miércoles, 5 de junio de 2013

Mari Luz Cortés Suárez. (3/3)

3.- Declaraciones, juicio y sentencia.




Las Declaraciones

¿Tenía Santiago coartada? Su mujer declaró que el día que desapareció Mari Luz, ella se había quedado dormida sobre las tres menos diez de la tarde y que había despertado sobre las cuatro, advirtiendo que su marido no estaba en casa. Entonces se acostó de nuevo. Poco después, se abrió la puerta de la vivienda y Santiago entró en la habitación, diciendo que había salido a dar una vuelta.

Si esta declaración es cierta ¿qué había estado haciendo Del Valle en este lapso de tiempo? Porque tenemos que recordar que Mari Luz bajó al quiosco alrededor de las cuatro y media de la tarde. Del Valle salió de su casa mucho antes y volvería más o menos a la hora que salió Mari Luz.

En cambio, la versión de Del Valle es que por la tarde ambos se fueron al dormitorio a echar una siesta, y se levantaron sobre las cuatro y cuarto de la tarde para ir a dar una vuelta y ver escaparates, volviendo a las ocho y media.

Sea como fuere, con una u otra declaración, no parece que Del Valle tuviera tiempo de hacer nada.




El Juicio

Evidencias circunstanciales en contra de Santiago del Valle: era un paidófilo, vivía al lado de Mari Luz y huyó después de la muerte de la niña. Además, se había confesado culpable. Las dos primeras eran realidades incontestables, así que tenía que explicar las otras dos.


Portal de Del Valle. Escaleras por las que habría caído Mari Luz.

En el juicio, Del Valle afirmó que su segunda declaración en el Juzgado de Instrucción número 1 de Huelva, el 27 de marzo de 2008, donde había asegurado que “había visto a la niña, que ésa se cayó y que la había tirado inconsciente por una alcantarilla a 300 metros de su casa” la había realizado coaccionado por la Policía. Pero que, en realidad, no tenía ni idea de lo que le podía haber ocurrido a Mariluz.

Y que había abandonado Huelva la madrugada del 14 de enero de 2008 a consecuencia de las amenazas recibidas por parte de los gitanos, que habían entrado en su casa sin permiso.

Ambas explicaciones parecen coherentes. De hecho, el que la policía permitiera que los familiares de Mari Luz entraran en casa de Del Valle a intimidarle, parece, o un grave error o una invitación a Del Valle para que huyera, haciéndole parecer culpable.




¿Evidencias científicas contra Santiago del Valle? Ninguna.

Esto quedó de manifiesto en la quinta sesión del juicio.

El cuerpo de Mari Luz presentaba fauna cadavérica. Larvas de insectos. Esto sólo puede indicar dos cosas: o hubo un primer enterramiento, o el cuerpo estuvo semisumergido en el agua del mar. La pregunta es ¿sobreviven los insectos en un medio salino? Y si el cuerpo estuvo semisumergido en el agua del mar ¿cómo tardaron cincuenta y cuatro días en descubrir el cadáver? También había crustáceos isópodos, que sí son compatibles con un entorno acuático.

Pero las larvas habían llegado deterioradas al laboratorio encargado de su análisis, así que no pudo concretarse el intervalo postmortem, el tiempo que el cuerpo había estado expuesto a la acción de los insectos. No hay suerte con las larvas a la hora de hacer ciertas autopsias...

Se encontró un cabello en la falda de la niña y otro en el maletero del coche. Los expertos concluyeron que no pertenecían a ninguno de los acusados y podían ser incluso de dos personas distintas.

Las botas de Del Valle estaban excepcionalmente limpias y el maletero del coche también. El famoso carrito de la compra, si existió, nunca apareció.


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La Sentencia.

