sábado, 13 de abril de 2013

La ilustre degeneración. De Toledos, Mauras y Caros.




Luisa Isabel Álvarez de Toledo y Maura (1957-2008) fue la vigésimo primera titular del Ducado de Medina Sidonia.

Dicho ducado fue concedido, en segunda instancia, por Juan II de Castilla, siendo su primer titular D. Juan Alonso Pérez de Guzmán y Suárez de Figueroa (1445-1458).

Los Pérez de Guzmán fueron titulares del ducado hasta 1779, fecha en que lo heredó D. José Álvarez de Toledo y Gonzaga. En los años siguientes nuevos apellidos entraron a formar parte del nuevo linaje. Entre ellos, los apellidos Caro y Maura.

Dº Luisa Isabel Álvarez de Toledo y Maura fue la autora del libro “La ilustre degeneración”, en la que hace un retrato siniestro de los secuestros, torturas rituales y asesinatos de niños y adolescentes.

No sé por qué me da la impresión de que Dª Luisa conocía bastante bien el tema, pero no apunta directamente hacia los verdaderos responsables. Aunque da algunas pistas.

La Duquesa describió así el proceso de gestación y publicación de la obra:

"... Tras cerca de 20 años de no conseguir publicar novela, en 1998 editorial sevillana recién nacida, llamada Intolema, me pidió "Presente Infinito". Bajo el rótulo de novela–ensayo, porque a lo que hace pensar e informa, ya no se le puede llamar novela, no encontró distribuidor. Apareció a finales de julio, en pueblos andaluces del interior, no de la costa, sin que el Ministerio de Cultura haya tenido a bien incluirla en el catálogo del I.N.L.E, lo que no es novedad. No aparece ninguno de mis libros. Desde su poder ilimitado, lo que no les gusta queda condenado a la "no existencia".

Pero el "boca a oreja" funciona. De la novela, que a estas alturas aparece y desaparece de las librerías, como los sábalos, debió tener noticia la Ed. Martínez Roca. Me escribió pidiéndome una obra. Y contesté que no. Recién llegada del exilio, hizo otro tanto su director. Rechazó lo que le mandé, pero me pidió trabajo de encargo, tratando de hacerme comprender que en los nuevos tiempos, el autor debía escribir lo que mandaba el editor, no lo que le daba la gana. Nunca me había pasado semejante cosa. Es decir, que me juré no tener más relaciones con el Grupo Planeta. Pero el director literario de Martínez Roca, por cierto italiano y lo suficientemente inteligente como para reconocer sus contradicciones, insistió, buscando por aliados personas de mi entorno.

Teniendo novela reciente terminada y sin esperanza de salir a luz, terminé por ceder, con condiciones expresas: nadie metería la pluma en mi obra, para cortar, añadir o modificar. Si el editor quería reformas y yo las aceptaba, las haría personalmente, quedando a mi cargo la corrección de las pruebas. Rechacé el adelanto, advirtiendo que no firmaría contrato, hasta no tener corregidas las últimas pruebas, reservándome el derecho a retirar la obra una vez publicada, de ser introducida modificación.

Juzgando la creación al peso, pues sólo los mimados del sistema tienen derecho a espacio ilimitado, Locatelli me insinuó reducir las 350 páginas del original a 200, alegando "imperativo" de la colección. No entiendo que la obra, destinada a uso del intelecto, se mida por tamaño o por las tapas, pero cedí, porque quise saber hasta donde llegaba la censura, "encubierta" porque la niegan. Y de ser posible, acopiar pruebas. Aceptado como título "El jardín de las Delicias", impuesto por la editorial, dejé el manuscrito en 199 folios, en los espacios y tipos señalados. Mandé a la editorial copia de impresora, sin adjuntar disquete. Tendrían que pedirlo para preparar las pruebas y sabría cuándo entraba en imprenta.

Recibido el texto, Locatelli insistió la conveniencia de formalizar el contrato. Me atuve a lo dicho y me olvidé, suponiendo que no estaban dispuestos a poner lo que había mandado al alcance del lector. Un día recibí los dos primeros títulos de la colección "Originales". Mi obra aparecía anunciada en la solapa, con mi nombre y apellido. No habiendo visto pruebas, llamé a Locatelli para recordarle el compromiso. Prometió traérmelas en persona, asegurando que con los nuevos métodos, había tiempo sobrado para salir en la fecha.

Creyendo que ver mi nombre en las librerías me obnubilaba, se presentó con las pruebas de los primeros Capítulos. Y, sobre todo, con el contrato. Que se hubiesen tomado el trabajo de sacarlas del dedo, me asombró. Lo entendí apenas empecé a repasarlas. A más de nombres de plantas en latín, encabezando los Capítulos, por cierto con significado, cursilada añadida, de mi texto no quedaba ni el esqueleto.

Repasadas las primeras páginas, anuncié que retiraba la novela, porque el censurón no admitía negociaciones. Locatelli protestó. No podía hacerlo, pues estaba anunciada. Respondí que nadie está obligado a pagar las consecuencias de imprudencias cometidas por tercero. En el colmo no sé si del cinismo o de la estupidez, alegó que la Editorial había cumplido lo acordado, pues no añadió palabra. Probé que al no haberlas dejado, llegábamos a la misma conclusión: a más de hacerme decir lo que no dije, se me hacía expresarme contra mis principios. Al día siguiente, acogiéndome a la Convención de Ginebra, que reconoce al autor derecho imprescriptible a la propiedad intelectual de su obra, reclamé por fax, remitido a nombre de la cabeza visible de la empresa, devolución inmediata del manuscrito y sus copias.

Debidamente documentado el hecho, pues anunciada la obra el editor no podría alegar rechazo, por razones literarias o de formato, denuncié censura probada, a más de flagrante. Miembro entonces de "Asociación Colegiada de Escritores de España", -de la que me he dado de baja-, no conseguí la ayuda legal, que solicité, para llevar la cuestión a La Haya. Como gran concesión, me permitieron denunciarla en breve artículo, aparecido en la "República de las Letras", órgano de circulación restringida.

