martes, 11 de junio de 2013

Ana María Jerez Cano.




El 16 de febrero de 1991 desaparecía en Huelva la niña Ana María Jerez Cano. Ana, a quien su familia llamaba "Anusqui", salió de su domicilio, cerca de la prisión provincial, para ir a una casa que estaba en su misma calle, dos portales más abajo. 

Hacía frío y llovía, así que la familia decidió que ese fin de semana no iban a su casa en la playa de El Portil. Ana le había rogado a su madre que la dejara salir a jugar con su amiga Raquel, que estaba en el domicilio de sus abuelos. Eran las cinco de la tarde.

"Siempre he tenido miedo a que saliera sola a la calle, pero al final me convenció y me dio un abrazo diciéndome 'gracias, mamuchi', con toda su expresividad", declaró su madre.

Poco después apareció Raquel en la casa de Ana, preguntando por ella. La familia se alarmó y empezó a llamar a las amistades de su hija y a casa de la abuela, a la que iba con frecuencia. Nadie sabía nada.

Como Ana no acababa de volver, fue a buscarla su hermana mayor. Al no encontrarla por el barrio y tras consultar con varios centros sanitarios, por si hubiera sufrido algún percance, la familia decidió comunicar su desaparición a la Policía.



Posible ubicación de la casa de Ana. Cl. Islas Columbretes 7, enfrente de la
churrería "El amanecer". Ana iba dos portales más abajo, al número 11.


Ana María, de nueve años, era hija de José María Jerez, que trabajaba en el registro de la propiedad de Almonte, y Adoracíón Cano, enfermera. Tenía tres hermanos: José María, de 11 años; Dori, de 10, y Elena, de 5. Vivía en el barrio de la Isla Chica, cerca del centro de Huelva. Estaba estudiando cuarto curso de EGB en el colegio Juan Luis Vives, en la calle Mazagón 11. Tenía el pelo castaño, peinado con media melena, y medía un metro y cuarenta centímetros. 


Cuando desapareció llevaba un chándal verde con motas fucsia, un anorak amarillo y deportivas blancas.





Ese día 16 se celebraba la cabalgata de Carnaval, y se dice que la niña fue vista con un hombre, por lo que se solicitó a quien hubiera realizado grabaciones en vídeo que las entregaran a la policía, para colaborar en la investigación.

Se distribuyó la foto de la pequeña por toda la ciudad y se interrogó a vecinos, familiares y amigos.

Kimera y Raymond Nakachian se interesaron por el caso, llamando por teléfono a los padres de Ana, y posteriormente emitieron un comunicado solicitando su vuelta. Y José María, el padre de la niña, hizo un llamamiento a los secuestradores para que la trataran bien y se pusieran en contacto con la familia para que expresaran sus intenciones.

Se formó una brigada de investigación, compuesta por ocho agentes, a las órdenes de Luis López Gundin. Intervino la Brigada de Policía Judicial, un helicóptero del Cuerpo, Guardia Civil motorizada, Policía Local y Protección civil.



Adoración Cano, la madre de Ana María.




La pequeña Ana iba a hacer su primera comunión el día cinco de mayo. Pero no pudo ser. La niña apareció muerta sobre la una de la tarde del viernes 26 de abril de 1991 en las marismas del Río Tinto -sesenta y nueve días después de su desaparición- frente al auditorio de la Rábida, a unos dos kilómetros de distancia de su casa. El cadáver estaba desnudo y decapitado, cubierto de cañas y maleza y en avanzado estado de descomposición. La cabeza apareció a unos quinientos metros de distancia del cuerpo.





El comisario de policía de Huelva y el juez de guardia, Juan Tirado 1, se presentaron en el lugar para proceder el levantamiento del cadáver, a las cinco y media de la tarde, decretando el traslado del cuerpo al cementerio municipal de La Soledad para que le fuese practicada la autopsia, en la que participó el forense Luis Frontela.

La zona donde se encontró el cuerpo de la niña había sido rastreada previamente por miembros de equipos de búsqueda.

No se permitió a la familia que la identificara. Se asumió que se trataba de Ana María en base a un anillo y parte de una prenda que aún conservaba.

El entierro fue el sábado 27 de abril, en el cementerio de La Soledad. El Obispo de Huelva, Rafael González, había oficiado previamente el funeral por la pequeña.


1 ¿Este juez estará emparentado de alguna manera con el juez Rafael Tirado Márquez, el que no dictó orden de prisión contra Santiago del Valle en el caso Mari Luz?





Por aquellas fechas se habían producido más desapariciones de menores: la de Sonia González Herrera, de doce años, en Plasencia y la de Laura Domingo Alonso, de seis años, en Burgos.

También se habían producido tres intentos de secuestro: el de la niña de once años María Teresa Rasco Reyes, de Moguer,  el de la niña de seis años María Inmaculada Pineda, en Dos Hermanas, y el de una adolescente de quince años en Málaga.

Algunos recordaban el caso de María del Carmen Carretero Gómez, una niña de Punta Umbría, también de nueve años, desaparecida el 24 de octubre de 1985, cuyo cuerpo había sido encontrado sin vida el sábado 2 de noviembre de aquél mismo año.





En la madrugada del sábado 27 de abril de 1991 fue detenido en una discoteca -como presunto autor de los hechos- José Franco de la Cruz, tío de la amiga de Ana María, a quien se recluyó en prisión en régimen de aislamiento, decretándose secreto de sumario.

La noche que fue encarcelado se golpeó de rabia contra los cristales de una de las ventanas del Palacio de Justicia y tuvo que recibir atención médica.

