lunes, 28 de octubre de 2013

Gloria Martínez Ruiz.




Don Álvaro Martínez Martínez no sabía lo que le esperaba aquel 29 de octubre de 1992, cuando dejó a su hija Gloria, una adolescente de diecisiete años con problemas de insomnio y anorexia, en la Clínica Torres de San Luis, en Alfaz del Pi.

No las tenía todas consigo, pero la psiquiatra María Victoria Soler Lapuente había insistido en que su hija tenía que ser ingresada unos días, hasta tal punto que amenazó con dejar de tratarla en caso contrario.

Don Álvaro había discutido con la doctora Soler dos días antes, porque había recetado a Gloria unas gotas de Haloperidol. Y eso que pensaba que el medicamento era simplemente un fuerte calmante. ¿Que habría pasado si hubiera sabido que era un antipsicótico?



Vistas aéreas de la clínica "Torres de San Luis"




Tan sólo una hora después de ser ingresada, a las dos de la tarde, con el pretexto de una crisis de agresividad, la doctora Soler ordenó la contención mecánica de Gloria (la ataron de pies y manos entre cuatro personas) para administrarle un cóctel de calmantes y antipisicóticos (Largactil, Sinogán y Haloperidol).

La dosis se repitió sobre las siete y cuarto de la tarde. Finalmente, a la una y media de la madrugada, Gloria despierta y pide que la desaten para ir al baño. En ese momento, cuando iba a recibir una tercera dosis, la enfermera y la auxiliar de la clínica afirman que Gloria empujó a esta última, saltando por la ventana de su bungalow en dirección al jardín. Y al llegar al muro que rodeaba el complejo "desapareció".

Es decir, Gloria, que estaba medicada y tenía ocho dioptrías, había saltado un muro que tenía una altura de entre dos y cuatro metros -dependiendo de la zona- sin gafas y en una noche oscura.



Plano del complejo. Las zonas rayadas son fosas sépticas.



Vista de la suite de Gloria. Zona inferior izquierda de la torre, con el porche de teja rojiza.


De izquierda a derecha: Tibi, Alicante, L'Alfas del Pi, Clínica Torres de San Luis


¿Cómo es posible que Gloria "desaparezca" a la una y media de la madrugada y no se avise a sus padres -que vivían en Alicante- hasta las ocho de la mañana?

¿Qué pasó en ese intervalo de seis horas y media?

¿Llamó la clínica a la policía para que localizaran a Gloria? Aparentemente, no, ya que fueron sus padres los que pusieron la denuncia de su desaparición ante la Guardia Civil, mientras que la doctora Soler trataba de convencerlos para que no lo hicieran.

Una niña menor de edad desaparece de un clínica en circunstancias más que sospechosas, de noche, no se avisa a la policía y se tarda seis horas y media en avisar a los padres. Pues, según la justicia española, no hay responsabilidad penal. Sólo civil. Tras dieciséis años de espera, el diez de diciembre del año 2008, se condenó solidariamente a la Doctora Soler y a la sociedad Zopito S.A.L. (gestora de la clínica) a indemnizar a los padres de Gloria en la cuantía de 104.251,63 euros.

Ese es al parecer, el precio de una adolescente de 17 años. No sabemos si fue raptada por una organización dedicada a la trata de blancas, tráfico de órganos, vídeos snuff o cualquier otro fin. Pero, como no hay pruebas, ni se encontró pista alguna, oficialmente la niña se escapó. Pues nada, 104.251,63 euros y se acabó el problema.

El director médico, Jesús Nahmías de Torres, por lo visto no era responsable de nada. Ni tampoco el subdirector, Luis Javier Rivas López. La única culpable, y por vía civil, resultó ser la doctora Soler.

Por si fuera poco, Alfonso Calvé, de quien se comentaba era accionista de la sociedad gestora de la clínica, fue nombrado Gobernador Civil de Alicante, un mes y cinco días después de la desaparición de Gloria. Y, como jefe de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado en Alicante, se encontró a la cabeza de una investigación en la que estaba involucrada su propia clínica, de ser ciertos los rumores que le atribuían una participación en la sociedad gestora.

La "investigación" quedó en nada, como siempre. Gloria no ha aparecido desde entonces. El director médico de la clínica, Jesús Nahmías de Torres, se "trasladó" a Estados Unidos y la clínica cerró. No se ha encontrado ni una sola pista válida, ni un solo sospechoso. Como en tantos otros casos de desapariciones.

Así se hace justicia en este país. Tenemos una red policial en carretera muy preocupada de si te pasas lo más mínimo del límite de velocidad. Pero nadie se preocupa de cuidar de la seguridad de los niños y jóvenes menores de edad. Para ellos no hay policías especializados, ni radares, ni normas especiales, ni carnet de puntos. No dejes el coche mal aparcado, no te equivoques al hacer la Declaración de la Renta, no dejes de pagar tu hipoteca, porque no te vas a librar del castigo. Pero tampoco le quites la vista de encima a tus hijos porque, si desaparecen, todo van a ser buenas palabras y ningún resultado.

Va siendo hora que los padres de los niños desaparecidos o asesinados tomen alguna medida al respecto. Cuando el Estado falla una y otra vez en garantizar la seguridad, y falla una y otra vez en llevar las investigaciones a buen puerto, es necesario organizarse y exigir responsabilidades y resultados. Y, quizás, cambios en la legislación.

Que no se mande a los padres a llorar a casa, como hicieron con D. Fernando García Mediano, el padre de Miriam, una de las niñas de Alcàsser.

¡Es hora de actuar! 




Fuentes principales:


  1. Nozick. La desaparición de Gloria Martínez Ruiz v.4.0: https://www.dropbox.com/s/0aqrk8duaq9g6hb/Libros.%20Nozick.%20La%20Desaparicion%20De%20Gloria%20Martinez%20Ruiz%20V4.0.pdf?dl=0
  2. Revista Interviú. 1993.02.22-28.  Nº  0877.  Año  17: Gloria  nunca  salió  de  la  clínica.  Por  Pedro  Avilés Gutiérrez. Fotos: José Montoro.
  3. Revista Interviú. 1995.01.02-09.  Nº  0975.  Año  17: Gloria Martínez,  dos  años  ni  viva  ni  muerta. Por  Pedro Avilés Gutiérrez. Fotos: José Montoro.
  4. http://www.interviu.es/reportajes/articulos/gloria-martinez-atada-sedada-y-perdida-en-la-noche
  5. Caso  Gloria  Martínez  Ruiz.  Iker  Jiménez.  Cuarto  Milenio: http://www.dailymotion.com/video/xvc22b_caso-gloria-martinez-ruiz-cuarto-milenio-iker-jimenez-05-04-2009_webcam
  6. Canal 9: Vint anys de la desaparició de Gloria Martínez en una clínica del l'Alfas: http://www.youtube.com/watch?v=oFe88-7LJug
  7. Jesus Nahmias, M.D. Request to deliver medicine license: http://w3.health.state.ny.us/opmc/factions.nsf/58220a7f9eeaafab85256b180058c032/852b04210c31baad85257348004334cb/$FILE/lc100850.pdf
  8. http://www.healthgrades.com/physician/dr-jesus-nahmias-wh2n9
  9. http://names.whitepages.com/Jesus/Nahmias

miércoles, 23 de octubre de 2013

Andreas Faber Kaiser. Pacto de silencio.





El síndrome tóxico o del aceite de colza fue una misteriosa enfermedad que se declaró en España en mayo de 1981. Oficialmente afectó a más de 20.000 personas, de las que murieron unas 330. 

El entonces ministro de Trabajo, Sanidad y Seguridad Social, Jesús Sancho Rof, en una intervención televisiva impresentable, describió la enfermedad con la frase: "El mal lo causa un bichito. Es tan pequeño, que si se cae de la mesa, se mata." La teoría del bichito (mycoplasma) y la afección pulmonar que causaba la enfermedad hizo que al principio se la denominara "neumonía atípica."

Cuando se constató que la puerta de entrada de la enfermedad no era respiratoria, sino digestivo-alimentaria, oficialmente se anunció que se debía a la ingestión de aceite de colza desnaturalizado con anilinas distribuido mediante venta ambulante, según decretó en 1989 el Tribunal Supremo, que condenó por los hechos a los industriales responsables de la distribución y comercialización de este tipo de aceite.

No todos se creyeron esta versión. Por ejemplo, los doctores Antonio Muro Fernández Cavada y Luis Frontela Carreras, que pensaban que las muertes no se debían al aceite de colza desnaturalizado, sino a un pesticida -un nematicida organotiofosforado- fabricado por la multinacional alemana Bayer, el Nemacur.

La compañía alemana IG Farbenindustrie AG (Interessen Gemeinschaft Farbenindustrie AG) era un conglomerado de empresas del sector químico que durante la época de la Alemania nazi fabricaron el insecticida Zyklon B, de infausto recuerdo. Al final de la guerra el conglomerado fue fraccionado en varias empresas. Las más conocidas son BASF, AGFA y la ya citada, BAYER.

La propia BAYER se vio obligada a reconocer a principios de 1987 que había sacado al mercado un fármaco coagulante (el factor VIII, para el tratamiento de la hemofilia) que había actuado como vehículo de transmisión del VIH, el virus del SIDA, enfermedad que según ciertos investigadores -como Jacob Segal y John Seale- tiene un origen artificial y está producido por la combinación de los virus Maedi-Disna, que afecta a las ovejas, y el virus humano de leucemia de las células T (HTLV1). En resumidas cuentas: que es un arma biológica producida en laboratorio.

En la segunda guerra mundial, la ciudad de Detroit en pleno, que se dedicaba a fabricar automóviles, empezó a fabricar armamento. ¿Puede una multinacional farmacéutica, en caso de necesidad, comenzar a fabricar armas biológicas?

¿Por qué en las últimas décadas han aparecido nuevas enfermedades, de las cuales no hay constancia previa, como el VIH, la Legionella o el Ébola?

Andreas Faber Kaiser, nacido en Barcelona en 1944 y licenciado en Filosofía y Letras, fue director de la revista Mundo desconocido, premiada en 1980 con la distinción "Premio Scinter" a la mejor revista especializada. Se ocupó de las paraciencias y temas esotéricos en distintos ámbitos.

En marzo de 1988 escribió un libro sobre el síndrome tóxico, en el que abordaba una versión alternativa a la oficial. Entre otras cosas, desvelaba que en realidad habían resultado afectadas 60.000 personas, con 650 muertes.





El caso del síndrome tóxico está envuelto en un rosario de extrañas muertes. María Teresa Mestre Guitó (la mujer de Enric Salomó -uno de los acusados, que estaba publicando artículos sobre el tema en "El País"-) fue asesinada. El Dr. Muro y Juan José Rosón (Ministro del Interior) fallecieron de cáncer de pulmón. Y Andreas Faber Kaiser murió al contraer de forma misteriosa el VIH.

Además, de los cuatro miembros del equipo de investigación del Dr. Muro, uno murió de cáncer de hígado y los otros tres tuvieron que someterse a cirugía para que les fueran extirpados sendos tumores malignos.

Otros que se implicaron en el caso "sólo" perdieron su puesto de trabajo. Por ejemplo, José Oneto, que dirigía el semanario "Cambio 16", fue cesado menos de dos meses después de haber publicado un artículo relacionando a Bayer con el síndrome.

Gracias a mi amigo José Cabal, que lo localizó, pasándolo a formato pdf, tenemos la oportunidad de poder leer este libro, que es una joya y además es prácticamente imposible de encontrar.

¡Muchas gracias, Jose!

Podéis encontrar este libro en el apartado "Descargas" del blog, en Dropbox:








Cambio 16
Número 681
17-24 de diciembre de 1984
  • Tres años y medio después de que se iniciara la tragedia atribuida al aceite de colza adulterado, que causó la muerte a 352 personas y ha producido lesiones irreversibles a otras 24.000, los resultados de nuevas investigaciones científicas sostienen que no fue el aceite el culpable. El «Nemacur», un producto de la firma Bayer que se usa en agricultura para matar gusanos, aparece en estos informes como desencadenante del llamado «síndrome tóxico».

Según nuevas investigaciones científicas

Un producto Bayer envenenó España


El 9 de noviembre pasado, Luís Frontela Carreras, catedrático de Medicina Legal y director del Instituto de Ciencias Forenses de la Universidad de Sevilla, en un informe reservado, afirmaba: «No existe la más mínima base científica para atribuir al consumo de aceite de colza desnaturalizado mediante anilinas la causa directa del "síndrome tóxico"». 

El documento de Frontela, producto de dos años de trabajo, en el que participó todo su equipo de colaboradores de la Universidad de Sevilla, echaba por tierra las tesis oficiales elaboradas durante el Gobierno de Leopoldo Calvo-Sotelo, que atribuían al aceite de colza adulterado la causa del envenenamiento masivo sufrido en varias provincias del país durante la primavera y el verano de 1981. 

Frontela Carreras, uno de los más prestigiosos médicos del país, famoso por sus investigaciones forenses sobre el crimen de Los Galindos, no sólo descarta que la colza fuera el agente desencadenante de la epidemia que vistió de luto a 352 familias españolas, sino que afirma tajantemente que las anilinas, unas sustancias colorantes utilizadas para desnaturalizar el aceite, no provocan el cuadro clínico observado en los afectados por la «neumonía atípica». 