Esto sucedió en 1999. En 1995, corregidas las segundas pruebas de un relato sobre lo sucedido en Palomares, escrito en 1968, que no apareció entonces, por haberlo prohibido la "censura descubierta" de Fraga, tuve que retirar la obra, corregidas las segundas pruebas, porque el Instituto del Libro Almeriense, en último momento, pretendía y quiso introducir las mismas modificaciones que la censura en Fraga. Hará un año poco más o menos, la Editorial Nerea me pidió la biografía de Gaspar de Guzmán. Publicada la primera parte bajo el título de "Historia de una Conjura", por la Diputación de Cádiz, en 1987, reservándome el derecho a vender la explotación de la obra a editoriales comerciales, agotada hace tiempo, al haber sido censurada la segunda parte, advertí a la editorial que no consentiría publicar otra vez separadamente. Aceptó, pero imponiendo extensión de 200 páginas, que parecen ser de rigor. Esta vez mandé el manuscrito, acoplado a la exigencia y completo, directamente por disquete. En abril del 2001 recibí carta, rechazando la obra, por excesivamente documentada y especializada; dado que los tales lectores, no pueden aceptar ni rechazar lo que no se les permite conocer, he decidido incluir la novela censurada por Roca, según quedó tras el recorte, que la dejó en las 200, es decir, en las condiciones en que fue anunciada. El texto que aparece en cursivas, es el que aparece en las pruebas, es decir, lo único que se pensaba publicar de los primeros Capítulos. Y en la forma en que se pensaba publicarlo. Al margen incluyo muestra. El resto fue suprimido.

Confieso que esta obra es fruto de la indignación impotente. Partiendo de sucesos aparecidos en la prensa; del perfil que ya en el siglo pasado prestan psiquiatras y psicólogos a los protagonistas habituales de sucesos similares, surgió una novela policíaca al revés: los protagonistas, arquetipo del sádico sexual, no pretenden encontrar al criminal. Se exprimen las meninges, para ocultar su crimen, porque necesitan continuar cometiéndolo. Personajes, situaciones y lugares son ficticios. Pero confieso que de no haber aparecido en la prensa determinados hechos, nunca se me hubiese ocurrido escribir este relato. Lo hubiese considerado excesivamente alejado de la realidad para ser plausible. Servirá al menos para despertar conciencias, alejando del lamentable camino a los que son atraídos por invitaciones, en apariencia inocuas y hasta ventajosas. No tengo esperanza de avergonzar a los que usan semejantes prácticas. Por no tener, no tienen ni dignidad.

Espero que en Internet no suceda como en los "medios" y las editoriales. Que la libertad termina donde se empieza a decir lo que el poder no quiere escuchar."






Entrevista a Luisa Isabel Álvarez de Toledo,
Duquesa de Medina Sidonia. 15/06/1995
(Fragmento)

H. – En algunos artículos de prensa, me ha sorprendido –sin ser un experto ni conocer el tema en profundidad– encontrar una relación de fondo entre la Masonería y la Iglesia. ¿Qué puede haber de cierto en ello?

R. – Bueno, hay ahí dos cosas. La masonería, como usted sabe, es una idea bastante bonita y positiva que surge en el siglo XVIII. Masón era el Conde de Aranda, masones eran todos los ilustrados, con unas ideas bastante claras. No tenían las ceremonias que tienen actualmente. Como me decía uno: "por qué no entras". Digo: "chico, porque el día de mi ingreso me puede entrar un ataque de risa que me puedo estar riendo un mes". O sea, que, imposible, claro, porque sería una total falta de respeto.

Primero surge en España el Opus Dei, que es una forma de masonería, una orden laica: los hay casados, numerarios –que esos tienen que ser solteros, hacer los votos... pero están en la vida civil– algunos sacerdotes... Su fin –lo dice en Camino– es claramente el dominio universal. Ahí lo dice, ahí mismo: perseguimos el dominio universal. ¿Por qué vías? Por las que sean. Es organización secreta, hay que guardar el secreto. Nunca se prohibirá. Y esta gente necesita dinero, conseguirlo por las vías más rápidas posibles.

Entonces surge en Italia una logia masónica, que se llama P-2. Hay un disidente masón que monta en Italia una logia al margen de la masonería tradicional, tanto del Gran Oriente como de la Masonería Escocesa. ¿Qué es lo que sucede entonces? Calvi... conexiones con el Vaticano... Marcinkus... gran escándalo del Banco Ambrosiano... Triple A argentina durante la represión... En fin, una serie de movimientos con bastante dinero. Esto se va a unir al Opus Dei. Y aquí tenemos el asunto Banesto. Parte de los principios de Conde están perfectamente explicados: esa compra de Antibióticos por los italianos en la que estaba implicada la P-2, de manera que el dinero que le dan a Conde por sus Antibióticos, que no lo valían por supuesto, para que compre Banesto, ese dinero viene a través de la P-2. Hay un libro muy bueno publicado en Colombia sobre este tema.

Con P-2 vamos a entrar en Conde, que es masonería y Opus, simultáneamente, que va a comprar y va a vaciar –que es la técnica: vaciar– el dinero del mayor banco de España, como antes vaciaron Calvi y su cuadrilla el Banco Ambrosiano. ¿Por qué acaba Calvi colgado? Porque Calvi va a hablar. A Calvi había que quitarlo de en medio. Y lo quitaron de en medio. Las conexiones son éstas. ¿Quién mete a Conde en Banesto? ¿No lo saben ustedes? Pues es público y notorio: el padre del Rey. Cuando entra Conde en el banco todo el mundo se queda con la boca abierta, porque ese señor, al que no conocemos, que no tiene el porcentaje necesario para exigir la presidencia ni mucho menos (el propio Argüelles tenía muchas más acciones y además era un sucesor de Guernica 1 mucho más avezado). Don Juan dice que este señor, presidente. Y designan a Conde.

En el 89 ya, se da cuenta el consejo y nos damos cuenta todos, de que este señor está vaciando el banco y se pone una denuncia para echarlo. ¿Sabe usted lo que pasa? Que todos los consejeros, que son mayoría, que participan en esto, van a la calle y se queda Conde, ya definitivamente con todo. Los demás accionistas nos unimos en su contra. Había mayoría entre los pequeños accionistas unidos. No se pudo desbancar a Conde. Conde paga gran parte, una serie de cosas, en el 92. En realidad esto fue un capricho real.

Calculando que ya la monarquía estaba restaurada, el momento del V Centenario se aprovecharía para hacer una gran demostración y conseguir el Mercado Común Iberoamericano con España en cabeza. Entonces España sería el vínculo con América del Sur y con el mundo musulmán. Se monta el tinglado, nos gastamos hasta la renta de los nietos y la conclusión es que, todavía no ha terminado la fiesta del 92 cuando ya entramos en picado en la crisis, con todas sus consecuencias. Y fracasa la operación. Bueno, pues todo esto está explicado con la P-2, con el Opus Dei, en fin, con todo ese tinglado, con Roma... Todos sabemos que... Ambrosiano... Marcinkus... el Papa...