Resulta curioso que en muchos casos de desapariciones no parece encontrarse una sola pista durante todo el proceso de investigación, pero en cuanto aparece el cadáver de la desaparecida se producen detenciones casi instantáneas.

En este caso, al parecer José Franco habría sido visto por una mujer, Matilde Cabeza, a las cinco y media de la tarde, caminando por la calle con la niña en una ruta alejada del recorrido que debería haber seguido la niña al salir de casa de sus padres. Concretamente, en la calle Roque Barcia, cerca del colegio de las Teresianas.










En la madrugada del día 30 de abril, unas dos mil personas concentradas ante la Audiencia de Huelva intentaron entrar por la fuerza en el edificio judicial donde prestaba declaración el presunto asesino de la niña. La policía dispersó a los manifestantes, que lanzaban piedras contra los cristales de la Audiencia, y practicó una detención. La multitud gritaba "Cárcel no, muerte sí" y "De aquí al cementerio."

El 29 de mayo, un mes después, el juez Rafael Sánchez Pérez dictó auto de procesamiento contra José Franco, sin haber levantado el secreto sumarial, lo que motivó la protesta del abogado de oficio del acusado, Manuel Villalba, a quien con estas acciones se le había impedido el acceso a los más de seiscientos folios del sumario y, por tanto, la preparación de la defensa del acusado. Villalba declaró: "¿Para qué se ha designado letrado de oficio? ¿Para que se cumpla la ley o para cubrir las apariencias?"



Posible zona donde vivía "El Boca", en la calle Isla Cristina.

José Franco de la Cruz, alias "el Boca", era el cuarto hijo de una familia humilde. Nació en agosto de 1964 y estudió en el antiguo colegio de la Fuente.

No terminó sus estudios y desde muy joven empezó a cometer robos en el barrio. Cuando fue detenido por ser el presunto autor de la muerte de Ana, tenía antecedentes por peleas, robos con fuerza y agresiones, entre ellas una a un funcionario de prisiones, por intentar acceder por la fuerza a una discoteca -"La Moni"- en la que "El Boca" trabajaba como portero. Le gustaban las motos y el fútbol, siendo entrenador de un equipo de juveniles de su barrio.

Catalina del Valle, hermana del pederasta Santiago del Valle, -condenado por el caso Mari Luz- ha declarado en más de una ocasión que "El Boca" era amigo de Santiago. Iba a buscarlo a su casa de El Torrejón y se pasaban el día juntos, aunque estas declaraciones de Catalina han sido denegadas tanto por José Franco como por Santiago del Valle.

Unos años antes de los hechos, José Franco había sido denunciado por la violación de una menor de edad, aunque los padres de la joven retiraron la denuncia, al parecer por miedo a represalias, y todo quedó en nada.

Aparentemente, "El Boca" era un matón y un ladrón de poca monta. Quizás también un violador. Pero no era un asesino.




El abogado defensor de José Franco -que negó su culpabilidad en el juicio- manifestó que, según el sumario, su cliente era inocente.

El informe forense reveló que Ana María había sido violada antes de su muerte.

La familia de la niña se personó como acusación particular en el sumario seguido por su asesinato, y fue representada por... sí, algunos lo habréis adivinado: por el decano del Colegio Oficial de Abogados 2 de Huelva, Juan José Domínguez -probablemente no conocíais el nombre, pero sí intuíais el cargo- y el procurador Ángel del Brío.

El juicio se celebró en enero de 1993. Y El boca lo negó todo. “No empiece usted a liarme. A mí me pregunta las cosas tranquilito...” “... No la conocía. Yo veía entrar y salir a muchos críos de la casa de mi hermana Oliva, pero no me fijo en las criaturas...” “...Tenía una tajá que me caía. ¿Cómo iba a matar a alguien y arrastrar el cadáver tan lejos?...” “... No soy un asesino capaz de matar a una criaturita ni a nadie. Estoy en sus manos, señoría”.


2 Otro decano, Luis Romero Villafranca, en este caso del colegio de abogados de Valencia, también se ofrecería posteriormente a representar a las familias de las víctimas del caso Alcàsser y, de hecho, fue abogado de D. Fernando García, padre de Miriam, durante un tiempo, hasta que D. Fernando decidió prescindir de sus servicios.






La "prueba definitiva" contra José Franco resultó ser una fibra de color negro hallada en un dedo de la niña, idéntica a otra encontrada en la vivienda de "El Boca", y que podía corresponder al chándal que llevaba cuando paseaba con Ana y fueron observados por la testigo.





No había mucho en contra de "El Boca", pero se argumentó que no aportaba ninguna versión alternativa creíble sobre la acusación que había en su contra. "... Frente a ello no ofrece el acusado coartada alguna. No quiere decirse que tenga que probar su inocencia, sino únicamente que los indicios en su contra no son desvirtuados y que no da una versión racional y coherente de sus movimientos..."

O sea, que no tenía que probar su inocencia, pero casi.

De modo que José Franco de la Cruz, alias "Pepe el Boca", de 29 años, fue condenado en enero de 1993 a cuarenta y cuatro años de prisión y a indemnizar a la familia de la víctima con 15 millones de pesetas, como culpable de un delito de asesinato y otro de violación. Con lo cual ya se tenía un culpable oficial y se terminaba con la alarma social.