«En consecuencia -advierte el doctor Frontela en su trabajo-, estimamos que los tóxicos fundamentales que ocasionaron el "síndrome tóxico" no son las anilinas, sino otras sustancias, que pudieron no ser detectadas en los análisis efectuados por los organismos oficiales encargados de invesrtigar el caso». 

El doctor Frontela efectuó su trabajo científico utilizando técnicas matemáticas y estadísticas, y experimentos de laboratorio, a petición del abogado José Merino Ruiz, cuya esposa, María Concepción Navarro Hernández, había fallecido en Madrid durante el verano de 1981, presentando un cuadro clínico similar al de los supuestos envenenados por el aceite de colza. 

A pesar de que esta mujer había contraído la enfermedad meses antes de que se detectara el primer fallecimiento atribuido a la «neumonia atípica», Frontela sentencia: «Los hallazgos macroscópicos de autopsia y los análisis de vísceras de María Concepción Navarro Hernández son coincidentes con los de otros fallecidos por el llamado "síndrome tóxico"». 

Este descubrimiento, junto con la sintomatología que presentaban los enfermos de la «neumonía atípica», lleva al doctor Frontela a sospechar que el causante del enevenenamiento que llevó a la tumba a 352 personas, según las estadísticas oficiales -más de 500, según otras fuentes-, y produjo lesiones graves e irreversibles en otros 24.000 individuos, no era el aceite de colza. 

Frontela probó entonces a investigar con insecticidas organofosforados y sustancias similares, habitualmente utilizados como plaguicidas por los agricultores, logrando un sorprendente descubrimiento: el Nemacur, un producto químico fabricado por la Bayer para matar los parásitos que se fijan a las raíces de las plantas, podría ser el origen de la desconocida enfermedad. 

Este nematicida, que se fabrica en la planta que la multinacional Bayer tiene en Quart de Poblet, a pocos kilómetros de Valencia, al ser absorbido por las plantas en determinado periodo de crecimiento, podría dejar residuos tóxicos en los frutos y provocar el envenenamiento de cuantos individuos consumieran el producto, sostiene el informe del doctor Frontela. 

«Las series de ratas intoxicadas directamente con Nemacur y con pimientos tratados con Nemacur dos semanas antes de la recolección -afirma concluyentemente el forense sevillano en su informe- presentan similares lesiones microscópicas que las que se observan en los fallecidos por el síndrome o neumonía tóxica». 

A similares conclusiones había llegado dos años antes el doctor Antonio Muro Fernández Cavada, ex director del hospital del Rey, de Madrid, quien, en un voluminoso trabajo de investigación epidemiológica, establece que la epidemia detectada en España el 1 de mayo de 1981, cuando en Torrejon de Ardoz moría el niño Carlos Vaquero, de ocho años de edad, víctima de una desconocida neumonía pulmonar, estaba provocada por una partida de tomates que habían sido tratados con el nematicida fabricado por la Bayer en Quart de Poblet (Valencia). 

El doctor Muro, un «médico maldito» por haberse enfrentado a las tesis oficiales que relacionaban el aceite de colza desnaturalizado a la extraña enfermedad, acabó apartado de la comisión gubernamental que investigaba las causas de la «neumonía atípica». 

Rodeado de un estrecho grupo de colaboradores, Muro se lanzó a investigar por su cuenta. Entrevistó personalmente a más de 4.000 afectados por la enfermedad, viajó de una a otra punta del país y, seis meses después, tenía elaborado el mapa de la enfermedad en todo el territorio estatal. 

De esta manera, el médico heterodoxo y su equipo lograban obtener un primer descubrimiento: gran parte de los afectados por el llamado «síndrome tóxico» no habían consumido aceite de colza desnaturalizado y, por el contrario, todos ellos incluían en su dieta alimenticia una determinada variedad de tomate que sólo se cultiva en escasas zonas del Estado español. 

Con estos datos, el doctor Muro se dedica a visitar mercados, se entrevista con asentadores de frutas y verduras, con transportistas e intermediarios y semanas más tarde consigue averiguar que el tomate sospechoso procede de una huerta de la localidad almeriense de Roquetas del Mar. 

Sus investigaciones le permiten determinar, incluso, la cantidad de tomate que pudo haber producido el envenenamiento masivo conocido como «síndrome tóxico»: una partida de unos ochenta y cinco mil kilos cosechada durante los meses de abril, mayo y junio de 1981 y dedicada al consumo interior por su escasa calidad. 

«Este tomate, de la variedad Lucy -señala a CAMBIO16 Antonio Muro-, se consumió principalmente en los cinturones periféricos de las grandes ciudades, lo que coincide con el perfil sociológico de los afectados, todos ellos personas pertenecientes a un estrato social medio-bajo». 

Mientras la comisión gubernamental del «síndrome tóxico» seguía manteniendo la teoría del aceite de colza desnaturalizado como el vehículo propagador de la epidemia, Muro centra su trabajo en los insecticidas utilizados por los agricultores para combatir las plagas y descubre que un producto de la Bayer, el Nemacur, produce en las cobayas similares efectos a los detectados en los pacientes afectados por la «neumonía atípica». 

«Cuando se administra oralmente Nemacur 10 a las cobayas -afirma el doctor Muro en el folio OJ 6342507 vuelto del sumario de la colza-, éstas mueren al sexto día. Si, en cambio, se les alimenta con un pedazo pequeño de pimiento tratado con este nematicida, la cobaya muere al segundo día, de donde se desprende que, al ser asimilado por la planta, el Nemacur 10 se convierte en un tóxico más potente que en su preparación original». 

Frente a las teorías de los doctores Muro y Frontela, el resto de la comunidad científica -el Centro de Nutrición y Alimentación de Majalahonda, el Instituto Nacional de Toxicología y un sector del Consejo Superior de Investigaciones Científicas- sigue considerando que el envenenamiento masivo que afectó a 14 provincias españolas a comienzos del verano de 1981 se debió a un tóxico que se encontraba en una partida de aceite de colza desnaturalizado. 

Los investigadores oficiales fundamentan su hipótesis en que el 97 por 100 de los enfermos del llamado «síndrome tóxico» habían consumido aceite de colza adulterado y vendido clandestinamente y en el hecho de que a partir del 30 de junio de 1981, fecha en que el Gobierno procedió a retirar masivamente este aceite, la curva de afectados descendió vertiginosamente. 

Sin embargo, los intentos de reproducir en laboratorio los efectos del síndrome inoculando el supuesto aceite envenenado a todo tipo de cobayas, han resultado vanos hasta la fecha. «En los laboratorios de la Fundación Jiménez Díaz -cuenta a CAMBIO16 un biólogo- hicimos pruebas con grupos de diez ratas de quinientos gramos cada una, a las que les dábamos tres miligramos de aceite de colza de todas las formas imaginables (frito, en ensalada, crudo, etcétera), y ninguna de las cobayas reprodujo el síndrome. Simplemente, engordaban». 

En el Instituto Nacional de Toxicología y en el Centro de Nutrición y Alimentación de Majalahonda, dos de las instituciones científicas de mayor prestigio del país, los experimentos dieron parecidos resultados. «La administración de muchas muestras de aceite a babuinos, monos, cobayas y hamsters han dado resultados negativos», concluye la Organización Mundial de la Salud en un informe elaborado en 1983 y dado a conocer este año. 

La OMS, que desde que se descubrió el «síndrome tóxico» hasta la fecha ha enviado a 14 equipos científicos internacionales a nuestro país para estudiar la sintomatología y los orígenes del envenenamiento masivo, en un informe de 96 páginas, reconoce la impotencia de la comunidad científica internacional para determinar las verdaderas causas de la epidemia. 

«Las pruebas de que las anilidas de ácidos grasos fueron la causa de la enfermedad siguen siendo poco convincentes -asegura en su informe la OMS- (...) Mientras la toxina exacta del aceite siga sin identificarse, todas las pruebas de aceite confiscadas deberían conservarse almacenadas, ya que mientras siga sin descubrirse la causa precisa, no puede tenerse la seguridad de que esta enfermedad no volverá a presentarse en España o en otros países». 

La ausencia de datos concluyentes en las investigaciones de laboratorio sobre muestras de aceite de colza desnaturalizado ha hecho que muchos científicos españoles y extranjeros estén en la actualidad utilizando otras hipótesis de trabajo y que la propia Organización Mundial de la Salud, en un informe confidencial remitido al Gobierno español, recomienda no descartar ninguna otra posibilidad de investigación que pueda arrojar luz sobre el origen del agente tóxico. Es el caso de los doctores Francisco Javier Martínez Ruíz y María Jesús Clavera Ortiz, antiguos miembros de la Comisión Epidemiológica del Síndrome Tóxico, quienes han llegado a la conclusión de que el agente causante del envenenamiento masivo que produjo las «neumonías atípicas» del verano del año 1981 no estaban en el aceite de colza desnaturalizado, sino, por el contrario, en las ensaladas. 

«Tras muchos meses de trabajo en el Plan Nacional del Síndrome Tóxico -dice Francisco Javier Martínez a CAMBIO16- hemos podido comprobar que el tóxico no fue el aceite, ya que sólo tres de cada mil personas que consumieron la colza supuestamente envenenada han resultado afectados. Además, no es exacto que la epidemia cesara el treinta de junio de mil novecientos ochenta y uno, cuando se mandó retirar el aceite. En contra de la versión oficial, está estadísticamente comprobado que el llamado "síndrome tóxico" había comenzado a remitir dos semanas antes». 

Por otras parte, el personal científico del Laboratorio Central de Aduanas, que dirige el doctor Bolaños, que fue el primer centro investigador del país que aisló las anilinas de los aceites de colza desnaturalizados, tienen serias dudas acerca de que este tóxico fuera el único causante de la epidemia. 

«Después de haber estudiado detenidamente la sintomatología de los enfermos -señaló un alto cargo del organismo a CAMBIO16-, estamos convencidos de que entre las sustancias que provocaron las "neumonías atípicas" tenía que haber obligatoriamente compuestos fosforados». 

A esta misma conclusión llegaba, en el verano de 1981, el médico militar Luis Sánchez Monge, una de las personas que más años ha dedicado al estudio de la acción de los gases tóxicos. 

El doctor Sánchez Monge, experto en armas químicas y bacteriológicas, en un informe reservado hecho llegar a las autoridades sanitarias del país, aseguraba la coincidencia entre los efectos del «síndrome tóxico» descubiertos en los afectados y determinadas fases de la guerra química, donde suelen emplearse compuestos fosforados en estado gaseoso. 

En uno y otro caso, el cuadro clínico era similar: insuficiencias respiratorias graves con disnea y tos, náuseas y vómitos, dolores musculares, dolores de cabeza, diarrea y exantema pruriginoso. 

Todas estas experiencias apoyan los descubrimientos de los doctores Muro y Frontela, quienes, trabajando cada uno por su lado, llegaron a la conclusión de que el posible tóxico determinante de la epidemia era el Nemacur, un nematicida que se elabora en la planta de Cuart de Poblet, en Valencia, por la multinacional alemana Bayer. El Nemacur se emplea como plaguicida desde 1972 en el Estado español y lleva fósforo en su composición. 

«Según mis investigaciones y las de mi equipo de colaboradores -asegura el doctor Luis Frontela Carreras a CAMBIO16-, el Nemacur es con mucha probabilidad el agente causante del envenenamiento masivo conocido como "síndrome tóxico"». 

El doctor Frontela, que recibió a esta revista en su domicilio de Sevilla, en la avenida de la República Argentina, asegura también que su trabajo no son especulaciones gratuitas. «Un equipo interdisciplinario de quince personas llevamos dos años investigando en el tema, hemos hecho centenares de ensayos con todo tipo de plaguicidas y todos los datos señalan que la epidemia pudo producirse por una incorrecta utilización de este organofosforado». 

Según el Servicio de Defensa contra Plagas e Inspección Fitopatológica del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, el Nemacur cuando se emplea en su versión líquida, que posee una alta concentración de organofosforados, es un producto altamente tóxico, letal para las personas, los animales terrestres y la fauna acuícola, por lo que debe administrarse a las plantas entre sesenta y noventa días antes de la recolección, para dar tiempo a la planta a eliminar los posibles residuos de veneno que puedan acumularse en tallo, hojas y frutos. 

«Yo utilicé el Nemacur -se ratifica Frontela ante CAMBIO16- en plantaciones de pimientos dos semanas antes de la recolección. Administrados a lotes de ratas, reproducían fielmente la sintomatología de los afectados por las "neumonías atípicas" de mayo-junio de mil novecientos ochenta y uno, y morían a los pocos días». 

Informes confidenciales de los servicios secretos, a los que ha tenido acceso CAMBIO16, señalan que F.M., el agricultor de Roquetas de Mar, empleó Nemacur -varios bidones de cinco litros de Nemacur en su versión líquida, es decir, la más tóxica- para exterminar una plaga de fusario -un hongo que afecta a las raíces- que estaba a punto de arruinar su cosecha de tomates. 

«Fue una mala cosecha -cuenta F.M. a CAMBIO16, confirmando los datos en poder de los servicios de inteligencia-. En un invernadero de dos hectáreas sólo logré salvar ochenta y un mil quilos de tomates, de la variedad Lucy, que vendí entre doce y dos pesetas el kilo y que se destinaron en su integridad al mercado nacional». 