1  Se refiere a Pablo Garnica Mansi (1984–1988).










Una herencia impagada de 33 millones

JAVIER MARTÍN-ARROYO Sevilla 18 DIC 2015 - 20:12 CET




El plan trazado por la duquesa de Medina Sidonia, Luisa Isabel Álvarez de Toledo y Maura, para evitar que sus tres hijos se beneficiaran de su extraordinario archivo histórico y del Palacio Ducal de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), se ha venido abajo. La conocida como Duquesa Roja, fallecida en 2008, legó todos sus bienes a una fundación presidida por su viuda Liliane Dahlmann, pero ahora un juez ha dado la razón a los hijos y ha desbaratado el guion previsto. Resultado: los hijos deben percibir 27 millones y Dahlmann, seis.

El actual duque de Medina Sidonia, Leoncio Alonso, y sus hermanos Gabriel y Pilar, demandaron a la presidenta de la fundación por la herencia trazada por su madre -que les donó 743.000 euros, el 1,3% del total estipulado- y el juicio se celebró este otoño. Ayer, el juez José Lázaro Alarcón ordenó que la fundación debe abonarles esa suma millonaria como legítimos herederos y considera que la duquesa les dejó “de manera indebida” al margen de su vasto patrimonio, cuyo principal valor es un archivo de seis millones de documentos (el más antiguo del siglo XII) repartidos en 6.317 legajos de un valor histórico “incalculable”, según los expertos.

Sin embargo, el fallo en primera instancia es solo el principio de un caso que resolverá, previsiblemente, el Tribunal Supremo. Por un lado, la sentencia confirma el “altísimo valor cultural” del legado -ya declarado Bien de Interés Cultural (BIC)- y, por tanto, la imposibilidad de que sea dividido o trasladado, un riesgo que generó la creación de una plataforma ciudadana con 3.000 firmas para evitarlo. El principal interrogante del embrollo judicial está sin resolver: ¿serán indemnizados los hijos? Si la sentencia es confirmada, es muy probable que finalmente la institución sea liquidada al ser incapaz de afrontar la millonaria suma. La fórmula para que afronten los pagos los patronos de la fundación (Ministerio de Cultura, Junta de Andalucía, Ayuntamiento de Sanlúcar de Barrameda y Diputación de Cádiz), se antoja difícil.

Los bienes están protegidos y no ha lugar a que los herederos participen de su gestión. Otra cosa es cómo se resuelve y si se les pagará”, valoran fuentes de la fundación. En el bando opuesto, Eduardo Ferreiro, abogado de Leoncio Alonso, censura la gestión de la institución. “Han intentado vender una historia falsa de buenos [la fundación] y malos [los hijos]. Y la fundación hace de todo menos cuidar del patrimonio, que no tiene ni asegurado ni digitalizado. Si hay un incendio se van al garete 900 años de historia de España y Portugal”. El heredero Gabriel se muestra resignado ante la dificultad de cobrar la indemnización prevista: “La fundación es insolvente y cobrar es muy difícil. El juez busca que lleguemos a un acuerdo con la Junta para reconocer nuestros derechos”.

Los expertos valoraron el Palacio Ducal, el archivo -que ocupa 700 metros de estanterías-, y las obras de arte, muebles y objetos ornamentales en 52 millones de euros. La ley estipula que del patrimonio, un tercio debía ser para sus tres hijos, un tercio de libre disposición para su viuda, y un tercio de mejora para su primogénito, Leoncio, que percibiría 16 millones. Está por ver que ese reparto fijado por sentencia se haga realidad y la voluntad de la Duquesa Roja se invalide.







Fundadora

Isabel fue ante todo una persona comprometida con la sociedad que le rodeaba, que huyó de las etiquetas despertando recelos en un mundo de apariencias, por una sencilla razón “romper clichés en el contexto intelectual de los antagonistas de uno y otro bando”. Buscó y defendió la libertad de pensamiento y siempre respetó los derechos y libertades de todas las personas, conformando un carácter y una ética propia, arraigada en lo más profundo de su personalidad.

En octubre de 1936 y tras la guerra civil, los duques junto con su hija volvieron del exilio de Portugal, instalándose en el viejo caserón palaciego que sus antepasados tenían en Sanlúcar de Barrameda. En este pueblo de los años treinta, desde la ventana de su habitación, descubriría las bellas puestas de sol, la levedad del paso de las horas que iban fluyendo, mientras su madre, doña María del Carmen Maura y Herrera, pintaba o le leía capítulos de uno de sus libros favoritos: “El Mundo en mis Manos”, relatos etnográficos y históricos de países lejanos, que ella escuchaba atentamente mientras aprendía la relación dialéctica del transcurrir de los hechos.


Y sería en Sanlúcar, en sus calles y rincones, donde a través de los juegos con los niños del pueblo, la enfermería de su madre y la relación con los enfermos y pobres, que transitaban por la casa, donde conocería el arte de la supervivencia. En este ambiente contradictorio, donde la burguesía vivía a espaldas de los conflictos y las necesidades sociales, doña Isabel, acabó relacionando de modo implícito la injusticia, dolorosa e inquietante, que había en aquella sociedad.


Realidad que no dejaría de obsesionarle hasta el último momento de su vida. Por ello siempre buscó el antídoto en el conocimiento, lo que le haría decir en unos de sus escritos: “La constante de la historia es el fracaso. Y la causa que acompaña es la de la ignorancia. El remedio será la cultura y la adquisición de conocimientos”. “El bienestar no se conquista sin esfuerzo, ni de la noche a la mañana”.


En 1946 y tras fallecer su madre, sus abuelos se hicieron cargo de ella, teniéndose que marchar de Sanlúcar a Madrid. La muerte de su madre, la sumiría en un profundo dolor y abatimiento. Fue a ella, su madre a quien prometió que cuando fuese mayor se ocuparía del palacio y del archivo familiar, que por aquel entonces descansaba en un guarda mueble de Madrid.


Bajo la tutela de su abuelo materno, don Gabriel Maura Gamazo, miembro de la Real Academia de la Historia y de la Real Academia Española, sintió una vocación por la literatura y la ciencia histórica, abordando sus primeros compromisos literarios y trabajos de historia. En este contexto se fue desarrollando su moral y ética, que a nuestro modo de ver, fueron decisivos a la hora de emprender futuros compromisos ideológicos.