En cuanto a la hipótesis de que "El Boca" podría haber tenido cómplices, su hermana Oliva Franco declaró a la prensa: "Una persona a la que condenan a treinta años de prisión no estaría tantos años callado. No se iba a tragar treinta años de prisión así por las buenas... Yo nunca podría relacionar a mi hermano con este caso, porque según los propios testimonios de los forenses no está apto para prever ni programar nada. Él es de efecto inmediato, y la muerte de la niña estaba premeditada. Además, él está condenado sólo por indicios y pruebas circunstanciales. Pero ..no existen pruebas de cargo... Mi hermano no confía para nada en la Justicia, y cuando salga seguirá manteniendo que no tuvo que ver nada con la niña... Me ha contado que a él lo detuvieron y condenaron a causa de la presión social que había, y porque la gobernadora civil (Violeta Alejandre) estaba presionando a la Justicia... Fue acusado de un robo de cassette, de una motocicleta y también se vio mezclado en varias peleas de bares, pero han dado de él  una imagen que no le corresponde... Con mi hermano no se ha hecho justicia, sino injusticia. Pero es que con Ana María Jerez tampoco se ha hecho justicia. Si la gente piensa que se ha detenido al culpable, se equivoca, porque los asesinos están en la calle. Aquí ha habido muchas víctimas, no sólo Ana María, y entre ellas, mi hermano."






El 5 de mayo de 1995, el abogado José Luis Sanz Arribas, presentó un recurso a la Sala Segunda del Tribunal Supremo, en el que se solicitó la revisión de la sentencia impuesta a José Franco en base a la supuesta existencia de un documento manuscrito por José Barrera Barrio -en el que habría realizado una confesión de culpabilidad- y una declaración jurada de la persona que aportó dicho documento, Emilio Martín Ortega, testigo del juicio.

El 9 de agosto de 1993, Barrera -un naturópata y curandero que también había sido citado como testigo de la defensa en el juicio- se habría entrevistado con Emilio Martín Ortega, a quien habría entregado el documento citado, por encontrarse enfermo de muerte.

En la solicitud de revisión se solicitaba un peritaje caligráfico del manuscrito y la comparación de los datos aportados en dicho testimonio con los  obtenidos de la autopsia del cadáver.

En el documento se relata que la niña murió diez días después de su desaparición, en la madrugada del 26 al 27 de febrero de 1991y que su cadáver fue abandonado en las marismas del río Tinto un mes después. No había sido violada, pero había sido decapitada para la realización de una ceremonia satánica.

El informe forense indicaba que la niña había muerto en las 48 horas posteriores a su secuestro, y descartaba que hubiera sido decapitada. La cabeza estaría separada del tronco "debido a la acción de la fauna de la zona". La misma fauna del triple crimen de Alcàsser, por lo que se ve.


3 El 28 de febrero de 1991 coincidía con el 14 de Adar de 5751, la fiesta del Purim. Muchas culturas tienen su fiesta de Carnaval, o equivalente. Cada una lo celebra a su manera.







EL MUNDO
Domingo, 4 de junio de 1995. Año VII. Número 2030. Páginas 74 y 75.

Sociedad
  • La confesión póstuma de un "brujo" exculpa a un hombre condenado a 44 años de cárcel.
  • Un curandero de Huelva asegura en un manuscrito ser el asesino de Ana María Jerez Cano

REVELACIONES SATÁNICAS. Cuatro años después del asesinato de la niña de nueve años Ana María Jerez Cano, en Huelva, la confesión póstuma de un curandero que asume parte de la autoría del crimen pone en tela de juicio el sistema procesal que condenó a 44 años de cárcel a «El boca». La confesión detalla con tal exactitud los hechos que rodearon el suceso que deja pocas dudas sobre su veracidad. Incluso señala aspectos del macabro crimen totalmente desconocidos por el instructor del caso, detalles que sólo el verdadero asesino de la niña podía conocer. El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ya posee toda la información sobre esta nueva situación. José Barrera Barrio, que se identifica como un brujo, señala que Ana María fue sacrificada durante un rito en honor al demonio en el que se pretendía ofrecer la virginidad de la niña a Satán. 

CHANO MONTELONGO ENVIADO ESPECIAL HUELVA.- José Barrera Barrio renunció a Satán antes de morir en septiembre pasado. Carcomido por el remordimiento y por una enfermedad «extraña» que le devoraba la vida, asustado y tembloroso, narró desde su lecho su más oscuro secreto: el asesinato de la niña de nueve años Ana María Jerez Cano, por el que un hombre, José Franco de la Cruz, cumple condena en prisión desde hace 4 años.

En su confesión, José Barrera se reconoce único autor de la muerte de Ana María, en febrero de 1991, y desvela detalles sobre el crimen muy significativos y desconocidos en la instrucción de la causa, que sólo el verdadero asesino podía conocer. Su relato aclara muchas de las incógnitas que ni la Policía, ni los forenses, ni los testigos pudieron explicar.

El abogado del condenado, José Luis Sanz Arribas, ha presentado al Tribunal Supremo un recurso de revisión contra la sentencia que condenó a 44 años de prisión a «El boca», por un delito de asesinato y otro de violación que, al parecer, nunca cometió. Los testimonios y manuscritos del «presunto verdadero asesino» y de su confesor son las principales pruebas que presenta ahora la defensa. 

Los hechos se remontan al 16 de febrero de 1991, cuando Ana María Jerez Cano fue secuestrada cuando jugaba en las inmediaciones de su casa, en la ciudad de Huelva. Setenta días después, su cadáver fue encontrado en las marismas. Varios golpes contundentes en la cabeza habían acabado con su vida.

José Franco de la Cruz, considerado el «tonto del barrio» y con una larga lista de antecedentes por pequeños hurtos y agresiones, fue detenido poco después acusado de asesinar y violar a la niña.

Aunque siempre ha negado su implicación en los hechos, fue condenado el 26 de enero de 1993. La única prueba de cargo fue la semejanza entre dos fibras de un tejido vulgar que se encontró en la uña de la víctima y en una silla de la casa del acusado.