Los hechos que durante el juicio se pretendieron establecer como probados no se sostendrían en los siguientes casos: si Mari Luz ya estaba muerta cuando fue arrojada al agua; si había sido atada en vida; si había sido violada; si había golpes en la cabeza distintos a los detallados en la primera autopsia. Todo esto había sido descubierto en la segunda autopsia llevada a cabo por el profesor Frontela. No obstante, en la sentencia dictada el 18 de marzo de 2011 se declaró probado lo siguiente:



HECHOS PROBADOS

PRIMERO.- Que entre las 16’30 y 16’40 horas del día 13 de Enero de 2008 la menor M. C. S. de cinco años de edad (nacida el 12 de Diciembre de 2002) salió de su domicilio sito en la Plaza xxxxxxxx de esta capital en donde vivía con sus padres Juan José Cortes Fernández e Irene Suárez y sus hermanos J. y D. de 13 y 10 años de edad dirigiéndose por la acera de los números impares de la Avda. de las Flores al kiosco sito a la altura del nº 5 de la referida Avda. esquina con la Plaza del Pensamiento de la citada barriada con la finalidad de comprar chucherías.

En aquellos momentos M. vestía una camiseta color fucsia con un rótulo escrito con círculos brillantes plateados con la palabra “Love”, una falda vaquera corta, leotardos de color rosa y botas vaqueras de color azul con cremallera.

Una vez en el referido kiosco adquirió una bolsa de palomitas siendo atendida por Fernando Salazar Koopman y a continuación regresó a su domicilio por la misma acera cuando al llegar a la altura del Edificio nº 1 la menor fue observada por el procesado SANTIAGO DEL VALLE GARCIA, mayor de edad y ejecutoramente condenado por Sentencias firmes de fecha 13/12/2004 dictada por el Juzgado de lo Penal nº4 de Sevilla por delito de Abusos Sexuales; fecha 30/12/2005 dictada por el Juzgado de lo Penal nº 1 de Sevilla por delito de Abusos Sexuales; así como por Sentencias posteriores firmes de fechas 1/7/2008, Juzgado de lo Penal nº 3 de Gijón por delito de Abusos Sexuales y de 4/5/2009 por igual delito dictada por el Juzgado de lo Penal nº 5 de Sevilla, quien se encontraba asomado a la ventana de su vivienda sita en el primer piso en el que convivía con su esposa y su hermana la también procesada ROSA DEL VALLE GARCIA, mayor de edad y con antecedentes penales no computables.

El procesado con la finalidad de satisfacer su ánimo libidinoso la atrajo arrojándole a la acera un osito de color blanco.

M. cogió el osito y se adentró en el portal haciéndole gestos el acusado para que llegara hasta su domicilio, subiendo la menor el único tramo de escalera que conduce a dicha vivienda momento en el que el procesado para obtener placer sexual comenzó a efectuar diversos tocamientos sobre su cuerpo y como quiera que la menor se resistiese a estos tocamientos el procesado para evitar que huyera la agarró por la muñeca y por el tórax originándose un forcejeo, sufriendo la menor lesiones consistentes en contusión en cráneo a nivel de región parietal postero-inferior izquierda con afectación de piel y hueso, contusión en hemitórax izquierdo en plano torácico inferior en parte más lateral y plano torácico medio en porción más medial así como contusión en muñeca, rodilla y codo derecho, lesiones estas que no sangraron pero fueron de entidad suficiente como para dejar a la menor inconsciente, el acusado ante esta situación decidió deshacerse del cuerpo con vida de la menor para lo cual entró en la vivienda y cogiendo uno de los carritos de la compra que habitualmente utilizaba de color marrón introdujo en ese estado de inconsciencia a M. tapándola con un chaquetón de color negro para evitar que se le viera la parte que sobresalía que era la cabeza.

SEGUNDO.- Una vez introducida la menor en ese estado de inconsciencia en el carrito, el acusado se dirigió a la habitación de su hermana Rosa, la cual se encontraba durmiendo, despertándola, contándole lo que minutos antes había sucedido y pidiéndole que le ayudara a trasladar a la menor en el vehículo marca Hyundai Accent de color azul matricula xxxx que era utilizado habitualmente por la procesada.



Hyundai Accent.

El carrito no apareció. Así no se pudo comprobar  si la niña
cabía en  el carrito y si el carrito cabía en el maletero.