En 1955 muere su padre, don Joaquín Álvarez de Toledo y doña Isabel decide hacerse cargo del archivo histórico y de la casa familiar de Sanlúcar de Barrameda. Un año más tarde decide casarse con don Leoncio González de Gregorio, matrimonio del que nacieron tres hijos, don Leoncio Alonso González de Gregorio y Álvarez de Toledo, XXII duque de Medina Sidonia, doña Pilar González de Gregorio y Álvarez de Toledo, duquesa de Fernandina y Gabriel González de Gregorio y Álvarez de Toledo.


A partir de este momento comienza un periodo centrado en la reconstrucción del entorno material, que décadas después formaría la Fundación Casa de Medina Sidonia. Su discurso acompañado de la acción, conllevó la conservación y difusión del archivo de la casa Medina Sidonia, para legarlo a las generaciones venideras, como instrumento de estudio.


La organización de todo este patrimonio artístico y documental. Con su ideología política plenamente definida y rechazando cualquier forma de subordinación de carácter político o religioso, participó activamente en los movimientos de las luchas obreras que estaban naciendo, colaborando activamente en las primeras huelgas conocidas en el Marco de Jerez.


En 1967, tras el accidente nuclear de Palomares, participó en una manifestación en defensa de los agricultores que exigían indemnizaciones por la contaminación sufrida en sus tierras, saltando por primera vez a los medios de comunicación como la "Duquesa Roja". Según sus palabras se encontró “a unos ciudadanos empobrecidos, a los que habían retirado sus tierras, pertenencias y trabajo, sin indemnizarles, alarmados porque les hacían reconocimientos, negándoles información sobre el resultado. Me pidieron que publicase lo que estaba pasando y así lo hice”. Fue procesada y condenada permaneciendo durante ocho meses en la cárcel de Alcalá de Henares. Su liberación llegó gracias al decreto - ley de amnistía.


De su experiencia en la cárcel diría en una de sus cartas escritas desde su celda a su hijo mayor “Recapacitando me ha venido muy bien esta temporadita a la sombra. He aprendido lo que nunca me podría haber enseñado la calle. Es como un compendio de los problemas del país. Una síntesis que no puedes encontrar en otra parte, y que te permite llegar al fondo de las cosas, oculto en el mundo de fuera. Tienes una madre que sabe mucho más que el año pasado. Como verás, siempre andamos a tiempo de aprender, recuerda siempre que, aprender es conocer”. Todos los procesos fueron consecuencia de “haber usado una libertad de expresión que se respeta en cualquier país libre,y que espero se respete en el futuro por parte del estado Español”.


Es en estos momentos cuando escribe su primera novela "La Huelga", reviviendo y denunciando el problema del campo andaluz en los años 60 y el caciquismo como instrumento de poder. La publicación de esta novela, junto con los artículos que aparecieron en la revista Sábado gráfico, denunciando la situación que se vivía en las cárceles españolas, concretamente en Ventas y Alcalá, provocaron que en 1970, el Tribunal de Orden Público emitiera otra sentencia condenatoria contra la duquesa, sin embargo, ella decidió antes exiliarse voluntariamente a Francia.


Años más tarde, confesaría que esta primera obra la escribió por la necesidad instintiva que sentía en denunciar la subordinación material e ideológica de los más desfavorecidos, pues entendía que el deber del intelectual era llamar la atención y dar soluciones a los abusos e injusticias que estaban sufriendo las clases sociales más bajas y desfavorecidas.


En Francia, instaló en París, en una buhardilla de 15 metros cuadrados, cuyo único espacio de luz sería una ventana que daba a la Politécnique, por donde pasarían muchos de los que luego serían los primeros políticos democráticos de este país. Supuso una ruptura extrema con el bienestar económico, social y material, lo que contribuyó a que orientara toda su energía hacia el trabajo de la creación, reclamando a través de sus artículos y obras literarias la libertad de expresión.


Esta actividad la llevó a viajar por toda Europa, sus análisis sobre la España contemporánea y el mundo, fueron acogidos en los foros democráticos de países como Inglaterra, Suecia, Bélgica, Suiza, Alemania, o Canadá. Actuaba en función a las exigencias propias de aquel momento. Había que denunciar la dictadura de Franco, para ello no dudó en aliarse con ideólogos marxistas, liberales o independientes. Sin embargo, jamás militó, como a ella gustaba decir, en ningún partido político.


Yo tenía conciencia y derecho, me presentaba en contra de un sistema virtualmente injusto y corrupto. Era joven y creía que en este país se podía erradicar la corrupción. Por una serie de hechos, tuve que ir a la cárcel y después al exilio. Quien defiende sus ideas, algo le cuesta”.


En los últimos tiempos de este exilio, que a muchos de sus detractores, le gusta calificarlo como de “dorado”, empezó a ser considerada una desclasada. A este respecto solía decir: “todo ello no son más que prejuicios de aquéllos que consideran que el ser humano responde a una etiqueta, sea de índole económica o política. Y yo, lo que soy y he sido siempre ante todo es persona, dotada de un cerebro que me ha permitido pensar, analizar y observar. Por tanto, que cada uno piense lo que quiera, sea lo que sea, ello no me ha de impedir actuar según la conciencia y la razón me dicte”.


En estos años de duro combate ideológico con la oposición española, su preocupación básica consistía en lograr que en España, una vez muerto el dictador, se lograse implantar la Democracia, pero para ello se hacía necesario crear nuevas libertades, necesarias para combatir nuevas formas de dominación, impuestas por los llamados epígonos del franquismo. Ello le valió enemistarse con la clase política naciente, convencidos de que había que pactar, aunque fuese renunciando a muchos de los presupuestos éticos esgrimidos años antes. De este modo, y una vez más, rompía con el pensamiento oficial, enfrentándose desde la soledad a los principios políticos de un colectivo que no estaba dispuesto a cambiar sus proyectos personales, ni a renunciar a una vida pública que presagiaba ser prometedora.


En octubre del año 1976, gracias a los últimos decretos de amnistía concedidos pudo volver a España. Tampoco en esta ocasión fueron fáciles los comienzos, sobre todo teniendo en cuenta las contradicciones que encontró en el sistema de aquel momento, que distaba de responder a su ideal político.