El 9 de agosto del 93, José Barrera, que contaba en ese momento con 36 años, hizo llamar a su presencia a Emilio Martín, uno de los testigos que presentó la defensa durante el juicio. Por esto y por sus cualidades de vidente-curandero, Emilio fue elegido por Barrera, que se reconoció adorador del demonio y estar poseído por el espíritu de un célebre brujo inglés, para confiarle aquello que inquietaba su alma y no le dejaba morir en paz, según explicó a EL MUNDO el propio confesor de José Barrera. 

AL DICTADO.- Postrado en su cama de Rociana del Condado (Huelva), afectado por una enfermedad que decía desconocer, el brujo recibió a Emilio Martín con un «estoy muy mal y despreciado. Estoy arrepentido y no quepo en este cuerpo» (Barrera sufría hidropesía. Todo su cuerpo estaba hinchado a consecuencia del exceso de líquido y amenazaba con explotar).

Emilio Martín, de 61 años, fue cogiendo al dictado, una a una, las palabras del moribundo. La historia que contó es desgarradora.

El 16 de febrero de 1991, a las 16,30 horas, José Barrera recogió a Ana María Jerez Cano junto al kiosco de churros que hay cerca de su casa. La metió en su vehículo y salió de Huelva. El brujo estaba tranquilo. «Satán me protegía». La niña tenía que ser sacrificada para hacerle más poderoso.

Durante la confesión, José Barrera habla en primera persona del plural y deja entrever que hay otras personas implicadas en el asesinato. Sin embargo, a preguntas directas de su confesor, el brujo responde: «Yo sólo confieso mi culpa, los demás pagarán como ellos crean».

Ana María estuvo confinada durante más de una semana en algún lugar que José Barrera se negó a revelar. Según su testimonio, la niña no sufrió los días que estuvo oculta. La noche que murió (tres de la madrugada del martes 26 de febrero al miércoles 27) «estuvo muy contenta y lo último que comió fue un pudin de pasas».

Aquí se dan los primeros detalles significativos. En primer lugar, fija la hora y el día exacto de la muerte de Ana María, algo que fue imposible determinar por los forenses que realizaron la autopsia. En segundo lugar, el dato trascendental del «pudin de pasas», la última cena. En la autopsia, realizada por los doctores Frontela y Serratosa, se encontró entre los residuos orgánicos encontrados en el cadáver una pipa de uva. Este aspecto ni siquiera se mencionó durante el juicio, sólo era conocido por las personas que instruyeron la causa y, lógicamente, por el verdadero asesino. 

ESPERANDO LA LUNA.- El brujo mantuvo escondido, «y bien conservado», el cadáver de la niña durante un mes esperando la próxima luna que coincidía ese año con la noche del Jueves Santo al Viernes Santo. El cuerpo sin vida de Ana María fue trasladado en barca, aprovechando las sombras de la noche, por el brujo y otras personas desde el monasterio de la Rábida hasta las marismas que hay en la otra orilla, cruzando el río Tinto.

Ya en tierra, el grupo de personas hizo los preparativos para el ritual. Querían ofrecer a Satán la virginidad de la niña. Separaron la cabeza del cuerpo de la víctima con la intención de pincharla en un palo y que presenciara, a la luz de la luna, la ceremonia macabra que debía finalizar con la quema del cuerpo en honor al demonio. Impregnaron el cadáver con una sustancia y «por el culo le metí en la ceremonia hierbas impregnadas en una "pocinga" de sangre de un gato negro», dijo Barrera.

Este es otro dato revelador. En su informe ante la Sala, los médicos forenses mostraron su extrañeza por el tamaño y características de las manchas de sangre («llama la atención el tamaño de la mancha -4 cmts-, es demasiado para una gota que se desprende y va goteando»). Los peritos dieron por sentado y por descontado que se trataba de sangre humana y no la analizaron. Según indicó a este periódico el abogado defensor de Pepe «El Boca».

Sin embargo, los forenses no llegaron nunca a asegurar que Ana María fue violada, según indicó a EL MUNDO el doctor Frontela. «El himen estaba íntegro. No existió acceso carnal vía vaginal y, en el recto, había desgarros que durante el juicio dijimos que pudo ser provocado por el pene o por algún objeto. No había ningún otro indicio de violación», indicó. A pesar del dictamen médico, «El Boca» fue condenado por violación. Sin embargo, la confesión del brujo revela que la niña no llegó a ser violada y que la sangre era de un animal, de un gato. Aspecto que es demostrable si aún se guardan muestras de dicha sangre.

El rito satánico nunca llegó a celebrarse, ya que alguien observó la ceremonia desde la otra orilla. 4 Los adoradores de Satán abandonaron el cadáver sin poder consumar la ofrenda, según confesó el brujo. El cuerpo de Ana María quedó semihundido en el barro, escondido bajo ramas y arbustos. Un mes después fue hallado por unos desinsectadores del río. El cuerpo presentaba un avanzado estado de descomposición que impidió a los forenses determinar algunos aspectos de la muerte. 


4 ¿Se asesina a una niña y luego todo se queda en nada porque los ven? No tiene pies ni cabeza, la "ceremonia" no podría haber sido al aire libre, a no ser que fuera un lugar completamente seguro.


Tras el asesinato, José Barrera empezó a ver fantasmas. Pensaba que iban a descubrirlo. Durante la desaparición de la niña, los padres de Ana María llegaron a entrevistarse con Barrera, debido a su reputación de naturópata-vidente-curandero-brujo, para consultarle sobre el paradero de su hija. Por este motivo y por su conducta sospechosa fue llamado a declarar durante el juicio.