A estos efectos bajaron hasta el vehículo que estaba estacionado en la Plaza de la Rosa introduciendo Santiago el carrito en el maletero del vehículo dirigiéndose ambos hasta la zona de las Marismas próxima el Estero del Rincón lugar al que llegaron por el “camino de acceso a la llamada tubería de la confederación” en donde Santiago sacó el carrito del maletero y arrojó a la menor al agua cuando aún estaba viva, produciéndose la muerte de la menor por asfixia por sumersión.

Rosa se marchó del lugar en el vehículo y Santiago se fue andando a su domicilio donde llegó con las botas manchadas de barro y sin el carrito que había utilizado para transportar a la menor del que se había deshecho en el camino de vuelta.

Una vez en su domicilio al que llegó sobre las 17’30 horas le dijo a su esposa que fueran a dar una vuelta, caminando ambos hasta la Avda. de Andalucía adquiriendo entre las 18 y 19 horas en un bar una botella de agua, regresando posteriormente al domicilio donde Rosa les comunicó que los familiares de la menor habían estado en la casa buscándola.

Santiago procedió a lavar las botas que llevaba cuando arrojó a la menor para evitar que en ellas se encontraran restos orgánicos.

Al día siguiente a las 5’30 horas el procesado y su mujer se dirigieron a la estación de Autobuses de esta Ciudad dirigiéndose a Sevilla en donde pernoctaron ese día en el Servicio de Urgencias del Hospital Virgen del Rocío, marchándose el día 15 de Enero a Granada donde fueron detenidos sobre las 22’45 horas en la estación de autobuses por funcionarios policiales y trasladados a la Comisaría de Policía nacional en donde tras prestar declaración fueron puestos en libertad.

Trasladándose nuevamente a Madrid, a Valencia y finalmente a la localidad de Pajaroncillo (Cuenca) en donde se les unió la procesada y en esta última localidad permanecieron hasta el día 25 de Marzo en el que se dirigieron en autobús a Cuenca en donde fueron detenidos.

Días previos a la detención el procesado realizó diversas gestiones relativas a la posibilidad de cobrar su pensión en el extranjero.

El cuerpo sin vida de la menor apareció sobre las 17’30 horas del día 7 de Marzo de 2008, siendo avistado por dos operarios de la empresa Cepsa flotando boca abajo en la desembocadura de los ríos Tinto y Odiel, siendo rescatado por una embarcación de la Guardia Civil en las proximidades del pantalán Reina Sofía en la zona denominada Torre Arenilla.

TERCERO.- Santiago del Valle padece una parafilia del tipo pedofilia con impulsos sexuales intensos y recurrentes, con fantasías o comportamientos sexuales con niñas prepúberes, no sufriendo alteración de sus capacidades intelectivas, cognitivas ni volitivas y es capaz de comprender la ilicitud de sus acciones y de actuar conforme a dicha comprensión.

Rosa del Valle no presenta alteración mental ni alteración psicopatológica que disminuya o merme sus facultades intelectivas y volitivas.



Fantástico el detalle del osito. Según la propia sentencia, Del Valle ve a la niña a la vuelta del quiosco, no a la ida. Sin apenas tiempo material para ir a buscarlo, de repente aparece un osito en sus manos para arrojarlo a los pies de la niña con el fin de atraerla. En fin... Salvo que nos cuenten que Del Valle cogía un osito cada vez que miraba por la ventana. Ventana que, por otra parte, tenía medio tapiada.





Como consecuencia de los hechos "probados", se produjo el siguiente fallo:


FALLAMOS


En virtud de lo expuesto, el Tribunal ha decidido:

PRIMERO.- QUE DEBEMOS CONDENAR Y CONDENAMOS al procesado SANTIAGO DEL VALLE GARCIA como autor penalmente responsable de un delito de Abuso Sexual, ya definido, concurriendo la circunstancia agravante de reincidencia a la Pena de TRES AÑOS de PRISIÓN con la accesoria de inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena y como autor de un delito de Asesinato, igualmente ya definido, no concurriendo circunstancias modificativas de la responsabilidad penal a la pena de DIECINUEVE AÑOS de PRISIÓN con la accesoria de inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena y ¾ parte de las costas procesales, incluidas las correspondientes a la Acusación Particular.