El descubrimiento de este agricultor, que confiesa haber recolectado su cosecha semanas antes de que se detectara los primeros casos atribuidos a un tóxico desconocido, parece confirmar las hipótesis del doctor Antonio Muro y su equipo de colaboradores que, a través de un amplio estudio sociológico, cuya documentación ocupa varios armarios de su antiguo despacho del Hospital del Rey, determinó en 1981 que los supuestos tomates a los que él achacaba el origen de la epidemia se habían producido en la provincia de Almería. 

Sin embargo, la empresa fabricante del producto plagicida, la multinacional Bayer, la primera empresa química del mundo que creó una sección destinada a la conservación de la naturaleza, rechaza cualquier posible vinculación del Nemacur con el envenenamiento masivo de mayo-junio de 1981. 

«Incluso en caso de una mala aplicación del Nemacur, en un plazo breve por descuido o intencionadamente, no se presentaría ningún tipo de enfermedad del tipo de "síndrome tóxico", ya que está demostrado que nuestro producto no es neurotóxico y, en cambio, los afectados por la "neumonía atípica" han padecido en su mayoría procesos neurotóxicos», manifestó el jefe de la división fitosanitaria de Bayer en el Estado español, J. Costa (véase apartado). 

Estos argumentos no convencen al catedrático de Medicina Legal de la Universidad de Sevilla, Luis Frontela Carreras, quien afirma a esta revista que existen efectos poco conocidos, pero altamente peligrosos, en los nematicidas. «Estos efectos -asegura- se producen a largo plazo e incluso en personas que no han consumido grandes cantidades de tóxico y no vienen indicados en los folletos de los plaguicidas normalmente, por lo que se suele escapar al conocimiento de los especialistas e incluso de un sector de la comunidad científica». 

Pero no es sólo la Bayer quien pone en duda los informes de los doctores Muro y Frontela. «Si son rigurosamente serios -asegura Carmen Salanueva, coordinadora del Plan Nacional del Síndrome Tóxico- que vengan y los expongan, que aquí a nadie se le cierran las puertas». 

Por otra parte, el Gobierno, que sigue con evidente preocupación las investigaciones de Antonio Muro y Luis Frontela, por el temor de que una mala utilización del tema puede perjudicar al sector agrícola español en un momento clave de nuestra integración en la Comunidad Económica Europea, va a invitar a ambos científicos a que expongan sus teorías ante los foros científicos estatales e interestatales, para evitar, de una vez por todas, que se siga especulando con un tema que afecta dolorosamente a numerosas familias del país. 

Independientemente de las declaraciones del Gobierno y de los responsables a nivel asistencial de los afectados por el «síndrome tóxico», el catedrático de Medicina Legal de Sevilla, Luis Frontela, está convencido de que su trabajo está en el buen camino. «Dentro de dos semanas, cuando hayamos concluido los últimos ensayos, la verdad se abrirá paso por sí sola».

El síndrome de la muerte. 

El síndrome tóxico, también llamado «neumonía atípica», fue detectado en la localidad madrileña de Torrejón de Ardoz el 1 de mayo de 1981, al morir por insuficiencia pulmonar aguda el niño de ocho años Carlos Vaquero. Posteriormente, seis de los ocho miembros de su familia contraerían la extraña enfermedad. 

En pocos días, la epidemia alcanzó a otras trece provincias españolas, todas ellas situadas en el noroeste de la Península, salvo Galicia y Cantabria, y afectó sobre todo a personas de clase media-baja residentes en las zonas periféricas de las ciudades. 

La epidemia alcanzó su punto máximo a mediados de junio, fecha en que se nregistraron hasta 600 ingresos en los hospitales de todo el país, y se atendía a más de cuatro mil enfermos. Durante este periodo se realizaron los primeros estudios epidemiológicos, que permitieron establecer que la enfremedad no afectaba a lactantes y que la epidemia incidia más en la población femenina. 

El primer dato permitió establecer que la «neumonía atípica» tiene su origen en un envenenamiento masivo por ingestión de alimentos. Encuestas posteriores demostraron que la mayoría de los afectados habían consumido aceite de colza desnaturalizado con anilinas. A pesar de que la mayoría de los afectados habían consumido también tomates y otros alimentos de consumo generalizado, el hallazgo de las anilinas en el aceite de colza y las circunstancias políticas que vivía el partido del Gobierno, la Unión de Centro Democrático, hizo que toda la investigación oficial se centrara en «la colza». 

Datos oficiales estiman que unas sesenta mil personas estuvieron sometidas a los efectos del tóxico, de las cuales resultaron directamente afectadas 24.000 y murieron 352. Sin embargo, datos extraoficiales sigieren que la población expuesta al veneno fue muy superior y que el número de muertos asciende en la actualidad a más de quinientas personas, 150 de las cuales no son reconocidas oficialmente, por haber contraído el «envenenamiento» antes o después de que estuviera en circulación la partida de aceite de colza a que se atribuye la intoxicación.

Un insecticida altamente tóxico. 

El Nemacur es un compuesto químico que se emplea por los agricultores como nematicida, para combatir las plagas que afectan a las raíces de las plantas. 

Fabricado y patentado por la multinacional alemana Bayer, se sintetizó por primera vez en 1963 y se viene comercializando en el Estado español desde 1972. Su materia activa son los Fenamifos (etil-p-metiltio-m-tolil-isopropil fosforoamidato), un producto fosforado que actúa como plaguicida por contacto y es soluble en las grasas. 

Se vende libremente en 19 países, especialmente en los tropicales, y en el Estado español se comercializa en dos versiones: una, líquida, y otra, granulada. 

El producto líquido, conocido por Nemacur 40, posee una elevada concentración de Fenaminos y es altamente tóxico. De acuerdo con las normas del Ministerio de Agricultura el consumidor debe consignar en un libro de registro la utilización que le va a dar y no se puede aplicar a las cosechas sesenta días antes de su recolección. 

El Nemacur granulado o Nemacur 10 es bastante menos tóxico y no necesita, legalmente, un plazo de seguridad para ser administrado a las plantas. 

Los organismos internacionales encargados de la salud (Organización Mundial de la Salud, Organización de Alimentación y Agricultura, etc.), permiten en el caso del Nemacur un límite de residuos que oscila entre los 0,05 y 0,2 miligramos de plaguicida por kilo de vegetal, según el tipo de cultivo. 

El «codex» alimentario de la FAO, por su parte, establece que el IDA (Ingestión Diaria Admisible) de Fenamifos en el ser humano no debe superar el 0,0006 miligramos por día y kilo de peso de la persona que absorbe el tóxico.

La Bayer se defiende. 

La aplicación correcta del Nemacur no tiene ningún riesgo para la salud, porque los residuos máximos, tanto del preparado como de sus metabolitos, están, después del plazo de espera, por debajo de la tolerancia aceptada por la OMS, informa la Bayer a CAMBIO16. 

Saliendo al paso de los informes de los doctores Muro y Frontela, la multinacional alemana asegura que en los estudios efectuados por el Instituto Nacional de Toxicología efectuados en mayo de 1981, cuando surgió el «síndrome tóxico», no aparecieron restos de organofosforados, compuesto que constituye el principio activo del Nemacur. 

Señalan también que han vendido su producto en grandes cantidades en el Estado español desde 1972 hasta la fecha sin que se hayan presentado envenenamientos debido a que su acción sobre las plantas es muy pequeña. 

Bayer España destaca el hecho de que, a pesar de haberse utilizado masivamente su nematicida en Canarias, Baleares, Alicante, Almería, Murcia y Valencia, en estas zonas no se han presentado casos de enfermedades con sintomatología parecida a la «neumonía atípica». «Por el contrario -dicen-, las regiones más afectadas por el "síndrome" han resultado ser aquellas en que la aplicación del Nemacur es mínima». 

En contra de las hipótesis de los doctores Frontela y Muro, la multinacional alemana pone de relieve que a pesar de ser el tomate y los pimientos productos de mucha exportación, en ningún país del mundo se ha detectado el «síndrome tóxico». El Nemacur se emplea en la actualidad en otros 19 países, desde Estados Unidos a Camerún, como nematicida. «En ninguno de ellos se han producido enfermedades similares a la «neumonía atípica» registrada en el Estado español en 1981», afirma la Bayer.





Fuentes principales:


  1. http://www.abc.es/hemeroteca/historico-11-05-2001/abc/Sociedad/el-bichito-es-tan-peque%C3%B1o-que-si-se-cae-de-la-mesase-mata_30210.html
  2. http://elpais.com/diario/1988/02/11/sociedad/571532403_850215.html
  3. http://elpais.com/diario/1982/01/16/economia/379983605_850215.html
  4. http://elpais.com/diario/1983/02/06/sociedad/413334002_850215.html
  5. 1984.01.24: La investigación del asesinato de María Teresa Mestre se centra en una venganza o en la acción de un psicópata: http://elpais.com/diario/1984/01/24/espana/443746802_850215.html
  6. 1984.03.28: Un joven de 22 años, vecino de la víctima e íntimo amigo de sus hijos, se confiesa autor del asesinato de Maria Teresa Mestre: http://elpais.com/diario/1984/03/28/espana/449272805_850215.html
  7. http://free-news.org/afaber02.htm
  8. http://www.free-news.org/gcaba01.htm
  9. http://andreas.faber.cat/libros/pacto-de-silencio-sindrome-toxico-aceite-colza/
  10. http://otrabiologia.wordpress.com/2011/04/08/n%C2%BA-18-%C2%BFes-manipulable-la-ciencia-el-sindrome-del-%E2%80%9Caceite-toxico%E2%80%9D/
  11. http://www.cbgnetwork.org/3125.html
  12. http://elpais.com/diario/1985/02/12/sociedad/477010803_850215.html

jueves, 17 de octubre de 2013

El circo.




Después de una noche de insomnio total, en la que no había conseguido pegar ojo ni un momento, estaba hecho polvo. No obstante, confiaba en que me despejaría con una buena ducha.

No me sirvió, y eso que acabé poniendo sólo agua fría, hasta que me dieron ganas de gritar. Me puse lo primero que encontré a mano, cogí mi sudadera de la percha y salí a la calle.

Me alegraba de haber quedado con mi amigo en un café. Al menos, así...

- ¿Le pongo lo de siempre?
- No, esta vez sólo café, gracias.

Estaba echando medio sobre de azúcar en el café cuando mi amigo entró por la puerta de la cafetería. Echó un vistazo en torno suyo y, cuando me reconoció, me hizo una mueca y se acercó.

- ¿Llevas mucho esperando?
- No, acabo de llegar.

Carlos -mi amigo se llama Carlos- pidió un café con leche y me miró.

- Dijiste que me contarías tu interpretación del caso.
- Dije que me tomaría un café contigo y hablaríamos. Una teoría es sólo una teoría, lo importante es desmontar los argumentos oficiales. La verdad es que se desmontan sólos, pero la gente, antes de armar teorías alternativas, lo primero que tiene que hacer es darse cuenta de que la oficial es mentira.
- Tu cuéntame algo que me permita entender lo que pasó, y ya veremos.
- Déjame que beba algo de café, que todavía estoy con el piloto automático.

Tomé un buen trago de café... y empecé a hablar...

El mundo no funciona como la gente se cree que funciona. La gente vota mayoritariamente a un partido de derecha o a uno de izquierda, que se supone que tienen objetivos radicalmente opuestos. Esto no es cierto. Los partidos funcionan como el payaso de la nariz roja y el de la cara blanca. A unos les hace gracia uno, y a otros el otro. Pero luego está el jefe de pista y el dueño del circo. Al jefe de pista también lo ve el público y pueden creer que de algún modo dirige la función, pero el que la dirige de verdad es el dueño del circo, al que nunca ven.


Los payasos


El dueño del circo tiene una hoja de ruta y esa hoja de ruta se sigue inexorablemente, gobierne quien gobierne. Y sólo contrata payasos y jefes de pista que sean manipulables. Dicho sea de otro modo, todos tienen que tener un cadáver en el armario. Homosexuales que se avergüencen de serlo, padres de familia infieles que teman el reproche de sus hijos, pederastas, drogadictos, corruptos, violadores, prevaricadores, etc.

De modo que si el dueño del circo le pide algo a los payasos, éstos no le puedan venir con tonterías. Como decirle que tienen que consultárselo a los espectadores, que son los que pagan. Tienen que obedecer al dueño y no se hable más. O de lo contrario estallará alguno de los escándalos que hay bajo la alfombra, y que los medios de comunicación se encargarán de airear "ad nauseam", hasta que el payaso se doblegue. Entonces, con la misma rapidez con que apareció, el escándalo desaparecerá o será sustituido por otro que no tenga nada que ver con el anterior. Una guerra, un accidente, etc. Si no hay guerra ni hay accidente, se provocan, no hay problema.


El dueño del circo


Ahora supón que el cargo de jefe de pista fuera hereditario. O puesto a dedo, pero no por el actual dueño del circo. Con lo que tiene un jefe de pista al que no puede presionar. 

Entonces, hay que meterle en un lío. Se le invita a una fiesta con alcohol; en la siguiente hay alcohol y mujeres; en la siguiente hay alcohol, mujeres y sexo; en la próxima hay mujeres más jóvenes; en la siguiente ya son adolescentes; viene otra con cocaína; en otra se juega "como si se pegara a las mujeres"... Y poco a poco, si el jefe de pista no lo corta de manera radical, cuando se quiere dar cuenta está pegando a crías menores de edad, abusando de ellas... etc.


El jefe de pista


Si entonces el dueño del circo le pide algo al jefe de pista, éste no puede negarse. Porque si se le ocurre contestar que él es el jefe de pista y toma sus propias decisiones, porque manda sobre todo el personal del circo, entonces se va a enterar de quién manda de verdad.