El brujo llegó a huir de la provincia y se escondió en Sevilla esperando salir del país. Sin embargo, fue detenido por la Policía y llevado a declarar ante el tribunal. Durante la desaparición de la menor, el brujo quemó accidentalmente su tienda de herboristería cuando intentaba «borrar rastros» sobre el asesinato.

Por este motivo fue detenido por la Policía acusado de incendio intencionado, pero nunca se relacionó este hecho con el secuestro y la muerte de Ana María Jerez. 

UN PROCESO PLAGADO DE IRREGULARIDADES.-

El caso de Ana María Jerez Cano fue muy controvertido en su momento por las anomalías que se cometieron durante todo el proceso. Los abogados del condenado mantienen que José Franco de la Cruz fue la cabeza de turco y que su detención y su posterior condena sólo fue una decisión política para tranquilizar el ánimo de una población que exigía venganza.

La causa estuvo plagada de irregularidades. Empezando por la prueba «incriminatoria», que se presentó en la causa como definitiva y no es más que circunstancial: una fibra encontrada en la uña de víctima y otra, semejante, hallada en una silla de la casa de «El boca».

Los propios forenses indicaron en su informe que esa fibra podía pertenecer a una prenda de gran comercialización en toda la zona. Además, hay ciertas dudas sobre la correcta obtención de la única prueba, ya que, al parecer, se vulneraron todos los derechos del acusado en el registro de su casa.

Además de esto, hay que tener en cuenta que todas las pruebas que se le hicieron al procesado, como la prueba de la saliva para determinar si las colillas encontradas junto al cuerpo le pertenecían, fueron negativas.

Ahora, el caso está en manos del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, que ya posee toda la información sobre las revelaciones de Barrera.

El abogado del condenado, José Luis Sanz Arribas, ha formulado varias peticiones al Tribunal encaminadas a demostrar la inocencia de su cliente. Ha solicitado un informe caligráfico de los manuscritos que certifique la autenticidad de los mismos. Además, pide un nuevo informe forense para ratificar los nuevos detalles desvelados por Barrera, como el de la sangre de gato y el de la pipa de uva.

"La niña murió en la ceremonia a Satán, ofreciendo su virginidad» 
Barrera entregó un manuscrito a su «confesor» 

CH. MONTELONGO ENVIADO ESPECIAL HUELVA.- José Barrera no quiso llamar a un sacerdote para confesar su pecado más mortal porque «no quiero a los curas», ni tampoco quiso dejar su secreto en manos de alguno de sus hermanos porque «ellos nunca lo dirían». El brujo quería morir en paz, guardar su secreto hasta su muerte y gritarlo después de ella.

Sin embargo, su alma siguió perturbada hasta el último día de existencia. Llegó a ingresar en un hospital para tratarse la enfermedad que padecía, pero, a la semana, pidió el alta voluntaria y huyó. Temía que su confesor, Emilio Martín, denunciara a la Justicia su crimen antes de que muriera. Un año estuvo el brujo arrastrando su enfermedad por localidades onubenses hasta que a mediados de septiembre del año pasado su mala vida le pasó factura.

Tras su muerte, Emilio Martín, libre de su promesa de guardar silencio, acudió al abogado de Pepe «El boca» con dos manuscritos. El primero, de puño y letra de José Barrera, explica las razones que le han llevado a confesar su culpabilidad:

«Yo, José Barrera Barrio, de 36 años de edad, 1 confieso que encontrándome enfermo de una enfermedad que desconozco por el momento, quiero estar espiritualmente limpio y en gracia de Dios. Como creo y espero que cualquier falta cometida en mi vida y en la existencia de la misma sea Dios quien me juzgue y me libere, en este día he puesto mi fe en Emilio Martín Ortega, mediador entre Dios y el hombre, y le hago llegar con mi querida madre este documento. En él pongo mi confesión y mis secretos para que aquí en adelante mi alma no esté perturbada y sus propias oraciones dirigidas a mí sean para limpiar todos los caminos que conducen a la vida eterna. En él delego y me jura que me llevará el secreto hasta la muerte. Rociana a 9 de agosto de 1993».

El otro manuscrito es la confesión y el interrogatorio que hizo Emilio Martín a Barrera. Estos son algunos fragmentos: 

1 [... natural de Huelva vecino Rociana del Condado, con domicilio C/ Carril Morisco 40, con DNI 29736658]





-«El 16 de febrero a las 16,30 horas, junto al kiosco de churros recogí a la niña Ana M. Jerez Cano».
-¿La niña murió ese mismo día?
-«La niña murió en la ceremonia a Satán ofreciéndole su virginidad».
-¿Qué beneficios has tenido con esto?.
-«Siempre creí que me hacía poderoso y a él ofrecí mi alma y hoy estoy muy mal y despreciado. Estoy arrepentido y no quepo en este cuerpo».
-¿Cómo estaba el cadáver en las marismas?
-«El cadáver estuvo guardado, bien conservado, esperando la próxima luna, para celebrarlo en la orilla en una ofrenda a Satán. Por el culo le metí hierbas impregnadas en una "pocinga" de sangre de un gato negro. La cabeza de la niña estaba fuera del cuerpo para pincharla en un palo y que presenciara el sacrificio de su cuerpo impregnado en una sustancia con la luz de la luna y la extinción de su cuerpo en honor a Satán».
-¿El que está detenido tiene algo que ver con esto?
-«No, ni lo conozco».
-¿Porqué no te presentaste al juicio?
-«Porque leí en la prensa que demostrarían que «El Boca» era inocente. Pensé que eran capaces de descubrirme».
-¿Dónde estuviste ese día?
-«En Sevilla, esperando irme fuera de España. A las dos de la tarde me avisaron que, tranquilo, que no se demostró nada y regresé a casa».
-¿Cómo es que el fiscal y la defensa no te preguntaron nada?
-«Porque se lo pedí a Satán que tiene mucho poder en la Tierra y en los Gobiernos. El manda. Ya no puedo seguir hablando más de esto. Estoy muy arrepentido y no puedo vivir».