SEGUNDO.- QUE DEBEMOS CONDENAR Y CONDENAMOS a ROSA DEL VALLE GARCIA como cómplice del citado delito de Asesinato no concurriendo circunstancias modificativas de la responsabilidad penal a la pena de NUEVE AÑOS de PRISIÓN con la accesoria de inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena y ¼ parte de las costas procesales, incluidas las correspondientes a la Acusación Particular.



Entonces... ¿qué era Santiago del Valle García? ¿Un paidófilo o un paidófilo asesino?

Porque los cargos que se presentaron contra él en el juicio, no son corroborados por la autopsia de Frontela. Además, durante el juicio afirmó que su declaración de autoinculpación fue hecha bajo presión policial (tal y cómo declaró también en su día Miguel Ricart, único encausado por el crimen de Alcàsser) y su huida a Cuenca es compatible con una reacción de miedo ante la invasión de su domicilio por los familiares de Mari Luz, que no fue impedida por la policía.



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La familia de Mari Luz organizó una serie de movilizaciones solicitando la reforma de la Ley del Menor y la implantación de la cadena perpetua para delitos de pederastia, sin éxito, aunque se entrevistaron con el entonces presidente de Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y con el líder de la oposición, Mariano Rajoy Brey.

Algo debió romperse en el interior de Juan José, el padre de Mari Luz. El 21 de septiembre del año 2011 era detenido, junto a otros miembros de su familia, por haber participado en un tiroteo en la barriada del Torrejón de Huelva. Todo comenzó con una discusión, que se saldó sacando a relucir escopetas de caza, aunque no hubo víctimas mortales. Juan José afirmó ser inocente y declaró que ahora quería que le dejaran en paz para recuperar su vida.





El 23 de noviembre de 2011 fue puesto en libertad con cargos, por una falta de lesiones y delitos de amenazas graves y daños. Algunos medios habrían comentado que parte de la familia recriminó a Juan José Cortés que no hubiera vengado la muerte de su hija.

Juan José Cortés no vengó la muerte de su hija, es cierto. Pero... ¿lo hizo la justicia?


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Actualización del jueves, 28 de noviembre de 2013.



28 de noviembre de 2013.
EL FISCAL PIDE DIEZ AÑOS AL PADRE DE MARI LUZ POR INTENTO DE HOMICIDIO.

En la madrugada del 21 de septiembre de 2011, Juan José Cortés, padre de la pequeña Mari Luz (asesinada en enero de 2008) se dirigió presuntamente, junto a su padre, sus dos hermanos y un cuñado, al número 11 de la calle Dalia, en la barriada onubense de El Torrejón, y abrieron fuego contra la casa, en la que había unas quince personas, entre ellos varios menores. 

Dos años después, la Fiscalía califica los hechos de homicidio en grado de tentativa, tenencia ilícita de armas y amenazas, por lo que relama siete años de cárcel por el delito más grave, la tentativa de homicidio, (para cada uno de los procesados) y ocho meses de prisión (también en cada caso) por tener armas, además de la prohibición de tener o portar armas durante cuatro años. 

Según el escrito de conclusiones provisionales, al que ha tenido acceso ABC, Cortés suma además otros diez meses por cada uno de los tres delitos de amenazas que le carga el fiscal. 

El tiroteo fue el desenlace de un enfrentamiento que se había producido horas antes entre Cortés y A.F.J. La expresión «Me cago en tus muertos» que la víctima del tiroteo profirió al padre de Mari Luz fue el desencadenante. A renglón seguido, llegaron las supuestas amenazas de Cortés. «En el momento que llegue a Huelva te quemo la casa contigo y tu familia dentro”. “Voy a comprar una garrafa de gasolina y te voy a prender fuego contigo y tu familia dentro, te voy a quemar…» Así lo mantiene en su escrito el Ministerio Público. 