En 1978, volvió a su casa en Sanlúcar y el archivo, que había quedado protegido durante su ausencia, fue trasladado a esta localidad gaditana. A instancias suyas, consiguió que el palacio de los Guzmanes, fuera declarado Bien de Interés Cultural por el Ministerio de Cultura. Retomó la catalogación, iniciada antes de partir hacia el exilio. El dinero enviado para ir manteniendo el palacio se había diluido en otras cuestiones, que nada tenía que ver con la pretendida conservación. Todo ello, unido a conflictos personales y familiares, hizo que la “nueva vida” soñada y deseada se rompiese en mil pedazos. Esto provocó que durante bastante tiempo se alejase de la vida pública, encerrándose días y noches en su despacho, personalizando en exceso, a nuestro modo de ver, todo cuanto ocurría de puertas afuera, lo que le impidió aproximarse a los demás, ganándose la fama de mujer excéntrica e intratable.


A partir de los años 80, sacó a la luz nuevas publicaciones, centrando cada vez más su atención en el análisis histórico, con títulos como "Historia de una Conjura" o "Don Alonso Pérez de Guzmán, General de la Invencible", así como numerosos artículos para revistas de investigación y divulgación.


A lo largo de los años 90 comienza a perfilarse un nuevo horizonte en el ámbito de la materialización de su proyecto vital, como fue la conservación del patrimonio cultural y material de Sanlúcar. En este esfuerzo permanente de alcanzar el equilibrio entre lo público y lo privado, creará la Fundación Casa de Medina Sidonia, pasando el palacio con todo lo que contiene incluyendo su archivo a ser propiedad de la misma. De este modo aseguraba desde el punto de vista institucional y jurídico, todo el patrimonio artístico y documental.


A lo largo de los años 90 comienza a perfilarse un nuevo horizonte en el ámbito de la materialización de su proyecto vital, como fue la conservación del patrimonio cultural y material de Sanlúcar. En este esfuerzo permanente de alcanzar el equilibrio entre lo público y lo privado, creará la Fundación Casa de Medina Sidonia, pasando el palacio con todo lo que contiene incluyendo su archivo a ser propiedad de la misma. De este modo aseguraba desde el punto de vista institucional y jurídico, todo el patrimonio artístico y documental.


La Fundación representó y representa la normalización entre la vinculación que debe existir entre lo público y lo privado, además de contemplar que los bienes que contiene son sumas de valores culturales que fijan las raíces de una sociedad, de un pueblo que se ve representado, vinculándose moral y afectivamente con el lugar. Con ello se da contestación a la dimensión social que debe tener este tipo de patrimonio, que Luisa Isabel Álvarez de Toledo siempre consideró que era de todos y como tal debía ser mantenido y conservado.


Los que tuvimos la suerte de tratarla y compartir el día a día, así como la gente que venía a casa para conocerla o hablar con ella, guardamos un profundo cariño y respeto hacia lo que representó. Todos aquéllos que se acercaron a su persona desde la sinceridad pudieron comprobar su grandiosa bondad y su sabiduría, que supo transmitir con sencillez y humildad.


Hemos querido voluntariamente resaltar en esta somera aproximación a la figura de doña Luisa Isabel Álvarez de Toledo, una imagen desligada de vivencias personales o familiares, pues al volver la mirada al pasado, la observamos delante de su ordenador, dando formas a ideas y proyectos, que siempre tuvieron que ver con asuntos colectivos, enfocados a mejorar el mundo.


Eligió la escritura como medio para llegar a los demás y se mantuvo hasta el final de sus días en la creencia de que el hombre es capaz de cambiar, de alejarse del imperio de dinero y de la ostentación. Quizá algún día ello sea una realidad, pero lo que sí es seguro que enseñanzas como las suyas harán que estemos algo más cerca de alcanzar este sueño.


Desde la experiencia personal de los que la conocimos, podemos decir que fue un ser excepcionalmente sensible y frágil, con un sentido extremo de la honestidad e integridad personal, cualidades que hubiera querido encontrar en todas las personas.







EuropaSur
El duque de Medina se avergüenza de la expulsión de los judíos y les pide perdón
  • Entrega a la comunidad un documento de desagravio en hebreo y español "No es común que se nos pida perdón", agradece Marc Benady
A. MUÑOZ GIBRALTAR | 10 Diciembre, 2013 - 01:00h

El Instituto Cervantes albergó ayer un solemne e histórico acto por el que el duque de Medina Sidonia pidió perdón públicamente a la Comunidad Sefardí de Gibraltar por la expulsión de los españoles de religión judía en el Siglo XV. "En mi nombre y en el de mi familia pido perdón públicamente y que sirva de desagravio de unos hechos de los que me avergüenzo", dijo Alonso González de Gregorio y Álvarez de Toledo, que suscitó un sonoro aplauso en la sala.

El acto comenzó pasadas las 19:00 horas y a él asistió una nutrida representación de la comunidad judía local, entre los que se encontraba el ex ministro gibraltareño, ex embajador y vicepresidente de la Comunidad Judía de Jerusalem, Solomon Seruya, el ex alcalde del Peñón, Salomon Levy, y el historiador Sam Benady, conocedor de los hechos acontecidos en el Siglo XV. También estuvo en el acto el delegado especial del Ministerio de Exteriores para el Campo de Gibraltar, Julio Montesinos, y otras personas llegadas desde el otro lado de la Verja.

El director del Instituto Cervantes, Francisco Oda, fue el encargado de presentar la convocatoria que calificó como un "acto histórico y de importancia vital" motivado por un "acto sublime de humildad y generosidad" del duque de Medina Sidonia sobre actos ocurridos hace más de 500 años.

Llegado el turno del perdón, Alfonso González de Gregorio y Álvarez de Toledo indicó que el de ayer se trataba de un acto personal y que hacía año y medio que "sintió la necesidad de hacerlo" cuando fue el primer duque de Medina Sidonia que volvía a Gibraltar. "Fui consciente entonces de la deuda con los conversos. La memoria es patrimonio de todos. La historia y el futuro conllevan una responsabilidad", dijo el aristócrata, que aseguró que los hechos ocurridos entre 1474 y 1476 le avergonzaban por su condición de cristiano independiente, porque su propia sangre por parte de madre es de descendientes de judíos y por vergüenza moral. "Por eso estoy aquí, no es retórico, lo siento verdaderamente", aseguró el duque, que esbozó el contexto histórico que rodeó aquel hecho.