Tierra de brujos y curanderos.

José Barrera era conocido en Huelva y en sus poblaciones limítrofes por sus conocimientos de naturópata y curandero, pero también era conocido, por las personas más próximas, como afamado brujo. En la localidad onubense de Rociana del Condado, donde Barrera residió durante una época, fueron pocos los que se atrevieron a hablar a este periódico sobre él. «No era un hombre bueno. Nadie sabe lo que hacía exactamente, pero su comportamiento era extraño», éste fue uno de los pocos comentarios que EL MUNDO pudo arrancar de sus vecinos.

Algunos familiares del brujo ya sospechaban de sus prácticas extrañas y llegaron a comentar que «sólo salía por la noche».

El alto grado de analfabetismo y la ignorancia de una gran parte de la población de esta región andaluza, hacen de Huelva un perfecto caldo de cultivo para todo tipo de creencias y supersticiones. Los videntes, curanderos, naturópatas se extienden como una plaga sobre una población donde reina la incultura.

En cuanto a sectas o grupos de personas adoradoras del demonio, un año antes del asesinato de Ana María Jerez Cano se extendió el rumor por la ciudad de Huelva de que se estaban celebrando ceremonias satánicas en algunas zonas de la región.

Incluso llegaron a producirse varios actos vandálicos en el cementerio de Huelva que fueron recogidos en su momento por la Prensa local. En estas supuestas visitas, los vándalos profanaban tumbas e invertían las cruces del camposanto. La Policía de Huelva jamás pudo aclarar el origen de estos actos.














¿Se detuvo, procesó y condenó al verdadero culpable de la muerte de Ana María?



"El Boca", al salir de la cárcel.


"El Boca" pasó en la cárcel 21 años y finalmente fue liberado el 4 de abril de 2012, cuando iba a cumplir 50 años. Se casó con una reclusa, pero se divorció de ella meses después "porque empezó a consumir drogas". Al salir de la cárcel, seguía negando su implicación. “He pasado 21 años entre cuatro muros por nada. Yo soy inocente.”

Su libertad duraría muy poco. El día 11 de julio una mujer de 39 años le denunció por violación, presuntamente realizada en las inmediaciones de un albergue del distrito de Moncloa, en Madrid. El magistrado titular del juzgado de instrucción número 47 de Madrid, Adolfo Carretero Sánchez, lo envió a prisión de nuevo. "El Boca" no reconoció los hechos denunciados.

Y... ¿qué le dijo José Franco al juez cuando conoció la sentencia? Pues le dijo: “¡Me cago en la hostia! Usted va a hundir mi vida, yo no he hecho absolutamente nada, soy inocente… ¡Usted y yo nos volveremos a ver!” 








"... Le provocó 38 lesiones, le destrozó la cabeza a golpes y la violó por el ano, pero ella murió defendiendo su virginidad cerrando sus piernas..." "... Aún me persigue el fantasma de la agonía de mi hija, ¿cómo se puede vivir con esto?..." "... Cuando en Comisaría vi esa cara en una foto le dije a la Policía que había sido él, pero me decían que no tenían medios para buscar a mi hija. Esa misma madrugada me llevaron a la barriada de Pérez Cubillas a buscarla con un megáfono y me puse a mirar en los contenedores de la basura porque sabía que estaba muerta... " "... Su huella quedó ahí, en la única uña que quedaba en el cuerpo de mi hija después de 69 días a merced de las mareas, de bichos y ratas..." "... El último tributo que le puedo rendir a mi hija es defender su honor, no puedo quedarme sin hacer nada viendo que esta alimaña saldrá de la cárcel porque es una bomba de relojería en la calle..."





Fuentes principales:


  1. http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/sevilla/abc.sevilla/1991/02/20/071.html 
  2. http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/sevilla/abc.sevilla/1991/02/24/088.html 
  3. http://hemeroteca.abcdesevilla.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/sevilla/abc.sevilla/1991/03/16/079.htm 
  4. http://hemeroteca.abcdesevilla.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1991/04/14/010.html 
  5. http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1991/04/27/092.html 
  6. http://elpais.com/diario/1991/04/27/espana/672703201_850215.html 
  7. http://hemeroteca.abcdesevilla.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1991/04/30/066.html 
  8. http://hemeroteca.abcdesevilla.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/sevilla/abc.sevilla/1991/04/30/001.html 
  9. http://hemeroteca.abcdesevilla.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/sevilla/abc.sevilla/1991/05/30/067.html 
  10. http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1991/06/01/087.html 
  11. http://hemeroteca.abcdesevilla.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/sevilla/abc.sevilla/1991/06/13/071.html 
  12. http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1995/06/02/084.html 
  13. http://hemeroteca.abcdesevilla.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/sevilla/abc.sevilla/1995/09/14/041.html 
  14. http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1995/06/03/096.html 
  15. http://www.elmundo.es/elmundo/2012/07/13/andalucia/1342196633.html 
  16. http://www.elmundo.es/elmundo/2012/02/24/andalucia/1330111873.html 
  17. http://www.publico.es/espana/428920/la-policia-nacional-localiza-a-el-boca-en-madrid

24 comentarios:

  1. Terrible pensar en esta preciosa criaturita, en su indescriptible sufrimiento a manos de este ser inhumano. Todo mi cariño, apoyo, solidaridad y respeto para Dori, su madre, y para toda la familia.