Un día de tantos, después de una de sus juergas extremas, el jefe de pista se va, esperando que los que le han invitado se ocuparán de arreglar el problema de las jóvenes o niñas de las que ha abusado y a las que ha pegado. Pero, de repente, se encuentra con que aparecen unas niñas muertas y vestidas. Se da cuenta que en los cuerpos y en los vestidos están sus huellas biológicas: está en manos de sus "anfitriones" para siempre.

Encima, la prensa, la radio y la televisión, que también están en manos de sus "anfitriones" empiezan a dar una publicidad desmesurada al tema, e incluso sacan varios programas en los que aparecen los familiares diciendo que todo es un complot "de los de arriba."

El jefe de pista ata cabos y comprende que el dueño del circo está detrás de todo. Se viene abajo y cede ante el chantaje, cumpliendo con lo que se le exigía, fuera lo que fuese.

En ese momento, los medios dejan de apoyar a los familiares. Se busca un cabeza de turco y los familiares, antes justicieros, pasan a ser conspiranoicos. Todo arreglado. El tema nunca vuelve a salir en la prensa. El dueño del circo sigue al mando, y el jefe de pista y los payasos siguen con sus empleos. Todo el mundo contento.

El público tarda poco en olvidarlo todo y sigue con lo de siempre, divirtiéndose con los trapecistas, el domador de leones, los malabaristas... y discutiendo acaloradamente sobre si es más gracioso el payaso de la cara blanca o el de la nariz roja.

- Pero... me dejas de piedra...
- ¿Te ha gustado? Es que pienso escribir una novela de ciencia ficción que se desarrolla en un mundo muy diferente del nuestro, a millones de años luz de distancia y en un tiempo muy lejano, y he pensado que, como argumento, me podría servir.
- Anda, tómate otro café, que cada día estás peor.

sábado, 12 de octubre de 2013

Alcàsser. José Carboneres Álvarez, el funerario de Alberique.




José Carboneres Álvarez, de Alberique, era uno de los propietarios de la funeraria "El Amparo". Fue convocado por la Guardia Civil aquel 27 de enero de 1993 para hacerse cargo de los cuerpos aparecidos en La Romana, en dónde se presentó con su hermano.

Al día siguiente, apareció una columna en el diario "El País", firmada por Joaquín Ferrandis -desde Llombai- en el que Rafael Carboneres, a quien suponemos hermano del anterior, declaraba que los cuerpos estaban enterrados en una fosa de aproximadamente 1,5 por 2 metros, "muy bien hecha", añadiendo que había reconocido en uno de ellos la cara de Desirée, y que los cuerpos no estaban tan irreconocibles como indicaban otras fuentes.

No creo que haga falta mucha reflexión para deducir cuál de los dos hermanos fue convocado como testigo al juicio.

De todos modos, la declaración de José Carboneres fue rocambolesca. Afirmó que la alfombra era azul, "azul como el mar por la noche" y no marrón. Pero luego, cuando le enseñaron la moqueta marrón dijo "Que esa alfombra creo que es la que salió de la fosa. Bueno, yo que sé, pero a mi me parece que era esa, era muy fuerte, intentamos sacarla y no se sacó, pero yo la vi más azul."






La vio más azul, pero piensa que la marrón es la que salió de la fosa. ¿?



¿Esta es la misma moqueta, alfombra o tapiz que la anterior? Parece de otro color.


Además, afirmó que el famoso reloj que supuestamente estaba en la muñeca del brazo que vieron los colmeneros no se veía cuando se desenterró la maleza. Y también, que las cabezas de los cadáveres dos y tres no se habían desprendido y tenían pelo.

Pero, si tomamos en cuenta las declaraciones de su hermano Rafael a la prensa. ¿Los cuerpos eran reconocibles o no? ¿Se podía reconocer a Desirée o no? ¿Era Anglés capaz de cavar una fosa "muy bien hecha" cuando si realmente lo hubiera hecho sería la primera vez que hacía algo así? Además utilizó un pico y una azada, ni siquiera tenía una pala. ¿Quién cavó la fosa?










En este recorte de prensa leemos "... Había mucha tierra. Lo primero que apareció fue una moqueta, la retiraron..." ¿Había una moqueta marrón y además una alfombra azul? Porque, como queda dicho, en el juicio declaró: "Bueno, yo que sé, pero a mi me parece que era esa, era muy fuerte, intentamos sacarla y no se sacó, pero yo la vi más azul."

¿Retiraron una moqueta y luego no pudieron sacar la alfombra, al menos en un primer intento? En las dos fotografías expuestas más arriba, los colores y las texturas no parecen coincidir. Si lo primero que apareció fue una moqueta y la retiraron, ¿en qué estaban envueltos los cuerpos de las niñas?

¿Fue por eso por lo que en el juicio tuvo que desmentir sus supuestas declaraciones a la prensa? Porque afirmó: "... una vez me llamaron por teléfono, no se qué periódico y me tergiversaron unas cosas pero es lo mismo, si lo dije mal, o la periodista lo interpretó mal, yo siempre he dicho lo que estoy diciéndoles ahora."












"La fosa era grande, de dos metros y medio por uno de ancho... Una sola persona emplearía dos o tres noches, por lo que fueron varios, y así se ha comprobado."

Atención a este comentario de Carboneres, que volveremos a recordar cuando analicemos los hechos que se imputaron a Antonio Anglés. Tenemos que suponer que un funerario sabe lo que se dice cuando habla del tiempo necesario para cavar una fosa.

El de Carboneres es otro testimonio más que, en lugar de contribuir a aclarar dudas, lo que hace es arrojar nuevas sombras sobre los datos oficiales del Sumario. Una constante en el Juicio de Alcàsser.

Para terminar, veamos cómo narraba D. Juan Ignacio Blanco, en su entrevista en "La Quinta Esfera" del 17 de febrero de 2013, su encuentro con José Carboneres:

"... Fuimos Fernando y yo, y nos vamos a ver al funerario de Alberique, que es la persona que subió allí con los féretros y que estaba el hombre allí pues [...] Y le encontramos en... en... en un bar, nos sentamos, nos ponemos a hablar con él... “Bueno, cuéntenos usted algo de... de lo que pasó aquel día.” Dice “Bueno, ¿qué quiere que le cuente?” Dice Fernando, como siempre, “La alfombra, de qué color era." Y [...] había una máquina, de tabaco, en el propio bar, que anunciaba Ducados, con el azul Ducados, ese tono así... “Azul, como eso.” Dice... “Pero oiga usted, aquí en el sumario pone que es marrón, marrón oscura.” Dice “Oiga, que yo he estado allí. Le digo yo que azul, como eso.






Y el hombre, incluso hasta para demostrar que lo que estaba diciendo era verdad, recuerdo que sacó la cartera y... y... y dentro de la cartera llevaba la foto de las tres niñas. Y al lado llevaba una de monseñor Escribá de Balaguer. Que me hizo mucha gracia. Pero que, por lo menos... Seguimos hablando de lo que había ocurrido durante todo el levantamiento y todo lo que nos contó no se correspondía ni con lo que había puesto con la Guardia Civil en el informe de inspección ocular, ni con el acta de inspección ocular que había firmado el juez..."



                                                               

Vista del Sumario 1/93
25ª SESIÓN. Valencia, a 17 de Junio de 1997.
JOSÉ CARBONERES ÁLVAREZ


Juramentado y advertido legalmente declara:

AL LETRADO DE LA ACUSACIÓN PARTICULAR 1

Que recuerdo el 27 de Enero de 1993.
Que entonces aún no estaba jubilado. 
Que el 27 de Enero me dedicaba la funeraria. 

Que sobre las doce poco más o menos, o doce y media nos llamaron para ir a recoger mi cadáver en el termino de Tous, no estaba y cuando llegué me dijeron "han llamado del cuartel". Llamé, y cogimos una caja y dijeron "No vengan aquí, tienen que ir a Llombay a las 2’30", entonces digo "¿Dónde es eso?", "Es término de Tous, pero está más cerca de Llombay." Cogimos la caja y a las 2.30 nos presentamos allí, el juzgado no había llegado, estaba haciendo el levantamiento o algo parecido, subimos y la guardia civil nos dijo que el coche nuestro no podía subir allí. 

Que me llamó el comandante del puesto de Alberique, don Pedro.

Que la zona de Llombay, la guardia civil nos llama la de Alberique porque era término de Tous y ya he ido otras veces a recoger cadáveres a Tous.

Que me llamó el comandante de puesto y me dijo que tenía que ir a Llombay para coger mi cadáver, no sabíamos si era hombre o mujer, yo pensé que seria un pastor. 

Que llegamos a Llombay y me dijeron que esperásemos que vendrían del juzgado.
Que nos dijo los guardia civiles que esperáramos. 

Que en el cuartel nos fuimos a tomar un bocata, se hizo, las 2, le dije a mi hermano, fuimos y volvimos y aún les esperamos. 

Que en el cuartel cuando volvimos de tomar el bocata estaba el señor éste, el consuegro de Salas, del que las encontró, y dije "¿es familia usted del difunto este?", y dijo "no señor, yo estaba ahí cuando se han encontrado, soy uno de las que las ha encontrado y al encontrarlo y dijo hemos visto tres cinturones por ahí", y yo al decir eso me quedé parado y dijo "usted esta pensando una cosa y yo también he pensado", y caímos que si seria esto de las chiquitas pero ya no me dijo nada más.

Que el señor Salas comentó que había visto por ahí fuera tres cinturones, me dijo que ahí habían tres cinturones y no sé nada más. 

Que además de hablar con Salas, esperamos ahí. Vino Pedro de Alberique, vino otros guardias y mucha guardia civil y uno de ellos me dijo que el coche nuestro no podía llegar allí.

Que la guardia civil no referencia que se podía tratar de las tres niñas de Alcácer. 

Que estuvimos en el cuartel sobre las 3 poco mas o menos; vino el señor Juez y todos los del juzgado y montaron la subida y nos fuimos para arriba. 

Que me enteré el otro día que sí había un coche negro o yo qué sé. 

Que a las 3, ó 3.15 llego el juez y los acompañantes. Hasta entonces estuvimos esperando, ahí el coche a la puerta, en la parte de enfrente. 

Que no nos dijeron que podía haber más de un cadáver. 
Que cuando nos avisaron nos dijeron que fuéramos con una caja.

Que posteriormente llegó la comisión judicial y no recuerdo los coches eran, iba detrás con el coche fúnebre, llegamos a un punto cambiamos la caja, al jeep de la guardia civil, la cambiamos porque no podía subir mi coche y aquél coche no cabía la caja y la ataron con una cuerda detrás, mas todas las bolsas que me llevé yo en el otro coche.

Que no podía subir mi coche, porque era un camino inaccesible, que razón tenia de no subir un coche normal aquí. 

Que un coche normal si podía subir por ahí pero padeciendo mucho.

Que subimos, cambiamos la caja al de la guardia civil, subimos arriba, se fueron delante los del juzgado y éste y mi hermano y yo descargamos la caja y las bolsas que llevábamos y pasamos arriba pero la caja se quedó abajo. 

Que donde llegaron los coches se quedó la caja fuera porque la guardia civil necesitaba el coche y la dejamos en tierra y subimos con las bolsas para arriba. 

Que las colmenas ahora no están donde estaban. 

Que ahí no llegaba ningún coche y para sacar las cajas las tenían que entrar entre dos porque había un sendero muy estrecho, 4 una caja ese día no, tenía que ser uno arriba y otro abajo.

Que la guardia civil necesitaba el coche para bajar y subir, para la organización de ellos. 

Que hay unas bolsas para recoger restos y cadáveres y llevan una cremallera y yo en el coche llevo cinco o seis y ahí gastamos cuatro. Tres para las niñas y una para la alfombra que bajamos

Que llegamos en el coche una caja de cartón y dentro van los guantes, las caretas que no las usamos, y llevamos de todo para el servicio normal. 

Que cuando llegamos a pie de fosa, allí estaban todos los que subieron, el juzgado y la guardia civil.

Que los que subieron comenzamos por el señor Juez, una chica que creo que era secretaria, luego el forense y aparte de eso había unos señores particular que no sé quien era, había un señor tomando fotos también y aparte los dos señores que las encontraron y la guardia civil y el forestal el señor..., con palas y todo eso.

Que subimos todos juntos. 

Que al señor Aquino no lo vi hasta que llegué ahí arriba. No subió, no sé, pero yo no lo pero el señor Salas si subió conmigo en uno de los coches. 

Que estaba ahí el juez, lo vi yo igual que todos, allí había maleza seca, y entonces se veía la punta de un brazo que no sé si es la punta de delante o detrás, el reloj no se veía ni nada.

Exhibición de la foto 312 obrante al folio 312 del sumario.

Que poco más o menos es lo que vi. Eso es lo que vi yo.

Exhibición de la foto 313 a 319.

Que eso no fue lo que vimos, cuando se desenterró la maleza, primero se veía la punta y el reloj no se veía

Que lo que se veía creo que era esa parte de la mano, la punta, la parte de arriba del brazo, me comentó el señor Forense, dice ¿esto será una persona joven o mayor?, como comentario y dije me parece que es joven y se comentó entre yo y el señor éste.

Exhibición de las 313 a las 319.