Del otro lado, habló el vicepresidente de la Comunidad Sefardí de Gibraltar, Marc Benady, quien trasladó las excusas del presidente, James Levy, que viajaba ayer a Londres para recibir hoy una condecoración de la reina. Benady aseguró que es un honor asistir a este acto. "La historia judía está repleta de épocas turbulentas y no es tan común que se nos pida perdón", dijo el representante de los hebreos, que ensalzó el valor y la integridad del duque en el reconocimiento de la injusticia cometida con los conversos. Benady aprovechó para reivindicar al Reino de España la retirada del Tratado de Utrecht de la cláusula que pide que ni moros ni judíos tengan domicilio en Gibraltar.

A continuación, el duque de Medina Sidonia entregó a Benady un documento de perdón en un pergamino en español y hebreo diseñado por el artista linense Víctor Quintanilla -quien también intervino en el acto- con la participación del calígrafo sefardí Benjamín Hassan.






Fuentes:


  1. Entrevista a Luisa Isabel Álvarez de Toledo, Duquesa de Medina Sidonia. 15/06/1995: http://www.webislam.com/articulos/17944-entrevista_a_luisa_isabel_alvarez_de_toledo.html
  2. La Ilustre Degeneración. Luisa Isabel Álvarez de Toledo y Maura. Proyecto y edición: http://www.papelesdesociedad.info/?La-Ilustre-degeneracion-La-caceria
  3. La Ilustre Degeneración. Luisa Isabel Álvarez de Toledo y Maura. Libro: http://www.papelesdesociedad.info/IMG/odt/la-ilustre-degeneracion.odt
  4. Una herencia impagada de 33 millones: http://politica.elpais.com/politica/2015/12/18/actualidad/1450434062_432702.html
  5. Fundación Casa Medina Sidonia: http://www.fcmedinasidonia.com/fundacion/biografia_isabel_alvarez_toledo.html
  6. El duque de Medina se avergüenza de la expulsión de los judíos y les pide perdón: http://www.europasur.es/gibraltar/Medina-averguenza-expulsion-judios-perdon_0_760424458.html

26 comentarios:

Anónimo dijo...

No se si habrá por ahí algún conde que haya pretendido chantajear a alguien con algún que otro "depósito" incriminatorio.

galaxis dijo...

Puede salir de la P2, El Maestro de Ceremonias del Caso Alcasser?

Anónimo dijo...

La duquesa apunta en su novela-ensayo en la misma direcceción que lo hizo un par de años antes Paco Umbral en su artículo, incluído en el periódico El Mundo, "El Halcón Maltés".

Miembros de la nobleza, de la alta burguesía y de la Iglesia, todos ellos masones y con inquietudes ocultistas dirigidas a fortalecer su poder por medio del hermanamiento obtenido a través de sádicos crímenes. Los "contratos" son formalizados en soporte audiovisual.

La conexión hebrea de esta "casta criminal" queda patente con la utilización por parte de la escritora del nombre "Casa del Sol" como el lugar destinado a los sacrificios de niños y adolescentes.

Anónimo dijo...

Es una vergüenza que en el siglo en que vivimos jovenes inocentes tengan que padecer esas brutalidades porque no haya gente que no sea corrupta en los altos mandos y de un golpe sobre la mesa. Por dios hasta cuando esto? Hasta cuando padres como los de alcasser y demás padres que aun no han recuperado a sus hijos van a tener que seguir viviendo algo tan grave y triste por la depravación del hombre?

Anónimo dijo...

hola
Yo tras leer el libro de la duquesa, me da la sensación de que da mas pistas de las que parece.
Justo al final del libro, sin venir a cuento de nada, la duquesa describe, con pelos y señales un palacio en concreto, del que da pistas varias:
a las niñas de alcasser las mataron en el Palacio de Linares. Recien reconvertido y super renovado como Casa de america.

saludos.

FRANCHESCA dijo...

Siempre pensé y lo sigo pensando, que el caso alcazer encaja con un tipo de orgias y torturas q solo puede hacer este tipo de gente. Pues hay q tener mucho poder para manipular las investigaciones(en las q hay mucho personal trabajando)asì como coseguir q culpen a otras personas y cerrar el caso.

Anónimo dijo...

"...¡Pero me dan una cosa esos chiquillos!
- Lo que no tienes que hacer es pensar. O pensar que hace falta. Siempre hubo sacrificios, porque son necesarios. Lo que pasa es que nos hicimos débiles y se nos olvida. Sin sacrificios, Roma no hubiese tenido imperio. ¡Ni Estados Unidos! ¿Que crees que son esos bombardeos masivos, que organizan cuando les da la gana?. Sacrificar es matar sin arriesgarse. ¡Y es lo que hacen!.
- Los que sacrificaban fueron los cartagineses. ¡No los romanos! - replico Lola, que recordaba su historia.
- Más a mi favor. Porque nuestros antepasados son los cartagineses. No los romanos.
- ¡De todas maneras!
Angustia miró el reloj.
- Lo que quieras pero ve e a vestirte. Ya debíamos estar allí. Hay que llevarlo a la Casa del Sol.
- ¿A la Casa del Sol?. Eso está...
- ¡Sí! ¡En pleno Madrid!"

La Ilustre Degeneración.

¿Cartagineses?, ¿la Casa del Sol?, ¿cuantas páginas le faltan a la novela?...

N. Nozick dijo...

www.casamerica.es/el-alto-patronato

Las instituciones y los nombres lo dicen todo.

Anónimo dijo...

"Don Leoncio Alonso González de Gregorio y Álvarez de Toledo, 22nd Duke of Medina Sidonia, Grandee of Spain will apologize to Jewish community of Gibraltar for the expulsion of Gibraltar's Jews in 1474 by one of his ancestors"

http://www.haaretz.com/jewish-world/jewish-world-news/1.562590

"En mi nombre y en el de mi familia pido perdón públicamente y que sirva de desagravio de unos hechos de los que me avergüenzo", dijo Alonso González de Gregorio y Álvarez de Toledo (...) que aseguró que los hechos ocurridos entre 1474 y 1476 le avergonzaban por su condición de cristiano independiente, porque su propia sangre por parte de madre es de descendientes de judíos y por vergüenza moral.

http://www.europasur.es/article/gibraltar/1663969/duque/medina/se/averguenza/la/expulsion/los/judios/y/pide/perdon.html

Anónimo dijo...