Según este relato, los acusados se dirigieron a bordo de varios vehículos a la calle Dalia, armados con escopetas de caza y con un bidón de gasolina. Comenzaron los tiros «con ánimo de causar la muerte a A.F.J. y con absoluto desprecio a la vida y a la integridad física de las personas que se encontraban en la casa». 

Posteriormente, según el fiscal, Miguel Ángel Arias, Cortés insistió en su amenaza. «No estoy contento con que te mate y lo voy a conseguir», afirma que le dijo. 

La Policía Científica localizó dos tipos de orificios en la fachada de la casa (producidos por diferentes postas -la munición que llevan los cartuchos de escopeta de caza-), por lo que se presumió que en el tiroteo fueron utilizadas al menos dos armas.


9 comentarios:

Anónimo dijo...

Comentario movido desde http://elblogdelassombras.blog.com:

Eres un fenomeno!!.. Pones en dudas todas las sentencias, tanto de los casos claros como los q no lo son tanto... Ahora va a resultar q Santiago del Valle no asesino a la pequeña M Luz... Para tirar un osito por la ventana no hace falta ser el tio mas rapido del mundo, o lo tenia cerca, o simplemente la vio ir al kiosko y lo preparo para cuando volviese!!.. Esta bien poner el acento en cosas no muy claras de algunos casos, pero en el de un pedofilo q confeso el asesinato me parece q es pasarse... Segun tu criterio no podrian condenar a nadie. Piensa en ello, por favor!!

N. Nozick dijo...

Celebro que usted tenga el caso tan claro. Pero la única evidencia que había contra Santiago del Valle era su propia confesión. Le garantizo que si le encierran 72 horas y le interrogan, se declara usted culpable de la muerte de Julio César.

Aquí se está hablando de evidencias científicas. Y no había ninguna. Las que se presentaron no eran compatibles con la autopsia del profesor Frontela. Por lo que se refiere a lo del osito, la propia sentencia dice que del Valle vio a la niña A LA VUELTA del quiosco. Una niña que nunca salía sola a ninguna parte, pero justo el único día que sale sola, a esa precisa hora estaba Del Valle mirando por la ventana con el osito. ¡Por favor!

A ver si aprendemos a diferenciar entre pederastas degenerados y asesinos. No es lo mismo. ¿Se ha leído usted las tres partes del artículo? No me tome por un conspiranoico o por un sensacionalista porque se equivocaría de medio a medio. Esto es un blog serio.

Anónimo dijo...

"Sea como fuere, con una u otra declaración, no parece que Del Valle tuviera tiempo de hacer nada". Maticemos que al decir "con una u otra declaración" te estás refiriendo a las realizadas por un pedófilo acusado de asesinato y su mujer (la cual consintió y encubrió el abuso sexual hacia su propia hija) y a partir de ellas sacamos conclusiones, claro que sí, ¿porqué íbamos a dudar? ¿qué motivos tienen para mentir?
En cambio insinuas claramente que miembros del Cuerpo de Policía de Huelva pone en marcha un dispositivo a través del cual se permite la entrada de la familia de la víctima al domicilio de los "cabezas de turco" para provocar la huída de estos y así dejar patente su culpabilidad. Por favor, un mínimo de seriedad y respeto, que estamos ante un tema muy grave.

N. Nozick dijo...

¿Insinúa usted que todos los pedófilos y/o pederastas son unos asesinos?

En cuanto a lo que dice usted que yo insinúo, está escrito lo que está escrito, que es:

"... Ambas explicaciones parecen coherentes. De hecho, el que la policía permitiera que los familiares de Mari Luz entraran en casa de Del Valle a intimidarle, parece, o un grave error o una invitación a Del Valle para que huyera, haciéndole parecer culpable..."

Las interpretaciones que usted quiera hacer son asunto suyo.

