, comiendo pipas sentadas en cualquier banco. Tres vidas zasgadas de golpe, tres sueños (entre ellos ser patinadoras, bailarinas, encontrar trabajo…) se torcieron de la peor manera que se pueden torcer. Como si de la mismísima inquisición se tratara. Y digo yo ¿qué mal pudieron hacer estas personitas para que las borraran del mapa? Sus habitaciones, estoy segura que siguen como el día en que se marcharon, sus camas, sus fotos, sus paredes, el suelo que un día pisaron…

Veinte años sin ellas señores, que se dice pronto. Veinte años, en los cuales han pasado multitud de crímenes más, por desgracia, pero creo que la magnitud en crueldad que acumula éste, es difícil de superar. Nadie las olvidaremos jamás. Yo iba a clase, a la Florida con Miriam, éramos bastante amigas y también conocía a Desi y Toñi. No os podéis imaginar, hasta que punto nos afectó esto. Tanto en el colegio, en mi casa, en mi vida, en el pueblo en general… Fue una tragedia, como si una bomba atómica hubiera arrasado Alcàsser. Y es que os aseguro que ni cien años borrarían aquello. Jamás. Porque ellas se fueron y nunca volvieron, porque aún hoy recuerdo la última vez que vi a Miriam, aquel viernes al salir del cole. ¿Sabéis lo duro que es eso? Dos meses buscándolas y que luego aparezcan muertas, en una puñetera fosa asquerosa, que nos mientan a todo un país con trolas inimaginables. Y cuando se supo la forma en la que murieron, quería morirme yo también sólo de imaginarlo. Nunca en la vida olvidaré aquello. Hoy soy madre de un niño al que no he podido pasar por alto contarle la historia. Contarle que con 14 años, yo tenía una amiga que dejé de ver de la noche a la mañana, porque la torturaron y asesinaron para satisfacción personal de algunos, junto a dos amiguitas más. Mi hijo es pequeño aún, pero es listo, está al corriente, y sé que si algún día se da otro caso similar a éste, va a saber cuál es la verdad. Porque actualmente yo soy Policía Nacional Antidisturbios, no me muevo mucho en el mundo del politiqueo, pero las informaciones se filtran, es inevitable, y sé a ciencia cierta, que el dinero, como el amor, mueve el mundo. Y lo único que tengo claro en esta vida, es que ni mi amiga Míriam, ni Toñi, ni Desi, van a volver jamás.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Buenas, Nozick, ¿qué piensas que insinúa? ¿Qué calla, ella y el pueblo, quizá?

N. Nozick dijo...

Pues dice "lo mucho que el dinero puede comprar" y "el dinero mueve el mundo". Ahora sólo falta atar cabos.

FRANCHESCA dijo...

Dice la verdad de como funciona el mundo. A mi modo de ver. Ojalá seamos capaces de cambiar esto. DIFICIL TAREA....

Anónimo dijo...

"Yo iba a clase, a la Florida con Miriam"

Pues en clase de Miriam en el instituto La Florida no habia ninguna Susana.

Todo lo demas me parece bien, pero este punto no lo entiendo.

N. Nozick dijo...

Es un comentario en un blog hecho bajo un nick, por lo que podemos suponer que Susana no es el verdadero nombre de la persona que hace el comentario.

Antipas dijo...

Y me atrevería a decir que tampoco habia ninguna fémina que acabara como Policia Nacional, mucho menos de la UIP o algun grupo de los denominados "antidisturbios" ( mi experiencia profesional me die que ellos nunca utilizan este término, siempre dicen UIP, GRS, etc)

Así que diría que no es mas que desinformación, que si, apunta hacia donde queremos que apunte, pero ya.