"Entrar en un banco privado por arriba, sin tener acciones, además de ser prácticamente imposible, está generalmente mal visto. Joven y espabilado, Ubaldo era arquetipo del yupy, con ambición sobrada para llegar, pero carecía de posibles para conseguirlo. Recibido el consejo de comprar empresa de abonos, ofrecida a la baja por estar en quiebra, lo siguió por venir de quien venía. No intentó reflotarla, por ser imposible, pero se presentaron franceses dispuestos a comprar ruina, con plús valía de millones por ciento. Sin reparar en que el pelotazo fue financiado con cargo a presupuesto propio, la prensa jaleó operación milagrera, porque aprendió a ser disciplinada. La reinversión de lo obtenido en acciones del Banco Rojas (...) Monárquicos los consejeros del Banco Rojas, apenas supieron que el padrino de Ubaldo, se movía en la intimidad del rey, arrumbaron al candidato previsto. Dedicado el primer año de gestión a reemplazarlos, aun no había salido el último, cuando la entidad empezó a vaciarse de contenido. Alarmados gestores y accionistas, lo denunciaron al Banco Central, cuya cabeza, debidamente instruida, respondió celebrando las cuentas y balances, presentados por el flamante presidente. Al amparo de la presa, las acciones del Banco Rojas se dispararon. Instalado su presidente en el Olimpo de las finanzas, fluyó el ahorro del común, dotando de liquidez ilimitada a una entidad, que iba camino de gestionar aire. A golpe de compras y ventas, celebradas como prodigio de ingeniería financiera, Ubaldo transfería capital, reservas y depósitos, sumando pocos para hacer un mucho, en las cuentas de uno, sin más merma que el costo de comisiones y otros gastos, generados por el recorrido del dinero, de país en país y de banco en banco, enredando debidamente las huellas del viaje, antes de dar en destino (...) Aplaudido por el presidente del Banco Central y la prensa, Ubaldo dirigía sus trapicheos, felicitándose por el flujo de ahorro privado, que reponía la caja, antes de que se vaciase (...) - ¡Esto es intolerable!. Que estamos en quiebra técnica, ¡es verdad!. ¡Desde hace un montón de tiempo!. Pero ni el Banco Central ni la prensa han dicho una palabra. ¡Al revés!. Han aplaudido la ampliación hasta con las orejas. ¡Y hasta la han recomendado!. De sobra saben que se destina a remendar el agujero. Porque de capital, ¡estamos limpios!. Así que si el grano revienta, ¡otros caerán conmigo!. (...) Ubaldo intentó establecer contacto directo con altas esferas, que días atrás dejaban lo que fuese, para acudir a sus llamas. Encontrar reunidos o ausentes, con reiteración, le dio tan mala espina, que desempolvando viejos documentos, supuestamente olvidados, consiguió entrevista inmediata (...) Empeñado en ser recibido por su valedor, abrió un segundo reducto documental, consiguiendo cita. Acudió debidamente pertrechado de fotocopias de originales, a resguardo en lugar seguro (...) Rosita bendijo la previsión de Ubaldo y sus oportunas instrucciones: "Si alguna vez te mando pedir las llaves de los papeles, das estas dos. ¡Se contentarán con lo que hay!. ¡Pero entérate!. Lo importante está en otra parte. Tienes la clave en la trampilla del retrete. Detrás del tercer azulejo. Si van a por mí, buscas los papeles y te pones a trabajar. Desde el extranjero. Porque si te quedas aquí, ¡nos majan!".

La Ilustre Degeneración. Luisa Isabel Álvarez de Toledo y Maura

Anónimo dijo...

"Los Pérez de Guzmán fueron titulares del ducado hasta 1779, fecha en que lo heredó D. José Álvarez de Toledo y Gonzaga. En los años siguientes nuevos apellidos entraron a formar parte del nuevo linaje. Entre ellos, los apellidos Caro y Maura"...

"Luisa Isabel Álvarez de Toledo y Maura fue hija de Joaquín Álvarez de Toledo y Caro, XX duque de Medina Sidonia, y de María del Carmen Maura y Herrera, hija de Julia de Herrera y Herrera, V condesa de la Mortera, y de Gabriel Maura y Gamazo, hijo del presidente del gobierno Antonio Maura, historiador y I duque de Maura"

https://es.wikipedia.org/wiki/Luisa_Isabel_%C3%81lvarez_de_Toledo

"... el mallorquín Antonio Maura, en un debate parlamentario un diputado le gritó: que se calle el chueta".

https://es.wikipedia.org/wiki/Marrano_%28judeoconverso%29

Anónimo dijo...

por cierto...
alguien sabe si el palacio de linares tiene o tenia aljibe? Cisterna o algo similar?...

Anónimo dijo...

sobre el palacio de linares:

A emiliano rebilla no lo secuestraron; por lo menos , quien se supone que lo secuestró. Fue otra operación del estado...

y cuando lo soltaron vendio el palacete en question a cambio de unos terrenitos en madrid...
y todos contentos.

Anónimo dijo...

El industrial, que permaneció secuestrado por la organización terrorista ETA desde el 24 de febrero hasta el 30 de octubre de 1988, creó para la compra la sociedad Palacio de Linares, SA. Tras un intento frustrado por parte de las autoridades municipales para adquirir el palacio, Revilla llegó a un acuerdo con Teseo, sociedad que había adquirido este conjunto arquitectónico por un importe de 1.500 millones de pesetas en octubre de 1986.

http://elpais.com/diario/1989/03/16/madrid/606054255_850215.html

- ¿Saben ustedes que tal día como hoy, iniciaban en Creta la fiesta del Minotauro?. Hombres y mujeres se buscaban en el laberinto, jugando con la virilidad del toro. El sacrificio de las vírgenes garantizaba la prosperidad de la monarquía. Nosotros velamos en la misma fecha, por la de nuestros reyes y nuestra patria.
- Ellos libaban y bailaban, en honor de su dios y su rey. Nosotros lo hacemos en servicio de nuestro señor y nuestro dios. Pero no somos tan generosos. Damos tres para ganar diez. Prestamos el alma a cambio de poder y fortuna, rescatándola al entregar las ajenas. Hemos de admitir que los puros no pararían en las garras de Satanás, si no les obligásemos a salir del mundo en la desesperación y el odio. Nos salvamos, porque sabemos cambiar el bien en mal. Cualitativamente, se entiende. Así logramos ser señores de la tierra, sin perder el paraíso, que nos aguarda en la última estación. ¡Sin tránsito por ningún purgatorio!

La Ilustre Degeneración.

