lunes, 13 de mayo de 2013

Los cadáveres de la acequia del Gos.




En la tarde del martes veinte de agosto de 1997, dos niños que paseaban por el camino del Tremolar encontraron cuatro cadáveres en la acequia del Gos, a unos 150 metros de la rotonda de Pinedo, entre las localidades valencianas de Pinedo y Castellar, zona en donde suelen congregarse toxicómanos y se trafica con drogas.

Los cadáveres se hallaron con el torso desnudo, y tres de ellos tenían los pantalones bajados. Uno de ellos tenía una prenda enrollada en el cuello. Estaban hinchados, como quemados y en avanzado estado de putrefacción, plagados de fauna cadavérica. Se estimó que se trataba de hombres jóvenes, probablemente europeos del este, de entre veinte y treinta años. Uno de los cadáveres tenía varios cortes en el cuello.

Para recuperar los cadáveres de la acequia, de aproximadamente un metro de profundidad y llena de agua y lodo, tuvieron que utilizar una grúa y un equipo de buceo.




En los alrededores no se encontró sangre ni huellas de vehículos.

En un principio se pensó que los cuerpos correspondían a cuatro magrebíes, mientras que el delegado del Gobierno en Valencia manifestó que podían ser personas de color y que podría tratarse de un ajuste de cuentas.

Los cadáveres fueron trasladados al Instituto Anatómico Forense de Valencia, donde los médicos forenses Montañana y Benlloch les practicaron la autopsia.

Los cuerpos podrían haber permanecido en la acequia entre cinco y siete días. Uno de los cadáveres había fallecido de forma violenta, por apaleamiento, según determinó el estudio radiológico realizado por el catedrático Eduardo Nogués, de la Facultad de Medicina de Valencia. Los cadáveres presentaban golpes por todos lados, también en la cabeza, probablemente asestados con un objeto romo.

Tras conocerse estos datos, la titular del juzgado de instrucción número 18 de Valencia, Beatriz Sobremonte, decretó el secreto de sumario.

Pero con secreto de sumario y todo, se filtró a la prensa que una de las muertes se había producido por asfixia con gas carbónico, probablemente en alguna cavidad de un camión donde viajaría la víctima, que sería un ciudadano magrebí –llevaba dinares en el bolsillo- que pretendía introducirse en España de forma ilegal. Al haber fallecido, los ocupantes del camión lo habrían arrojado a la acequia.

Los otros tres cadáveres serían pasajeros o testigos.

¿Qué hacían unos inmigrantes magrebíes metidos en un camión en Valencia? Lo lógico es que se hubieran bajado en una zona mucho más próxima a la frontera con Francia. Pero no era el único, había al menos otros tres más ¿a los que mataron por presenciar una muerte accidental?

No tiene sentido.

Luego apareció otra versión que pensaron que casaba algo más. Los marroquíes procederían de Nador y viajaron hasta Algeciras, para continuar el viaje en furgoneta a cambio de una cierta cantidad de dinero. Los cuatro habrían muerto a causa del calor, y entonces los transportistas, dos hermanos también marroquíes, los habrían abandonado en la acequia.

Ya se les había olvidado que los cadáveres habían sido apaleados. Y que uno de ellos tenía cortes en el cuello.

¿Qué se pretendió ocultar?

En mayo de 2001, el fiscal solicitó penas de diecisiete años de cárcel para los dos acusados, que habían sido detenidos en Niza, así como una multa de 300.000 pesetas.

Estas muertes sucedieron el mismo año del juicio por el triple crimen de Alcàsser. Y muy cerca, ya que la localidad de Pinedo está sólo a unos doce kilómetros de distancia.

Lo curioso es que unas dos semanas antes de comenzar el juicio de Alcàsser, había aparecido en una acequia del Júcar, esta vez en el azud de Carcaixent, a dos kilómetros de Sumarcárcer, el cadáver maniatado de una chica de 27 años, Francisca Iborra Gil, de Alcàsser.

Al parecer, la joven ya había desaparecido en más ocasiones de su domicilio y estaba relacionada con el mundo de la droga.

Parece ser que aparecieron demasiados cadáveres en acequias aquél año de 1997. ¿Casualidad?







Fuentes principales:


1997.04.20: Hallado en el río Júcar el cadaver maniatado de una joven de Alcasser:
http://elpais.com/diario/1997/04/20/espana/861487212_850215.html

http://elpais.com/diario/1999/02/15/cvalenciana/919109889_850215.html

http://hemeroteca.sevilla.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/sevilla/abc.sevilla/1997/08/21/035.html

http://archivo.elperiodico.com/ed/19970821/pag_035.html

http://archivo.elperiodico.com/ed/19970822/pag_029.html

5 comentarios:

  1. Alguien accidentalmente descubrió también los cuerpos de las niñas de Alcasser en una acequia, y los trasladó a donde aparecieron finalmente, para montar lo de Ángeles y cía.

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  2. alguna relacion entre esa chica Iborra? y la familia de miriam?

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  3. ¿No pudo aquella chica ser el gancho de las niñas, como se ha comentado en alguna ocasión? ¿Fue el autor o los autores detenidos?
    Todo muy extraño, antes del juicio aparece el cadaver de esta chica, ¿tal vez para poner a alguien sobre aviso?

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  4. Es demasiada casualidad el asesinato sin resolver de Francisca a pocos días del comienzo del juicio, pero más casual si cabe es que ambas descansen en nichos contiguos del cementerio si no existiera ninguna relación familiar entre ambas.

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