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  2. Una carta de un brujo que esta a punto de morir no creo yo que sea una prueba definitiva tampoco, y más viendo el historial del condenado...que nada mas salir ya se vió envuelto en otro delito.

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  3. Por favor, ayúdenos, es mi hijo, el juzgado de instrucción nº 47 de Madrid lo ha archivado
    http://www.change.org/es/peticiones/ministerio-de-justicia-investiguen-la-muerte-de-mi-hijo-daniel

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    1. El mensaje se duplicó. En un mensaje anterior, le comentaba que contaba con todo mi apoyo y que había difundido la petición a change por facebook.

      Saludos cordiales y espero que todo salga bien.

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    2. https://www.youtube.com/watch?v=bnMUhmocyg8

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  4. N. Nozick estoy contigo y creo fírmemente que aquí en España, durante la década de los 90 sobretodo, se hicieron cosas terribles a muchas niñas y adolescentes (este caso, Desirée, Toñi y Mirian de Alcàsser, etc.) dónde se observan los mismos patrones tanto en los asesinatos como en las sentiencias por dichas muertes (cabezas de turcos, los verdader@s culpables impunes, los mismos en decretar, borrar pruebas, etc.). Nada de todo esto debería quedar impune y además, l@s encargad@s de los hechos no merecen ni la vida. Algún dia todo acabará descubriéndose, sino, tiempo al tiempo...

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    1. Muchas gracias por tu comentario y ojalá que se cumplan tus deseos.

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    2. Cuando fueron asesinadas las tres niñas de Alcasser es posible que más de un periodista tuviese la certeza de que no era un hecho ni aislado ni casual...

      "Pepe Navarro estrena “Vivir, vivir”. En el programa de hoy se entrevista a tres madres de niñas asesinadas (...) Laura Domingo, Olga Sangrador y Ana María Jerez Cano, tres niñas que fueron violadas y brutalmente asesinadas"

      http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/1992/10/05/pagina-6/33529977/pdf.html

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  5. Lo de la "fauna de la zona", en Alcácer y en este caso (y seguro que en más), no deja de ser tragicómico. Oigan, que todas las especies animales tienen nombre, y todas dejan alguna impronta que permita identificarlas como tales: patrón dentario, uñas, saliva, parásitos,... identificables por expertos, que para eso la Zoología es ciencia. Atribuir cualquier daño en el cadáver a la "fauna", en genérico, es como atribuirlo al mundo de lo abstracto, de lo inefable. Y cualquier juez lo pase por alto está prevaricando.

    Dios mío, en manos de quiénes estamos.

    Buen trabajo. Un saludo.

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    1. Muchas gracias. Que alguna vez se haga justicia. Hace falta un cambio muy profundo para que podamos dormir tranquilos por las noches.

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  6. Hola, me tiene completamente enganchada al ordenador tu blog, es fascinante y te felicito, aunque en algunos casos discrepo.

    Por otro lado, hay una frase que repites continuamente y que me resulta curioso: "Es esto, es lo otro, pero NO ES UN ASESINO." Nadie es un asesino antes de matar, se convierte en un asesino en el momento en que le quita la vida a alguien.
    Quien mata a su pareja es un maltratador, pero hasta que no la mata no es un asesino.
    Pues una persona que viola o en otro caso que no nombro para que no se me borre el comentario, como es el pederasta esquizofrénico, creo que son perfiles que perfectamente pueden derivar a un asesinato, mucho antes que un "buen ciudadano".
    Para ser asesino, tienes que empezar un día, como todo en la vida. Así que en ese tipo de comentarios, no coincido contigo en absoluto.

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    1. En primer lugar, muchas gracias por tus elogios y espero que sigas disfrutando del blog.
      En cuanto a las discrepancias, lo veo lógico. Es difícil aceptar que el mundo no es como te lo habías imaginado. Pero yo estoy harto de ver crímenes terribles y el criminal siempre es un discapacitado, un alcohólico, un exhibicionista, un pederasta, un traficante o un ladronzuelo del tres al cuarto. Los ricos no delinquen, no asesinan, no violan, no descuartizan. No hay redes, ni mafias, los culpables son asesinos en serie.
      A mi me parece que en realidad es todo lo contrario. Los que quedan impunes son redes criminales, que trafican con todo: drogas, órganos, mujeres, armas, niños, vídeos snuff. Personas que están por encima del bien y del mal. Y cuando deciden matar, siempre tienen a mano a un desgraciado al que culpar de todo. Y nos lo creemos.
      Tanto si terminas aceptando mis opiniones como si no... bienvenida al blog.

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  7. Hola Nozick,
    he de felicitarte por tu blog!!excelente trabajo!
    de este último caso, el de ana maría jerez cano, me ha faltado saber una cosa importante, quizás de las más importantes para acabar de descubrir la psicología de estos individuos que se dedican a estas atrocidades, además del antes y el después de los hechos:
    - cómo se las arreglan para convencer y llevarse a un niño por su propia voluntad?desde pequeños siempre nos dijeron que no confiaramos en desconocidos.
    - cómo fue el proceso de acercamiento a la niña, desde que la clichó hasta su secuestro?
    -porqué esa niña?qué tipo de rasgos o características buscan esta gente en otras personas para cometer sus actos diabólicos con ellos?