Teseo (en griego antiguo Θησεύς, el que funda) fue un mítico rey de Atenas, hijo de Etra y Egeo, aunque según otra tradición su padre fue Poseidón,1 el dios del mar (...) Atenas debía enviar un tributo al rey Minos de Creta, que consistía en el sacrificio de siete doncellas y siete jóvenes, que serían devorados por el monstruo Minotauro, y que fue una condición impuesta tras la expedición militar de Minos contra Atenas para vengar la muerte de Androgeo. Teseo se presentó voluntariamente en el tercer envío ante su padre para que le permitiera ser parte de la ofrenda y lo dejara acompañar a las víctimas para poder enfrentarse al Minotauro.

https://es.wikipedia.org/wiki/Teseo

Anónimo dijo...

Tenía dudas acerca de la entrada del blog en la que debería ir el comentario. Hay referencias a las apariciones de restos humanos en la calle marqués de Caro, a la aparición de las niñas de Alcasser en la Romana, a la familia de la autora de La Ilustre Degeneración, incluso en el artículo que dedicas a Malén...

"Enterrado en la arena, a un metro de profundidad, apareció un esqueleto humano ahora hace cuatro años. Fue en ´La playa de los muertos´, nombre con el que antiguamente se conocía a la zona de La Romana, en Peguera (Calvià). Los huesos pertenecían a una mujer de mediana edad que había sufrido una muerte violenta entre los años ochenta y noventa".

http://www.diariodemallorca.es/sucesos/2011/05/22/misterio-resolver-esqueleto-romana/671962.html

El Marqués de la Romana advierte a 125 propiedades de la vigencia del ´alou´. Este impuesto es de época medieval y grava las operaciones de compraventa en sus antiguos dominios. Herederos del Marqués de la Romana –una saga de alta alcurnia que se remonta al siglo XVIII–

http://www.diariodemallorca.es/part-forana/2015/07/10/marques-romana-advierte-125-propiedades/1038200.html

Pedro Caro y Sureda, Tercer Marqués de La Romana (Palma de Mallorca, 2 de octubre de 1761 (...) Cursa estudios de hebreo y matemáticas en Salamanca...

https://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_Caro_y_Sureda

Anónimo dijo...

Christina Kajbi es vista por última vez el domingo 23 de abril de 1978 y su cadáver aparece en las inmediaciones del castillo de Bendinat...

http://hemeroteca.sevilla.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/sevilla/abc.sevilla/1978/04/26/041.html

"El Castillo de Bendinat está situado en la localidad homónima del término municipal español de Calviá, en Mallorca. Fue construido en el siglo XIX por el Marqués de la Romana siguiendo el estilo neogótico de los castillos centroeuropeos".

https://es.wikipedia.org/wiki/Castillo_de_Bendinat

Del 22 al 29 de abril de 1978 no era Semana Santa, era Pascua. No se si me explico...

N. Nozick dijo...

Como un libro abierto...

Anónimo dijo...

"María del Carmen Maura y Herrera (...) Fue a ella, su madre a quien prometió que cuando fuese mayor se ocuparía del palacio y del archivo familiar (...) Una herencia impagada de 33 millones (...) los hijos deben percibir 27 millones"

El juez José Lázaro Alarcón (Herrera)... ¿No será hermano de Rafael Alarcón Herrera?. A veces parece que no hay más números que el 11, el 13, el 27 y el 33

Anónimo dijo...

"Mario Conde, consejero delegado de Antibióticos, SA, fue nombrado ayer miembro del Consejo de Administración de la multinacional italiana Montedison, en el curso de la reunión celebrada por dicho órgano directivo en Milán".

http://elpais.com/diario/1987/05/27/economia/549064816_850215.html

"Raúl Gardini, de 60 años, casado y con dos hijos, diseñador y ejecutor de toda la política de expansión que en los años ochenta convirtió a la familia Ferruzzi de Ravena en el segundo grupo empresarial privado de Italia y en una multinacional conocida en todo el mundo, se disparó ayer un tiro en la sien en su casa de Milán (...) el suicidio de Gardini parece precipitado por las confesiones de Giuseppe Garofano, su ejecutivo al frente de Montedison, que desde hace dos semanas colabora con los jueces (...) El sector democristiano de Giulio Andreotti, con el que estaba conectado Garofano, muy próximo al Opus Dei, se opuso frontalmente al proyecto de Gardini de controlar Enimont"

http://elpais.com/diario/1993/07/24/internacional/743464813_850215.html

"El Banco de España interviene Banesto, destituye a Conde y garantiza los depósitos"

http://elpais.com/diario/1993/12/29/portada/757119602_850215.html

Anónimo dijo...

Ese libro La Ilustre Degeneracion es esencial para saber la verdad, aunque surgen muchas dudas, por ejemplo si el chantajeado es el Estado y los chantajistas son los criminales hijos de satanas como dice Juan Ignacio, no se entiende lo de la Ilustre Degeneracion , donde los criminales son al parecer miembros ilustres de la cupula del Estado y los chantajeadores no aparecen. Faltan ahi piezas o reinterpretarlo todo de otra forma, igual el grupo chantajista no fueron los criminales, sino que solo se enteraron de lo que habian hecho los otros, el crimen, desenterraron los cuerpos e hicieron chantaje, es una idea solo. Faltan muchas piezas aun. Saludos

Anónimo dijo...

350 - 199 = 151 páginas le faltan a la novela.

Anónimo dijo...

Lo que faltan son muchas páginas, 150.

Anónimo dijo...

Hola,
me gustaría recomendarles otro libro de la duquesa: "Africa versus América", que es tan interesante y brutal como "la ilustre", pero al ser un tema menos ponzoñoso, no es tan duro de leer.

Saludos,
y gracias por tu trabajo N; el lema de tu blog bien podría ser: "A la perfección por la exahustividad".




N. Nozick dijo...

Muchas gracias por tu comentario.

BOIRA_A dijo...

La Duquesa Roja, comete un error de bulto El Conde de Aranda no fue Mason, aunque sea creencia generalizada En una exposicion que se hizo en el palacio de Sastago a finales de los años noventa mire los libros de los personajes que habian pertenecido a la Masonetia y por ningun sitio vi el nombre del Conde Aranda, si que estaba con el seudonimo de Averrores Santiago Ramon y Cajal

Anónimo dijo...

Siete plantas por debajo del Banco de España, una oscura galería en desuso aloja una discreta línea de ferrocarril conectada a los accesos a su cámara acorazada subterránea. A pocos metros en línea recta, los sótanos de la Casa de América, hace dos décadas, fueron escenario de extraños ruidos y acaecimientos sonoros que desataron especulaciones sobre viejas historias allí sepultadas.


http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/11/22/madrid/1385145990_577066.html