Pero si no nos queremos enterar de que hay redes de secuestro y asesinato de menores que luego les cuelgan el muerto al sospechoso más fácil, pues nada, no nos queremos enterar. A seguir viendo fútbol y programas rosa, no vaya a ser que nos caigamos de los mundos de yupi.

N. Nozick dijo...

Y, para que nos vayamos enterando de lo que es un pedófilo, veamos lo que dice el DSM IV al respecto:

"F65.4 Pedofilia [302.2]
La característica esencial de la pedofilia supone actividades sexuales con niños prepúberes
(generalmente de 13 o menos años de edad). El individuo con este trastorno debe tener 16 años o
más y ha de ser por lo menos 5 años mayor que el niño. En los adolescentes mayores que presentan
este trastorno no se especifica una diferencia de edad precisa, y en este caso debe utilizarse
el juicio clínico; para ello, debe tenerse en cuenta tanto la madurez sexual del niño como la diferencia
de edades. La gente que presenta pedofilia declara sentirse atraída por los niños dentro de
un margen de edad particular. Algunos individuos prefieren niños; otros, niñas, y otros, los dos sexos.
Las personas que se sienten atraídas por las niñas generalmente las prefieren entre los 8 y los
10 años, mientras que quienes se sienten atraídos por los niños los prefieren algo mayores. La pedofilia
que afecta a las niñas como víctimas es mucho más frecuente que la que afecta a los niños.
Algunos individuos con pedofilia sólo se sienten atraídos por niños (tipo exclusivo), mientras que
otros se sienten atraídos a veces por adultos (tipo no exclusivo). La gente que presenta este trastorno
y que «utiliza» a niños según sus impulsos puede limitar su actividad simplemente a desnudarlos,
a observarlos, a exponerse frente a ellos, a masturbarse en su presencia o acariciarlos y tocarlos
suavemente. Otros, sin embargo, efectúan felaciones o cunnilingus, o penetran la vagina, la
boca, el ano del niño con sus dedos, objetos extraños o el pene, utilizando diversos grados de fuerza
para conseguir estos fines. Estas actividades se explican comúnmente con excusas o racionalizaciones
de que pueden tener «valor educativo» para el niño, que el niño obtiene «placer sexual»
o que el niño es «sexualmente provocador», temas que por lo demás son frecuentes en la pornografía
pedofílica.
Los individuos pueden limitar sus actividades a sus propios hijos, a los ahijados o a los familiares,
o pueden hacer víctimas a niños de otras familias. Algunas personas con este trastorno amenazan
a los niños para impedir que hablen. Otros, particularmente quienes lo hacen con frecuencia,
desarrollan técnicas complicadas para tener acceso a los niños, como ganarse la confianza de
la madre, casarse con una mujer que tenga un niño atractivo, comerciar con otros que tengan el
mismo trastorno o incluso, en casos raros, adoptar a niños de países en vías de desarrollo o raptarlos. Excepto los casos de asociación con el sadismo sexual, el individuo puede ser muy atento
con las necesidades del niño con el fin de ganarse su afecto, interés o lealtad e impedir que lo
cuente a los demás. El trastorno empieza por lo general en la adolescencia, aunque algunos individuos
manifiestan que no llegaron a sentirse atraídos por los niños hasta la edad intermedia de la
vida. La frecuencia del comportamiento pedofílico fluctúa a menudo con el estrés psicosocial. El
curso es habitualmente crónico, en especial en quienes se sienten atraídos por los individuos del
propio sexo. El índice de recidivas de los individuos con pedofilia que tienen preferencia por el
propio sexo es aproximadamente el doble de los que prefieren al otro sexo..."

No veo que diga nada de que los pedófilos tengan por costumbre asesinar niños. ¿Queremos proteger a los niños? Cadena perpetua para los pederastas. Así, de paso, si a alguien le da por asesinar a un niño no tendrá un pederasta a mano para echarle la culpa.

Anónimo dijo...