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  8. Hola Nozick,
    en primer lugar, felicitarte por tu blog y tu trabajo. Voy siguiendo en la sombra tu blog y otros grupos de facebook.
    Quería comentar, del caso de ana maría jerez cano, que me ha faltado ver, o al menos, eso he visto en algunos otros casos, cuando el individuo jose barrera expone su confesión moribundo, que siempre se centra la información a partir del secuestro y confinación hasta el asesinato. Pero me falta, una cosa importante, quizás de las más importantes a la hora de analizar el caso y la psicología de estos individuos que realizan estas atrocidades y es el antes de...secuestro:
    - ¿cómo se las ingenian para convencer e intimar con una niña que no pertenece a su entorno social?desde pequeños nos dicen que no debemos hablar e irnos con desconocidos pero.. ¿qué armas usan para llevarselos a su terreno de tal forma que prioriza en el niño y que les hacen llegar a mentir?, en el caso de ana, ella estaba "insistiendo" en ir a ver a raquel cuando a su madre no le hacía gracia...
    - ¿cómo realizan el "proceso" de acercamiento y contacto con el objetivo(en este caso la niña) antes del secuestro?
    - ¿porqué esa niña?¿ es una elección al azar hecha en las puertas de un colegio?¿o es que realmente esta gente ya busca unos atributos o características específicos en sus víctimas para realizar sus depravados actos?
    supongo que el asesino, moribundo, también tuvo que confesar todo esto al testigo...o no
    eso siempre sería muy relevante, aplicado a otros casos como el de alcàsser, dónde se dice que la secuestradora era una mujer que se había ganado su confianza semanas antes.. ¿cómo las elegirían, cómo se acercarían a ellas, cómo...?

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  9. Siempre me ha llamado la atención el mapa que publicó ABC. Si (como nos cuentan las autoridades) los intentos de secuestro, las desapariciones y los asesinatos de niñas no están relacionados... ¿Por qué unen los puntos en lugar de señalarlos simplemente?.

    https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Carreteras_Radiales_de_Espa%C3%B1a

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    1. Todos los caminos conducen a... al centro peninsular. Por cierto, qué hay en el mismísimo centro de la Península Ibérica?

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    2. Sí, es verdad.
      Pero, algunos desconfiamos un poco cuando se nos dice de forma tan vehemente que miremos para el centro y no, por ejemplo, para algunos de los costados. Un poco como aquel viejo truco del mago que suele sacarse un conejo de la galera para desviar la atención así el público no percibe donde está escondida la carta.
      Me parece interesante plantearse también otras posibilidades periféricas, aunque más no sea como un ejercicio racional. Un abrazo. :)

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  10. Entonces Laura, Ana María y Sonia estuvieron secuestradas al mismo tiempo. Ojo, que no quiero decir que estuvieran en el mismo sitio eh.

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    1. De 6, 9 y 12 años respectivamente.

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    2. Seis, nueve y doce... Siete, nueve y once (27)

      "Psicosis de terror en París tras hallarse los cadáveres de tres niñas violadas (...) Perrine, de siete años; Sabine, de nueve y Devy, de once, murieron en las mismas condiciones y, según los datos policiales, posiblemente de la mano de la misma persona (...) El cuerpo de Perrine Vigneron, desaparecida el 3 de junio en la localidad de Bouleurs, fue descubierto el sábado pasado cerca de Chelles, a unos 20 kilómetros de su pueblo, al este de París (...) Menos de 24 horas después, se descubría cerca de Vauhallan (sur de París) el cuerpo de Sabine Dumont, desaparecida el día anterior en Bievres. A estos casos se ha sumado el de la niña Virgine Delmas, de 10 años, que desapareció el 9 de mayo pasado (...) Desde el 1 de enero de 1986, han sido hallados los cadáveres de once niños asesinados (...) quedan por resolver las desapariciones de otros cincuenta niños menores de trece años".

      http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/1987/07/01/pagina-27/32988907/pdf.html

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  11. De Huelva a Cádiz y de Barrera Barrio a Barrera Trujillo...

    "... un vagabundo descubrió de forma casual, en su descampado próximo al de de la víctima, el cadáver de la María del Carmen Merchán Romero, que había desaparecido quince días en Jerez de la Frontera cuando se dirigía a la casa de vecinos. El cadáver de la niña estaba totalmente calcinado y semi-escondido debajo de un eucalipto".

    http://elpais.com/diario/1981/06/23/espana/362095208_850215.html

    "José Barrera Trujillo, de 39 años, natural de Jerez y presunto autor del rapto, violación y muerte en ese municipio, en 1981, de la niña de siete años María del Carmen Merchán Romero, fue detenido el pasado sábado en Talayuela (Cáceres), donde llevaba cinco años escondido"

    http://elpais.com/diario/1986/10/08/espana/529110029_850215.html

    La niña desaparece el 7 de junio. El 8 y el 9 de junio creo que eran "festivos"...

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  12. "Ese día 16 se celebraba la cabalgata de Carnaval, y se dice que la niña fue vista con un hombre, por lo que se solicitó a quien hubiera realizado grabaciones en vídeo que las entregaran a la policía, para colaborar en la investigación"

    "Susto en el Carnaval de Málaga. Un hombre de 47 años ingresó ayer en prisión acusado del supuesto intento de secuestro de un niño de tres años durante el desfile del sábado por el centro de la capital, según confirmaron a este periódico las fuentes consultadas"

    http://www.diariosur.es/malaga-capital/201602/08/prision-intento-secuestro-nino-20160208002823.html

    Otro de esos secuestros sin ánimo de lucro...

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  13. Acabo de descubrir tu blog y me encanta. Este caso me ha dejado PETRIFICADA.

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