Que son la misma foto, ésto a primera hora no lo vimos. 
Que primero se vio sólo la punta de los huesos éstos. 
Que no se vio el cubito y el radio, sino la parte de delante. 
Que empezamos a apartar la maleza y se vio sólo eso. 
Que el reloj antes no lo vi, hasta que no quitaron algo de ahí. 

Que a primera vista no observé que se hubiera apartado tierra, lo que veo que ocurrió es que allí tiraron tierra y al llover estaba casi raso, casi a ras de la parcela, del campo aquél. 

Que entonces, allí, entraron unas palas, no picos, palas, comenzaron a quitar tierra y yo di guantes desechables en la medicina y todo eso, y comenzamos a quitar, y la última tierra pegada al cadáver lo quité yo en la mano con el guante, entonces al quitarle la primera tierra de la chiquita, la tierra de la primera chiquita cayo como una cabellera postiza pero era el pelo de una niña y entonces mi hermano exclamó "¡Ésa es la Toñi!" Allí estábamos todos seguros de que era lo que era, quité el pelo, el cuero cabelludo estaba suelto como una peluca y lo puse en la bolsa de plástico que llevábamos, la cogieron, no recuerdo quien era, mi hermano estaba para que el viento no se llevase la bolsa, yo la cogí de los hombros y un guardia civil quitamos a ponerla pero al cogerla se quedó la cabeza ahí

Que esa cabeza, era la cabeza de la chica esta. 
Que la cabeza estaba unida al tronco. 

En la fosa no estaba separada, usted miraba la chica y ve una persona normal, la cabeza en su sitio y al quitarla se quedó la cabeza allí, mas dos o tres vértebras que las cogí y las metí en la misma bolsa.

Que la posición de ese cadáver, el lado derecho a la parte de tierra, o sea me explicaré, de lado como si estuviese durmiendo del lado izquierdo perdón y el derecho a la parte de arriba. 

Que el derecho posiblemente seria el brazo que salía. 

Que el izquierdo pegado a la tierra, la mano creo que la tenía así sobre el pecho, cosa más o menos. 

Que este primer cadáver no estaba partido por el tronco, además salió todo, salió toda junta, como una momia ya, ya no era un cadáver, un cadáver es hasta los ocho o diez días, esto parecía calaveras o momias, como lo quieran decir. 

Que no tenía el tronco partido por la mitad, estoy absolutamente seguro

Que las manos no me di cuenta si las tenía atadas y además si le faltaba una mano. No me acuerdo. 

Que sacamos el primer cadáver.

Que el segundo cadáver hubo un momento después de sacar el primero, a lo mejor aquí no hay más, entonces, he visto no sé dónde he visto la foto.

Que se empezó a comentar si no habían más cadáveres, estaba todo cubierto y se veía como un muslo allí, entonces se dijo esto es una piedra y entonces yo dije, a quien me lo preguntó, que lo comentamos con el forense, hablamos con él, esto tiene que ser otra. 

Que si mirando por aquí por allá, con comentarios de la gente que habla ahí. Toqué y dije piedra aquí de río no hay, porque de río es redonda, toqué y vi que era un muslo, esta chica es la que más mal estaba, estaba arrojada como si la hubiesen tirado, una rana, pero el muslo lo tenía casi mas alto que ella, y es lo que nos dio a entender que era un segundo cadáver. 

Que pensamos, primero dijeron ¿esto sería una piedra?, como se habían sacado unas piedras con unos trapos o no sé que, al tocar dije es un segundo cadáver que salió toda entera.

Que antes de sacar el primer cadáver salieron trapos, plástico salió, camiseta no, y un trozo de madera con una cuerda como de uno sesenta.

Exhibición de las piezas de convicción 29 y 30 reverenciadas también como 54, y 55. Reconoce las dos piezas.

Que esa primera es la que estaba con una cuerda y esta también. 
Que la primera que es la que tiene la cuerda si que la vi, estaban por ahí también. 
Que se comentó ahí que era de una colmena, era una colmena deshecha.
Que la pieza 29 es la que reconoce. 
Que había como estos somieres de muelles pero un poco mas separado. 
Que ha reconocido las dos piezas. 
Que esa estaba ahí encima y la otra más separada, cuando estaban las cosas esas que encontraron por ahí un videojuego. 

Que esas maderas no me di cuenta si las sacaban de la fosa, la más estrecha estaba encima con un plástico y la otra por ahí la sacaron ya no me acuerdo.

Que la alfombra del todo no cubría a las tres chicas, se ve si tiraron un plástico pero la mano estaba igual fuera, cubrieron parte de las chicas con lo que no cubrió la alfombra. 

Que esa madera, al quitar el poco que quitamos de ahí a lo primero salió enseguida la madera llana, la mas pequeñita, la que tiene una rejilla y, esa estaba al lado mismo de otros los utensilios que había ahí sobre un matorral, había esto del videojuego, había muchas cosas ahí.

Exhibición de la pieza número 31 y de la pieza numero 34.

Que eso salió por ahí pero no recuerdo cuando salió, la camiseta. 
Que sacó algo de trapos de eso. 
Que no recuerdo que fuera este trapo. 
Que en alguno de los trapos no me di cuenta que tuviera alguna piedra. 
Que puede que lo comentaran. 

La pieza 34 no ha sido remitida.
Exhibición de las piezas 32, 33. La 33 no ha sido remitida. Que se exhibe la 32.

Que yo de esto no me acuerdo de nada. 
Que no me acuerdo haberla visto salir de ahí. 
Que de encima de los cuerpos vi salir un trozo de plástico he dicho antes. Un trozo de plástico incoloro. Y la alfombra que estaba cubriendo

Que la alfombra estaba debajo de ellas, dentro de la fosa y ellas encima. Que la alfombra era de color azul. Sin lugar a dudas.

Que cuando no salieron más objetos sacamos el primer cadáver. 

Que vimos el segundo cadáver. Quitamos la tierra de los lados, ahí se sudó mucho, yo tuve que ayudar las primeras veces, un guardia civil llenaba un capazo y lo quitaba con tal de que no fuese a caer, porque no sabíamos donde íbamos a llegar. 

Que el segundo cadáver, es el más malo, como si lo hubiesen abocado ahí, lo sacamos, aquel salió todo entero. Y también, el guante se hizo al final, al final todo sacamos quitando tierra, para no hacerles daño pero daño ya nada.

Que ese cadáver salió entero, de ahí a la bolsa, tenia la cabeza pegada.

Que la cabeza del primer cadáver la saqué antes que el difunto, primero la cabellera, después al difunto e inmediatamente la cabeza pero sin ninguna duda era de la primera.

Que salió el segundo cadáver entero, lo que pasa que ahí estaba algo, la tierra era buena tierra, el bancal no era, era buena tierra y al llover se había pastado, con yeso o algo se queda y se tuvo que menear un poco y salió en seguida la chica esa. 

Que estaba como una rana, que tiene los pies delante y la rana encima igual, entonces el pie izquierdo es el único que lo tenia para la izquierda, se veía que era de ella, además era de ella pero estaba espatarrada, no se como explicarme.

Que un animal no podía haber llegado hasta el segundo cadáver sin haber tocado el primero. 

Que ese segundo cadáver allí estaba vestido el cadáver. Si los ratones muerden también la ropa. 

Que salió el segundo cadáver y mire no sé si fue en Alcira me enseñaron una foto. Es por la cosa que ahí, se me dijo si era el primero y por eso que se ve en esa foto, entonces nos dimos cuenta que era el segundo cadáver esa fue la clave de ver el segundo cadáver. 

Que supimos que era el segundo cadáver porque se veía el muslo, esa foto me la enseñaron en Alcira. 

Que el segundo cadáver no tenía la cabeza separada del tronco, (si la guardia civil dice eso), debió haber una confusión.

Que a esta chica no sé si le faltaba una mano. 
Que a la primera recuerdo que le faltaba una mano. 
Que ese primer cadáver el forense estaba ahí mirándolo todo. 
Que al primero le faltaba seguro una mano.
Que sacamos el segundo cadáver.

Que el tercero estaba al revés, la parte derecha abajo, si miramos los tres cadáveres de una foto superior. La cruz de Santiago por ejemplo, la primera a la derecha, mirando la cruz por arriba, la segunda casi a la izquierda y la tercera chiquita completamente a la izquierda, pero siempre la cabeza a la parte contraria a la caseta de la romana, al este, como si dijéramos. Las tres cabezas estaban a un lado, miraban al mismo lado poco más o menos. 

Que el tercer cadáver no tenia la cabeza separada. 
Que no recuerdo que tuviera una gran deformación en la cabeza. 
Que tenían pelo las dos. 
Que el cadáver segundo y el tercero tenían pelo. 
Que sólo se recogió suelto el pelo de la primera. 

Que en la cabeza del tercer cadáver no pude observar una gran deformación en la cabeza estando con el fango que había ahí, pegado que estaba. 

Que a este tercer cadáver no recuerdo si le faltaba una mano.

Exhibición de la pieza de convicción número 28. Alfombra. Exhibición de la pieza 27, 28.

Que los cadáveres con aquella carretera para bajar, ya eran calaveras o como quieran llamarlo, en la carretera era preciso que se soltar las cabezas, aquellos. 

Que lo mismo que la bala, en una de ellas había una bala, en el zig zag, de Montroy , de Llombay aquí ahí las cosas, aunque iban dentro de cajas se tiene que desprender por el movimiento. 

Que creo que esa es la alfombra, pero el azul pareció allí un poco mas claro
Que la alfombra la vi azul ahí y es ésa, o por lo menos igual.

Que esa alfombra creo que es la que salió de la fosa. Bueno yo que se, pero a mi me parece que era esa, era muy fuerte, intentamos sacarla y no se sacó, pero yo la vi mas azul. 

Que allí todos vimos azul la alfombra, llegué a casa y todas las explicaciones que he dado, azul, azul. 

Que me parece que es de la calidad de esa o de la manera, pero me pareció aquella un poco más clara. 

Que la alfombra por lo menos es igual de calidad a la que salió. 
Que yo lo consideré azul, me parece que es ésa, pero yo la consideré azul.

Exhibición de la pieza 28.

Que de la fosa no salió un guante como ése. Yo no recuerdo un guante como este.

Exhibición de los folios 329 y 330 del sumario.

Que sin embargo aquí yo la veo más azul, si es la misma. 
Que yo creo que es la misma y me parece ésa, lo que no sé yo si estará completa. 
Que ésa y ése color si es el que yo vi. 
Que parece este más claro que ése. 
Que sacamos el tercer cadáver y lo depositarnos en una bolsa.

Que cuando hicimos esto, el forense estaba ahí igual que todos, cuando sacó el tercero, ahí vinieron varios periodistas y como ya habíamos terminado, le dije a mi hermano que ya estaba la tarde bastante avanzada, ¿Por qué no te bajas al coche que aquí va a hacer frío?" y le pregunte a su señoría, "Se baja para abajo, ¿quiere que llamemos a Alberique que para que traigan dos cajas más?", esas estaban cada una dentro de su saco y él dijo "No se preocupe que esta todo previsto." Mi hermano se fue, me enteré, llegaron las cajas, y también coches de la guardia civil. 

Que acabamos de desenterrar los cadáveres, a las 6 poco mas o menos.
Que no era de noche, faltaba poco.
Que de la guardia civil hacían fotos, claro. 
Que no recuerdo que nadie grabara con una cámara de video. 

Que le comenté al señor Juez si bajaban por dos cajas y él me dijo que no me preocupara que ya lo tenían todo previsto.

Que los tres cadáveres, como allí cargamos las tres cada una en un coche de la guardia civil. Ahí subieron dos cajas bastante tarde, a las 7.30 Radio Valencia, dentro del coche del forestal, ya dio Radio Valencia que posiblemente eran las chiquitas.

Que las cajas llegaron ahí sobre las nueve o algo más, llegamos al cuartel de este pueblo sobre las diez, al subir las cajas como digo que para llegar allí estaban dentro de bolsas, ya, metimos cada chica en cada caja, que teníamos una que era la que llevé pero para entrar ahí eran dos personas porque era muy estrecho, había mucha maleza. Entonces los coches, comienza la caravana, tuvieron que atar las puertas porque no podían cerrar las puertas porque eran más largas las cajas que el coche. 

Que la alfombra no vi si se sacudió, la cargué yo, en otra bolsa y cuando la bajamos abajo, se quedó con la caja, que era una caja para todo esto. 

Que esa alfombra iba metida en una bolsa la llevé hasta el Instituto aquí a Valencia.

Que bajamos, siempre atando las puertas por detrás, yo iba en el que iba la caja mía, encima de la caja la bolsa con la alfombra pero también íbamos cerrados, al llegar donde mi hermano uno de los guardias civiles que iba delante dijo "pase, pase", que era pasar para abajo y se fue cara al pueblo y a base de ráfagas paró y trasladamos la caja y la alfombra a la funeraria y de ahí fuimos directamente a este pueblo a Llombay y entonces yo paré enfrente.

Que el juez no dijo que había que ir a Llombay, se lo pregunté. "¿Vamos al cementerio de Alcira?" y dijo "No señor, hay que ir al Instituto Anatómico", seguí a Llombay dejé el coche fuera del cuartel inmediatamente me hicieron entrar no había coches fúnebres, había un hombre de Carlet; al momento llegó una furgoneta de Valencia, a Valencia no íbamos con los coches de la guardia civil atados, cambiaron a una furgoneta dos servicios y dije al señor Juez "Si quiere pasamos éste", y dijo "No, usted tiene que ir hasta el Instituto con la caja y la alfombra." 