Por supuesto que no todos los pedófilos son asesinos, ni todos los casos de desapariciones y asesinatos que desgraciadamente ocurren en nuestro país tienen detrás el engranaje de una organización criminal poderosa y perfectamente organizada. No digo que no crea en su existencia, simplemente hay actos criminales al margen de dichas organizaciones, así como pedófilos que no asesinan a sus víctimas y otros que sí.

Anónimo dijo...

Por otra parte y después de leer el aporte sobre pedofilía y su comentario final casi me parece entender que según tu criterio un pedófilo NO asesina a sus víctimas, como dogma o verdad científica...algo que no logro comprender, porque lo más coherente es pensar que en algunos casos sí lo hacen (tenemos un presunto caso muy reciente) y en otros no, no se trata de costumbre, el ser humano es complejo y aunque haya patrones a nivel psicológico muy útiles, no podemos agarrarnos a ellos como si no hubiera más opciones. Ser pedófilo no conlleva ninguna incapacidad para asesinar, no llevan un gen que les impida hacerlo.

Anónimo dijo...

Las similitudes con el caso Alcasser son espeluznantes. Un culpable que lo iba a ser sin duda alguna para la sociedad, que al ser detenido dice una frase que me suena y mucho: " yo no me voy a comer este marrón ". Un único último testigo, para mí con cierta similitud con H de la gasolinera, ya que dice verla en compañía de 2 niñas más, que nadie sabe quién son y que además, ¿ dónde estaban cuando ocurrió lo del osito?. Frontela de nuevo: ningún resto biológico de los acusados,posibilidad de doble "enterramiento", lesiones, no falleció por ahogamiento,etc..más todo lo que ha relatado Nozick magistralmente. Lo único que no me cuadra mucho es la implicación de la hermana, ¿por qué había de meterse en la ecuación? Una vez confesó, ¿para qué meter a la hermana, incluso en el caso de estar implicada? La explicación podría ser que la pareja de hermanos estuvieran implicados en el secuestro de la niña y puede que poco más. Y es extraño que allá dónde se va a vivir el matrimonio, allá que va con ellos la hermana, curioso trio: la esposa cerca del retraso mental, el marido con historial de abusos a menores (familia incluida) la hermana que vive con ellos, a pesar de haber abusado él de su propia hermana pequeña...¿quizás eran parte de una red y se encargaban de captar/ secuestrar a niños? Sería interesante saber si hubo desapariciones en los lugares donde ha vivido este oscuro trío. Y una última cosa que seguramente no sea nada, pero del lugar donde apareció la niña me llama la atención los nombres que aparecen y aparecerían en los titulares: Cepsa y Pantalán Reina Sofia. Si vemos quien fue "jefazo " de la citada compañía en esa época, quién le sucedió en el cargo en junio de 2008 y vemos esta noticia, empieza sonar algo raro el asunto: http://politica.elpais.com/politica/2012/10/12/actualidad/1350037500_750301.html

Börj A. Grandsonn dijo...

La mayor parte de pedófilos no son asesinos porque el mayor número de casos ocurre dentro de entornos familiares o cercanos (tíos, padres, amigo familiar, el cura de turno...) y no terminan en muerte. Este hombre no había matado a nadie, lo que se dice en el blog es real. Y no se abren más líneas de investigación, el kioskero por ejemplo, identificar las dos niñas que la acompañan... es raro. Una confesión no es válida sin el peso de las pruebas, y aquí no hay HECHOS PROBADOS, solamente confesados y eso no basta. ¿Dónde está el carrito? ¿Y el oso? ¿Hay cabellos, o huellas de las botas de MªLuz en el piso? ¿Las marcas del cuerpo por el forcejeo coinciden en tamaño con las mano del acusado? ¿No hay testigos que les vieran con el carro a plena tarde? Hay muchas vías abiertas que no se investigan, y el deber es hacerlo por mucha confesión que exista. Y esto se me ocurre a mi leyéndo, sin ser un profesional.

Por cierto, ¿Qué se hizo con la segunda autopsia? ¿No se aceptó? ¿Gracias Señor Frontela, la usaré de papel reciclado para la fotocopiadora?