Que la caja y la alfombra no salieron de mi coche en ningún momento. 

Que estaban dentro hasta que llegó la furgoneta de Valencia y vi como pasaban las dos otras a la furgoneta de Valencia.

Que en el cuartel de Llombay llegaríamos sobre las diez, una hora o algo mas, llegué a casa de Alberique a las 12.30 o la 1. 

Que de 12.30 o la una. 
Que de ahí nos fuimos al Instituto Anatómico Forense.

Exhibición de las piezas 10, 12, 1 14, 15, 16.

Que esto estaba a unos cuatro metros de la fosa allí había una ... un árbol y esto estaba arrimado ahí había un poco de matorral, y había un videojuego también, ése es. Que cuando llegue se veían esas cosas, eso estaba fuera, al lado de la fosa.

Exhibición de la pieza 10.

Esto es el videojuego es lo que más me acuerdo. Que después el spray ese.

Pieza 12.

Esto que son servilletas o algo, cosas de esas habla muchas por ahí pero no se precisar ahora.

Exhibición pieza 13.

Que ésto no se lo que es, ahí si, es pastillas, también había un paquete de éstos de pastillas.

Exhibición de la pieza 14.

También.

Exhibición de la pieza 15.

Que me acuerdo más del grande.

Exhibición de la pieza 16.

Que, poco mas o menos, éso es lo que estaba ahí. 

Que cuando subí enseguida que subimos lo primero que subimos, estaba el árbol cara a la base donde estaban ellas ahí al lado estaba todo eso.

Exhibición de la pieza de convicción número 1, la número 2, la 4, 5, y 6. 
Exhibición de los folios 354 y 355.

Que esto no lo vi yo allí. 
Que el siguiente folio, de esto no me di cuenta. 
Que si recuerdo que alguien dijera que había aparecido. 
Que no recuerdo quien. 

Que recuerdo que había aparecido un papel de la seguridad social, consultorio o una cosa así. 

Que eso no me acuerdo quién lo dijo. 

Que cuando subí ahí me quedé descargando la caja y ya lo habían recogido ya y si estos son los tres cinturones, éste es el que más recuerdo.

Exhibición pieza 4.

Que ésto los vi todos juntos que lo hablan recogido ya porque me quede descargando la caja.

Exhibición de la pieza 5.

Sí, bueno, estaban ahí los tres.

Exhibición de la pieza 6.

Es el que más me llamó la atención por los remaches. 
Que por lo menos el de los remaches sí lo vi. 

Que estaban ya recogidos, corno yo me quedé bajando la caja y todo esto, cuando subí lo vi todo, pero todos juntos. 

Que las anteriores piezas de convicción no estaban recogidas. 

Que ésas estaban por ahí esparcidas, pero en cosa de un metro cuadrado, alguna un poco más pero las demás estaban en un metro cuadrado. 

Que no me acuerdo si se dijo algo sobre eso. 
Que allí podía ser que hubiese una cinta de casette. 

Que me parece que había una cinta allí también, lo que mas me dio la cosa es el videojuego ese y el spray.

Exhibición de la pieza 25 y 24 y 26. Piezas 25 y 26 obrantes al folio 350, y 351.

Que esa pegatina no recuerdo haberla visto. 
Que en eso no me fijé la verdad.
Que la pieza número 24 no fue remitida. Cinta de Antonio Machín.

Que no sé quien pudo recoger la cinta, recuerdo que había una porque claro la curiosidad lo miras, quien la recogió no me acuerdo, todos los objetos que había ahí. 

Que la cinta estaba con el resto de los objetos. 
Que por lo menos había 60 metros. 

Que por lo menos dos vértebras de la primera niña estaban ahí y las metimos en la bolsa de ella. 

Que yo no he dicho que faltan manos. 

Que al primer cadáver, el hueso que hace la junta de la mano, esa chiquita no la tenia, porque se veían los dos huesos largos, si se lo habían comido los animales no lo se. 

Que cortado no, es posible que se cayera, cortado no, pero no lo puedo determinar. 

Que además de la mano que faltaba, como iban vestidos, yo creo que no les faltaba huesos, los cadáveres estaban completos, sin contar las manos, porque los pies llevaban todos zapatos y todos.

Que en el momento de extracción de los cadáveres, estaba el juez, la secretaria, el forense, los dos hombres de la miel, uno que hacia fotografías, no sé si era de la guardia civil iba de paisano, y guardia civil. 

Que no recuerdo cuántos miembros de la guardia civil había arriba. 
Que no recuerdo quién estaba al mando. 
Que no recuerdo la graduación. 

Que allí hubo 4 ó 5 coches a la vez, y allí se dijo, ahora si me acuerdo, si era el capitán de Sueca, yo al señor este no lo conocía, pero lo dijeron allí.

Que estaba arriba, 60 o 70 metros donde paraban los coches, iban y venían de la cosa de organizar de ellos.

Que cuando bajé del lugar hacia el cuartel de Lombay, allí ocurrió que ya serian casi las diez, llegó otro coche de la guardia civil y estas cintas que ponen y dije, "¿Si aquí nos vamos todos?" y dijo "Posiblemente se quede un retén", pero él puso las cintas esas, eso no pasar y guardia civil. 

Que arriba creo que si quedó alguien.

AL LETRADO DE LA ACUSACIÓN PARTICULAR NUMERO 2

Que acudí al cuartel de la guardia civil de Llombay alrededor de las 2.15, puede que antes.

Que después de comer bolillo al cuartel, nos fuimos a un bar enfrente, comimos un bocata y volvimos. 

Que coincidí con uno de los dos, con el señor Sala. 
Que el señor Aquino no lo vi. 
Que cuando subí arriba el señor Aquino estaba arriba. 

Que el señor Aquino estaba, no me acuerdo si solo o acompañado. Yo creo que él estaba allí arriba. 

Que el señor Aquino no nos acompañó.

Cuando subimos había un coche, puede ser un Citroën negro y había unos señores de particular pero no sé quién son. 

Que el señor Aquino, le vi arriba, yo no le saludé. 
Que había otro coche ahí y por lo menos dos señores que iban de particular.

Que cuando subimos dejamos los vehículos a la altura de las colmenas porque ahí termina el camino, sabia que pasar un sendero estrecho de maleza. 

Que el coche estaban donde pararon todos los coches. 

Que nosotros íbamos todos juntos y ese coche estaba ya ahí parado o llegó delante, no lo sé. 

Que no era camino, es un bancal hay una calzada al final estaban las colmenas, ahora no están ahí, mas un muro de una casa derrumbada para acceder a donde estaban las chiquitas tenían que pasar muy estrecho pero de maleza. Un coche no podía llegar. 

Que eso en su día fue tierra de labor. 
Que era un bancal valenciano. 

No había acceso al bancal, había una senda estrecha, lo justo para pasar un individuo. Lo justo para hacer las labores de campo. 

Que el sitio donde estaba la fosa era un sitio horizontal de tierra, y tierra buena, no había piedras.

Que ese bancal yo la humedad sería, normalmente, hemos visto hacer para pasar unos tubos en una carretera, quitan el asfalto y luego siempre se hunde, siempre falta tierra, pero esa tierra estaba manejable, pero lo demás estaba muy duro, ahí hacia 40 años que no se había trabajado. 

Que la tierra estaba dura y apelmazada excepto en la parte de la fosa. 

Que la tierra de la fosa se manejaba bastante bien. No sé el tiempo que hacía que se había movido la tierra. El agua va cayendo y ese año me acuerdo que llovió mucho y la tierra se va para abajo, consideré que es el motivo que la chiquita más deshecha fuese de arriba, como la tierra toma agua la de abajo esta más seca. 

Que yo he sacado difuntos que había cinco y el primero destrozado y el ultimo entero. 
Que la tierra no se había trabajado en muchos años. 
Que la tierra de la fosa era fácil de mover.

Que sobre el primer cadáver había poca tierra, salía el brazo, pues habría 10 cm. o menos. 

Que los instrumentos que utilizamos para desenterrarlos. 
Que no era necesario usar medio violento porque la tierra se desprendía con facilidad. 

Que yo en el capazo tiraba tierra y la tiraba fuera que ahí trabajó la guardia civil que ahí sudaron lo suyo. 

Que nadie nos dijo se tenia que hacer la labor de extracción pero además yo lo conocía. 
Que sacar tierra eso es asunto de ellos, pero yo si sé sacar cadáveres. 
Que yo por el conocimiento que tengo por ser funerario, fui sacando los cadáveres. 
Que de las asistentes ahí, nadie me dijo que tenía que mover algo de alguna manera.

Que por mi propio conocimiento, que los, cadáveres estaban descubiertos de tierra y era cogerlos. 

Que con mi conocimiento al tiempo que iba sacando los cadáveres, el forense nos decía "sáquenlos." 

Que el forense, decía "métalo", dijo este señor, sacamos otra bolsa. 
Que a indicación del forense metía los cadáveres en la bolsa. 
Que el forense sí se paró alguna vez y miraba y esto. 
Que su orden, eran descubierto el cadáver, "métalo en la bolsa." 
Que llevaba cuatro bolsas; tres para los cadáveres y una para la alfombra.

Que el primer cadáver llevaba la cabeza, tu descubrías la tierra y veías ahí el cadáver limpio de tierra, entonces se cogió de los hombros y otro de los pies para ponerlo en la bolsa y se quedo la cabeza allí, pero estaba al lado mismo.

Que el cadáver estaba con la cabeza en su sitio. 

Que esa cabeza estaba unida al cuerpo, y no se desprendió, se quedo allí, quitamos el cuerpo y la cabeza se quedó allí con dos o tres vértebras y la cabellera que es lo primero que quité y lo metí todo eso y lo comenté con el señor Forense, porque normalmente los objetos que encuentras van aparte. 

Que estaba separado, en un metro cuadrado esos objetos, a unos 3 ó 4 metros que había un árbol ahí. 

Que a la parra si había ido una vez por un difunto. 
Que había una especie de olivo. 
Que esos objetos yo creo que no era de gente que había ido a merendar.
Que esos objetos estaban dispersos pero en un metro cuadrado. 
Que a partir de ahí no vi mas objetos alrededor de la fosa.
Que se encontró en un metro cuadrado y poco mas vi yo ahí. 
Que yo creo que es la alfombra ésta. 
Que era una alfombra recia. 

Que la alfombra tapaba los cadáveres, lo poco que cubría lo apartarnos y se quitó a lo último. 

Que la alfombra no sé si, que las tres chicas pesaban al menos 150 kilos. 

Que para poder trasladarlo de la caja tenía que hacerse con dos personas dado lo estrecho del camino. 

Que si uno la lleva de arriba y otro de abajo si se podía llevar, que al levantar podían haberlas pasado por ahí, es fácil, uno solo no.

AL MINISTERIO FISCAL

Exhibición de las fotografías obrantes a folios 315 y 316.

Que veo ahí un reloj y unos huesos. 
Que al final de esos huesos es donde debía estar la mano. 

Que esto es el codo, al final el reloj y arriba estaba normalmente, pero me parece que este reloj lo debía de llevar en la mano derecha. 

Que la fotografía del 317, la corona está a la parte de la mano. 
Que el 12 esta arriba, luego la mano está a la punta. 

Que la mano esta, nosotros vimos la punta de los huesos, y calculé que después de la punta esta la mano. 

Que a mi me parece que el reloj esta en la muñeca. 
Que la corona está a la derecha de donde yo miro. 
Que los huesos, ¿esto es lo primero que salió allí?, es que me recuerda. 

Que a la derecha de donde miro está la corona del reloj, se ve las doce, y la mano está a la derecha de mi y a la izquierda están los huesos. 

Que en esta otra fotografía, se ve allí delante, y ahí para atrás se ve los huesos largos. 

Que puede ser que sea el codo, pero yo la mano así no se la vi, si está a la parte de la manecilla, que allí no vi yo la mano. 

Que yo vi primero dos huesos y después al descubrir. 

Que al final de los huesos, de manera que lo veo aquí la mano a la derecha y en ese caso lo que se veía por fuera eran los codos, no lo tengo yo claro pero, en fin.

Que la primera chiquita que salió estaba vestida, no sé qué llevaba de prenda.

Que el médico forense antes de decirme que pusiera los cadáveres en las bolsas estuvo mirando los cadáveres, no se si tomó nota, de ahí no se meneaba. Estuvo mirando, venia iba, comentaba con el juez con la secretaria pero el estaba. 

Que nosotros trabajábamos y el hombre desde arriba miraba.

Exhibición del folio 328.

Que cuando declaré en Alcira el 5 de Marzo pasado, de todos los que están en la Sala, estaba ahí usted y ya no veo a ninguno más. 

Que un abogado trajo unas fotografías, y me preguntó si ese pedacito azul que se ve con unas rayitas podía ser la alfombra, creo que sí y dije que me parecía que no era. Un trozo. 

Que el azul de la alfombra dije que era azul como el mar por la noche. 
Que a mí me enseñó usted las fotografías de la alfombra. 
Que me dijo si era marrón y dije que era azul. 
Que la fotografía que he visto me la enseñó el letrado. 
Que usted sacó las fotografías.
Que examiné las fotos del folios 329 y 330 y entonces dije que èsa era la moqueta. 
Que yo iba haciendo mi faena y todos los detalles no los puedo captar. 

Que estaban los guardias civiles paleando y llenaban, yo estaba con un capazo y los llenaba y yo iba y lo tiraba. 

Que habíamos varios capaceando, que puede ser que además de las cosas que he reconocido es posible que salieron otras pero yo no me di cuenta de eso.

AL LETRADO DE LA ACCIÓN POPULAR 1

Que cuando estaba en el cuartel de la guardia civil conocí a José Sala. 
Que al señor Sala le pregunte si era familia del difunto. 
Que él me dijo que por ahí se han visto tres cinturones. 
Que no entendí que los había visto él, pero no sé. 

Que dijo que habían visto los cinturones allí arriba, que no me dijo el sitio en concreto, no lo sé. 

Que no concretó qué tipo de cinturones, que me dijo tres cinturones de gente joven que yo los vi arriba luego. 

Que los vi luego arriba cuando subí. 

Que yo le comento es un difunto y dijo allí hay tres cinturones, levantó la mano y dijo "Usted va a pensar lo que yo también", pero es que todos pensamos en eso.

Exhibición del folio 328, fotografía número 17.

Que la fotografía exhibida, ahí observo un reloj. 

Que ése reloj es el mismo que se me ha mostrado anteriormente, yo creo que ése es el mismo que hemos visto.

Exhibición de las fotografías 316 y 17.

Que es el mismo reloj. 
Que a partir del reloj hacia mi derecha observo la mano. 
Que había mano. 

Que lo que examinamos descubiertos eran los brazos que engarzan con el codo y después está la mano. ¿Pero usted me puede decir que cadáver es este? 

Que para mi, ésto que se ve es el muslo que es el que nos basamos el segundo cadáver, entonces éste no es el primero, es la segunda chica porque de la forma que está, está hacia aquí, las piernas, es la que mal estaba es la segunda, de postura y yo estoy casi convencido que es el muslo que veíamos y por eso descubríamos que había otro cadáver más. 

Que ése reloj para mi no es el primero que se vio.

Exhibición de las fotos del folio 316 y 317.

Que son los mismos el reloj y los huesos que lo que obra en la foto 328, a mi me parece que si. 

Que en la declaración que presté en el Juzgado de Alcira, dije que era azul y que el tono era oscuro. 

Que era azul, pero más bien oscuro abriendo la alfombra. ¿Ésta puede tener dos colores? 

Que abriendo la alfombra tiene una coloración más azul. 

Que la calidad corresponde a la que se desenterró ese día, el mismo tipo de pelaje y abriendo tiene una tonalidad mas azulada, y además ¿ésto no se puede haber descolorido?, y yo llegué a casa y dije siempre que era azul. 

Que esa alfombra tiene el mismo barro, el tacto es el mismo. 

Que al sacar los cadáveres no he dicho, el fango es lo que esta ya podrido, es como una maceta que le echan agua y el agua va filtrando. 

Que entonces no estaban húmedos los cadáveres, entonces no, estaban casi como unidos. 

Que la alfombra estaba igual que ésta allí o sea que la cara buena hacia arriba, dentro del eso y tierra, pues ahí había 500 kilos. 

Que la presencia del barro puede ser que disminuyera el color y el tiempo también.

AL LETRADO DE LA DEFENSA

Que soy funerario, me dio un recibo de 1909, de mi familia. 
Que tengo experiencia, a lo mejor 200 o más, ahora estudios sobre eso no.
Que vivo en Alberique. 

Que normalmente la zona esta nos llama la guardia civil de Alberique, son los que nos llaman. 

Que he intervenido en otros levantamientos en los que me ha llamado la guardia civil muchos, de esa zona también, ahí hemos hecho de todo en el sentido de recoger cadáveres. 

Que en Catadau no he intervenido. 

Que no he declarado hasta Marzo del 97, porque no me han llamado nada, es que en la vida me han llamado para declarar recogiendo cadáveres. 

Que no he rehusado. 

Que en la vida he tenido un hecho semejante al que nos trae a declarar, de trafico sí, pero hecho como éste ninguno. 

Que declaré el día 5 de marzo o por ahí. 

Que llamaron a mi funeraria y estaba fuera y llamaron el comandante del puesto, don Pedro. 

Que Don Pedro es uno de los que sudaron allí sacando tierra. 
Que estaba en Alberique, ahora esta en Cullera. 
Que estaba allí arriba en la Romana. 
Que lo vi en el cuartel de Llombay. 
Que no fuimos juntos nosotros. 
Que a mi me llamaron porque todos los de Tous nos llaman a nosotros. 

Que el recado es que me presentara, no estaba cuando llamaron y dejaron la indicación de que, cuando venga que llame, llamé y me dijeron que a las 2’30 estuviera en el cuartel. 

Que estuve a las 2.15 y me fui a tomar un bocata después de llegar. 

Que mi hermano y yo fuimos los dos, llego a casa de Valencia, pasa esto, no será algún pastor, una cosa fea, vámonos, por la cosa que los jóvenes, la mala vista que podía presentar cuando terminamos de sacar las chicas. Mi hermano se bajó que había terminado de sacar de la fosa entonces se bajó con una chica de Las Provincias, una periodista, adonde teníamos el coche y se quedo allí porque se hacía tarde y en invierno hacía frío. 

Que en el levantamiento estábamos los dos, mi hermano y yo.

Que en el cuartel después del bocata, antes había visto al señor que estaba en Alberique Pedro y al llegar estaba ahí y al estar un momento allí llego el señor Sala y buenas, y entonces dije, "¿Usted es familia de este señor?", yo creía que era un difunto no una mujer, no, pero he visto ahí muchas cosas. 

Que estábamos en la entrada del cuartel. 

Que estaba Sala, mi hermano y yo, y en eso llegó él, y un guardia de puerta, pero nosotros con ellos no estábamos en conversación ellos iban y venían organizándose la cosa. 

Que allí el señor Sala me habló de tres cinturones. Estoy seguro que fue el señor Sala quien me dijo que vio tres cinturones, le dije "¿Es familia de este señor que se ha muerto)" y dijo, no, no sabe nada, es lo que nos hemos encontrado y me dice, "Hemos visto ahí tres cinturones", que los habían visto y dije "¡Tres cinturones!" y levanté la mano como ahora y dije ésto, y me dijo "Lo que me va a decir usted es lo que he pensado yo, sobre el caso este." 

Que la conversación fue a la puerta del cuartel. 

Que al señor Sala lo vi cuando volví que antes de llegar ahí, me dijo la guardia civil "Deje el coche ahí" y yo no lo vi al señor Sala, lo vi después de volver del bocata.

Que al poco llego el personal del juzgado y se organizó la subida. 
Que no lo declaré en el juzgado lo de los cinturones porque no me lo preguntarían. 
Que estuve casi dos horas en el Juzgado. 
Que yo no me voy a acordar de todo. 
Que en aquel momento, estos datos, eso no me acuerdo si me lo preguntaron. 

Que ese día claro que lo sabia, si siempre que he relatado este caso siempre poco más o menos es lo mismo. 

Que en un principio junto a la madera apareció en primer lugar un plástico transparente, sí un trozo de plástico. 

Que no sé quién se hizo cargo de los objetos. 
Que no me pidieron que contestara a lo de los cinturones. 

Que antes de venir a declarar sobre este caso no he declarado con periodistas ni en la televisión.

Que una vez, como es normal, he sido acosado como todos entonces solamente una vez me llamaron por teléfono, no se que periódico y me tergiversaron unas cosas pero es lo mismo, si lo dije mal, o la periodista lo interpretó mal yo siempre he dicho lo que estoy diciéndoles ahora. 

Que entré al cuartel de Llombay y donde aparcamos donde estaban las colmenas, tardamos de media hora, tres cuartos de hora, es costoso llegar ahí. 

Que salimos del cuartel alrededor de las tres o por ahí.

Que desde las cuatro menos cuarto hasta las cinco que empezó el levantamiento de cadáveres, ahí se fue directamente arriba, de donde dejamos los coches hasta arriba nos fuimos enseguida, lo que nosotros como descargamos la caja que llevábamos y los trastos que yo llevaba. 

Que allí llegamos sobre las cuatro o cuatro y media, miré yo eso, eso siguió una cosa cronológica, sobre las 3 salimos hacia arriba y se sucedió todo paulatinamente descargamos la caja del coche, la pasamos al otro, llegamos arriba, quitamos la caja del coche y subimos arriba y ya está. 

Que cuando llegamos arriba sería las 4 ó 4.30. 
Que me parece que a las 5 ya teníamos algún cadáver fuera. 

Que en el cuartel antes de subir que no fueran guardias civiles, fue cuando llegaron los señores del Juzgado y este hombre y guardias civiles casi todos, había mucho guardia civil ahí. 

Que vi a la comisión del juzgado. 
Que al forense señor Ros, lo conozco. 
Que lo vi en el cuartel, si no allí, arriba si que estaba.

Que en el cuartel el señor Juez me fije más y la chica secretaria y este hombre no puedo decirle si lo vi en el cuartel pero arriba sí, él había intervenido, yo ya había intervenido con él en algunos casos y lo conocía perfectamente. 

Que llevaba una sola caja, me habían hablado de un cadáver. 

Que ahí nadie dijo que había que llevar más de una caja, la prueba es que las otras dos cajas no sé ni de dónde eran. 

Que el comentario de los cinturones no sé si lo oyeron los otros guardia civiles. 
Que salí con el coche de la funeraria. 
Que la guardia civil me dijo que cambiara de coche porque el camino.

Que mi coche de funeraria lo dejé, llegas un momentos que hay un cruce a la izquierda, es la montaña matamo... Dejé el coche en el cruce mismo que no se si era un olivar, un poco mas delante empezaba una rampa muy pronunciada 

Que allí solo vi llegar. 
Que donde dejé el coche, nosotros cerramos el coche y nos fuimos. 

Que desde donde dejé el coche a la fosa, ahora no puedo recordar, he ido dos veces solo, pero me imagino que allí habrá 3 o 4 km como mucho, como es tan mal terreno. 

Que había una distancia de 4 a 6 km, poco mas o menos. 
Que desde ahí arriba fui en el Land Rover de la Guardia Civil. 
Que he ido dos o tres veces. Tres, tres. 

Que antes del final del camino, hay una curva que cambia de sentido. Lo recuerdo que vamos en esa dirección y viene hacia acá. Hay un bancal que ahora han quitado el camino porque lo labraron todo. 

Que la ultima curva das la vuelta y las colmenas están antes a la derecha, bueno antes. 

Que, en la ultima curva se sigue hacia arriba y muere el camino donde aparcamos el coche y dejamos la caja. 

Que recuerdo esa última curva. 

Que la fosa estaba en el ribazo que hay, de la ultima curva, que dice usted, hay como una pared, y entonces la fosa esta a 3 ó 4 metros arriba, y es una pared al principio pero luego mas lejos se puede ascender. Cuente que aquello era un bosque y por ahí no se podía pasar de matorrales y maleza. 

Que nosotros subimos por arriba. 
Que dejamos el coche y la caja. 
Que las colmenas estaban más adelante a la derecha. 
Que ahora no están ahí, están antes. 
Que hay una pared derruida, eso está todo derruido, no como las otras. 

Que en el mismo inste que paraban los coches ahí hay una pared, derruida, eran dos paredes.

Que desde donde dejé el coche el paso desde ahí al bancal donde esta la fosa, el bancal de la fosa tiene árboles que queda a la derecha del camino según se sube. Que hay un desnivel entre el bancal donde dejé el coche y dejé la caja y el bancal donde hay la fosa, pero el paso que había por lo menos había 50 ó 60 cm de desnivel. 

Que el paso que había estrecho era matorrales a los dos lados, era para subir del camino al bancal.

Que eso es estrecho en la parte de acceso luego una vez arriba el bancal de arriba está ancho, que la estrechez es el momento de subida con una altura de 50, 60 mts, que creo que tiene 120 pasos míos. 

Que dejaron el coche y la caja. 

Que sé que toda la prensa los desalojaron. No llegaron allí, faltaba poco, y no sé porque he visto, lo he seguido ésto un poco y vi una foto que está tomada desde el pico de la montaña con un objetivo de categoría pero allí echaron a todos. 

Que vi allí a un policía local pero no sé de donde era, un hombre ya mayor.
Que nos ayudó a cargar las cajas. 
Que dejé la caja y cogí cuatro bolsas. 

Que en el coche si llamamos ahora y nos traen el coche hay una caja grande de cartón que lleva 6 ó 7 bolsas, en la parte de atrás llevamos formol, guantes, de todo lo que se usa para todo esto, para autopsias, y claro, siempre, vas a un entierro y te piden sacar restos de un nicho, llevamos ocho o diez y caretas y guantes. 

Que llevaba mas de cuatro y las cogí del coche nuestro. 
Que las cogí todas. 

Que no cogí cuatro, que cogí todas, cogí con una bolsa de y me filas subí todas encima del ataúd. 

Que las cogí de la bolsa que las tenía arriba. 
Que lleve todas las bolsas arriba. 
Que al llegar a la fosa, hay una distancia de 60 metros o por ahí. 
Que creo que una de las veces la última me parece que conté 120 pasos.
Que desde donde se quedó el coche a la fosa. 

Que desde donde subo al bancal después de pasar la estrechez y estoy a nivel del banco de ahí a la fosa hay alrededor de 60 metros o algo menos; si cuenta usted de la subida que el camino estará a unos 4 metros. 

Que antes de la fosa por el sendero a la derecha la fosa y a la izquierda un árbol borde, y ahí estaban todos los objetos, en un matorral, encima de yerbas. 

Que los objetos estaban no todos en un montón sino que en un metro estaban todos ahí encima. 

Quiere decir que estaba ahí había como un metro cuadrado y estaban todos por ahí, pero todos en un montón no, fuera de ahí ya no vi nada que fuesen objetos también, me llamó la atención el vídeo ése, el videojuego. 

Que yo lo vi ahí. 

Que esos objetos de ahí los recogió no sé si el juzgado o quién los recogieron para llevarlo. No entiendo la pregunta. 

Que tal y como los vi esparcidos, me dio la impresión de que habían aparecido así. 
Que estaban en un metro poco más o menos, ahí dentro de esa circunferencia. 

Que el guarda forestal era Balvastre. No sé si es el guarda de la zona, es quien llevó las palas, yo conocía a un hermano y un sobrino que era intimo amigo de un nieto mío. 

Que la superficie de la fosa, la fosa estaba cubierta con una tierra y maleza por encima maleza cortada que ya estaba seca. 

Que cuando llegué allí me quede bajando la caja, y ahí había de los matorrales algo apartado y tierra habían quitado un poquitín y el reloj todavía no se veía

Que habían quitado algo de tierra si. 
Que cuando llegue no vi el reloj. 
Que cuando llegamos allí el reloj no estaba fuera aún. 

Que además, perdone yo creo que ese reloj, no se si será o se movería después de esos momentos; para mi el primer reloj estaba parado a las 11 y 10 de la mañana, éste no podía ser otro. Aquello plantado y al sacar tierra salió el reloj. El otro el de las 11 y 10 yo no lo he visto. 

Que no vi ningún reloj antes de quitar la tierra. 

Que tierra había un capazo quitado, muy poco. Se inicia la cosa a partir de entonces a quitarla. 

Que uno de estos hombres estaba quitando tierra, un apicultor, luego había guardias civiles, yo por no coger una pala que no he cogido en mi vida, cogí un capazo y saque 15 o 20 de ahí que me tiraban la tierra y de ahí la tirábamos fuera.

Que quité la última tierra con la mano y al quitar la tierra, como la difunta estaba, o el esqueleto, la chiquita estaba así, el pelo, como una peluca se cayó y se desprendió y mi hermano dijo, "Ésta creo que es la Toñi"; eso lo dijo mi hermano. 

Que el primer cadáver, yo vi la parte izquierda sobre tierra y la derecha hacia arriba, entonces al quitar la tierra, que rompí un guante apartando tierra, cayó la peluca que es lo primero que aparté para sacar la chiquita. 

Que la mano no me di cuenta si la tenia a la altura de la cabeza. 
Que una mano creo que la tenía en el pecho más fácil creo que si. 
Que aparté el pelo y sacamos al difunto. 

Que el difunto lo metimos en la bolsa y esa cabellera lo metí todo en la misma bolsa y dos o tres vértebras, todo lo que esa chiquita.

Que el cadáver dentro de la bolsa yo sé que soy uno, yo y dos más y mi hermano como hacia aire aguantaba la bolsa para que no se fuese. 

Que si no, eso pesa poco y se levanta. 

Que puede que otro que ayudara fuera un apicultor; yo lo cogí de los hombros y la cabeza se quedo ahí. 

Que antes de desprenderse la cabeza vi, era de ella sin duda. 
Que la cabeza estaba en su sitio. 
Que la cabeza estaba como si estuviese entera normalmente. 
Que no me di cuenta si tenia las manos atadas. 
Que no vi ninguna atadura. 

Que de los objetos que salieron había un plástico incoloro, de los que usan para hacer las barracas éstas. 

Que ésto estaba encima, que lo que no cubría la alfombra, cubría el plástico pero al brazo que salió no llegaba el plástico. 

Que ese plástico no me di cuenta si tenía manchas azules. 
Que tiré ahí un plástico que es el que envolvía el ataúd, es de la fábrica. 
Que yo dejé abajo el plástico, pero el que nos referimos era el plástico de arriba. 

Que el plástico no me di cuenta, lo apartamos de los cadáveres pero la historia de luego ya no la sé. 

Que era un plástico normal como éste. 
Que no vi nada de pintura. 

Que cuando salió el primer cadáver, la alfombra la apartamos antes de salir el primer cadáver. Lo primero que se intentó a ver la alfombra si la sacábamos pero no se pudo, ni se rompió tampoco, era fuerte. 

Que antes de sacar el primer cadáver apartamos la alfombra. 

Que el plástico estaba encima, el plástico no llegaba a cubrir lo que dejó al descubierto la alfombra.

Que para la extracción del segundo cadáver no se utilizó pico, se movió un poquitín porque el barro se había fundido, como se funde el yeso, la tierra y el agua, y se movió un poquitín pero nada más, esto se trato con mucho cariño. 

Que salió completo. 

Que tenia una pierna muy abierta, esta foto, cuando me la enseñaron en Alcira que se ve un trozo de pierna pregunté que cadáver, esa fue la causa de que allí cambiamos todo de idea de que eran más cadáveres, la pierna esa que se vio ahí, pero esa foto yo no la he visto. 

Que la chica estaba como una rana, el cuerpo estaba así sobre esta pierna y la otra en tierra y esta pierna la tenía así, por eso nos dimos cuenta que esta pierna era de otra persona. 

Que tenia una pierna muy separada y flexionada; una normal recta y la otra muy separada y flexionada para la izquierda. 

Que la ropa creo que si estaba bien puesta. 
Que en la ropa no me di cuenta si había signo de mordedura de animal. 
Que la cabeza de número segundo cadáver tenia pelo. Estaba entero. 
Que mi hermano y yo y nos ayudará un guardia civil y salió entera.
Que ahí no intervino el apicultor. 

Que el que más estuvo cerca de ahí fue el Sala, el hombre también me ayudó a capacear tierra. 

Que a Aquino le vi quitar tierra, pero en ese momento a lo mejor no, el quitó tierra. 

Que el cadáver lo sacamos, extendimos otra bolsa y entonces yo siempre que he ido con mi hermano con eso de ser mayor yo cogía de la cabeza y el de los pies, pero esta chica no era larga; para mi la tiraron como si abocaron algo normalmente un difunto uno lo coge de los pies y lo tiran y esta chiquita estaba muy envuelta la segunda y la cabeza la tenia en el sitio. 

Que la cabeza no se desprendió.
Que la metimos en la bolsa y se cerró. 
Que cada chiquita lo que salió con ella entró en su bolsa y después en su caja.

Que estaba de derechas, la parte de tierra de derechas, pero de lado, no para arriba ni para abajo, caída sobre la parte derecha y a la larga formaban tres salidas, la de abajo, la del medio y la de arriba, la primera y la ultima estaban de lado y una de derecha y otra de izquierda. 

Que todas las cabezas estaban en la misma dirección. 

Que la caseta de La Romana si vamos a mirar, debe de estar donde estaba el hoyo al oeste y el levante que es el mar a la derecha, ellas estaban sobre el hoyo, la cabeza a las partes del mar, al este. 

Que si estaba orientada. 

Que la caseta de La Romana quedaba a la izquierda mía, que de ahí no se ve, si. consideramos que esto es el oeste a la parte este estaban las tres cabezas.

Que la alfombra no la quité yo. 
Que como yo me bajé, íbamos bajando y subiendo, no se quien la quitó. 

Que me pareció fuerte, de calidad no entiendo de la calidad de la ropa, pero era fuerte, fuertísima, no estaba podrida. 

Que si hubiese sido más grande puede que hubiese cubierto por completo los cuerpos. 

Que estaba buen estado, me refiero a que no se rompió. 
Que era azul pero el tono mas bien oscuro. Es ésa. 

Que de colores tampoco sé, dentro de un color ya no sé si es claro o oscuro. Eso está descolorido, es ésa, está más claro que el agua.

Que no llegué a ver la alfombra extendida. 

Que creo que la alfombra que se me ha exhibido esta mañana es la alfombra que se sacó, yo estoy completamente seguro pero puedo fallar, pero yo sé que es esa alfombra, el tocar y todo es de esa alfombra.

Que la hora que se terminó el levantamiento no era de noche aún. 
Que no había anochecido, poco más o menos y después ya, ahí la radio y todo ya iba. 
Que cuando se había terminado de extraer los cadáveres, aun había luz.

Que en la bolsa, la bolsa se la di yo, a lo mejor les ayudé yo a poner la alfombra, estaba extendida. 

Que abrimos la bolsa, entonces metimos la alfombra dentro y ocuparía mas de un metro dentro de la bolsa y la cerramos. 

Que yo vi como ponían la bolsa, incluso ayudé yo a lo mejor a poner la alfombra, pero no me acuerdo. Pero cerrar la alfombra, la cremallera si que la cerré yo. 

Que después de cerradas las cuatro bolsas, no sé volvieron a abrir delante de mi y estuvieron delante de mí siempre. 

Que desde el lugar donde estaban, subimos las cajas se metieron dentro de las cajas, bajamos abajo y cada una con su coche y yo llevaba la alfombra encima de la mía.

Que en relación con el primer cadáver. En el cuello, unas vértebras las cogí y fueron dentro con la chiquita. 

Que no me acuerdo si eran 2 ó 3 vértebras. 
Que eran las vértebras de la columna vertebral, claro que lo sé, eran vértebras. 

Que faltaran dedos de las manos, ya no lo sé; que vértebras sí, lo que yo cogí eran vértebras.

Que en relación con el estado de la tierra en la fosa, la tierra no estaba mojada, puede que algún rincón estuviese algo húmeda, pero agua de allí no se sacó. 

Que esa tierra, era buena tierra, un buen bancal, entonces estaba removida.
Que era buen bancal, yo no soy labrador pero en fin. 

Que la tierra de la fosa, al llover o lo que sea se funda una corriente de agua que va bajando y entonces estaba seca. 

Que esa tierra en la fosa depende si se mojó la tierra, normalmente sí, pero no costaba de quitar la tierra, al llover va filtrando. 

Que si hubiera llovido un mes antes, esa tierra estaba seca y yo creo que removida no, La prueba esta es que estaba casi fija en la segunda chiquita tuvimos que menear un poco. 

Que la tierra de arriba estaba ya bastante dura, a ver, que se nota que no era de ayer ni anteayer, sino de varios días. 

Que hasta que apareció el cuerpo se quitaron 10 cm. o menos de tierra. 
Que los pies estaban todos en el mismo sitio y las cabezas también. 

Que los pies estaban todos a un lado de una fosa y las cabezas a otro, yo eso lo tengo claro. 

Que yo ya no me di cuenta que faltara nada. 
Que tanto que se han dicho de los tiros, yo allí no vi nada de tiros. 
Que habiendo ahí tanta tierra que vas a ver. 
Que el segundo y tercer cadáver aparecieron completos. 
Que unidos en sus extremos, no sé lo que quiere decir. Eso no lo comprendo.

Que estén los pies a una parte, pero unidos ¿que quiere decir?, ¿atados?; yo eso no sé, se sacó una por una. 

Que no me di cuenta que hubiera una atadura. 

Que si unidos es que los pies están a un lado y la cabeza a otro pero atados no, cada una salió completa y nada mas, no estaban atados unos a otras.

AL ABOGADO DEL ESTADO

Que durante el levantamiento de cadáveres mi norma y mi familia toda la vida lo que se nos ha mandado hacer. 

Que el forense nos indicaba más en este caso que el juez. 

Que he participado en muchos levantamientos, este forense no se el tiempo que estaría en Alcira, pero antes estuve por lo menos una o dos veces con el forense. 

Que nadie intentó ocultar, a mi no me han dicho nunca de lo hecho porque me he limitado a cumplir lo que me han mandado. 

Que mi actuación es igual que todos los otros en los que he participado. Que una vez se recogió a las chicas bajarnos al cuartel de Llombay, que a mitad de camino se cambió de un coche de la guardia civil a la funeraria, a mi coche que estaba mi hermano esperándonos ahí, pusimos la caja, encima la célebre alfombra, esos coches tenían que llegar al cuartel y al llegar al momento mi hermano, se quedó un sobrino mío, pero no se tocó nada, iban a ir a Valencia con las puertas atadas y se cambiaron a una furgoneta y yo le seguí, para entrar al instituto y yo fui detrás de él.

Que en una de las dos no estuve y estuvo mi sobrino y ahí no se cambio nada.

AL PRESIDENTE (a instancias del Ministerio Fiscal)

Que no sé lo que vale la alfombra.

AL PRESIDENTE (A INSTANCIAS de la acusación particular 2)

Que ahí quien decía era el forense, no nos dijo nada, solo pregunté si quería que llamara para traer mas cajas, pero nada mas. 

Que nadie me dio instrucciones para sacar cadáveres, estaba delante el forense y seguimos el orden el primero, el segundo y el tercero. 

Que para hacer la labor de extracción seguí mi costumbre aunque el forense estuviera presente, él no me dijo nada. Me preguntó en un momento que tuvo una duda, mas normalmente cuando recogemos un difunto ponemos en una bolsa un difunto, y el forense dijo ¿que hacemos aquí?, esperemos a ver que pasa pero pongamos cada cosa dentro de un sitio. 

Que hice mi tarea normal de siempre.





Fuentes:


  1. Vista oral del caso Alcàsser.
  2. Levante-EMV. Fallece el empresario José Carboneres Álvarez: http://www.levante-emv.com/ribera/2017/03/29/fallece-empresario-jose-carboneres-alvarez/1547622.html