jueves, 28 de noviembre de 2013

Las desapariciones de Chicago. 2/3




EL CASO DE LAS HERMANAS GRIMES


El viernes 28 de diciembre de 1956, Barbara Jeanne y Patricia Kathleen Grimes, dos hermanas de 15 y 13 años, iban a asistir al estreno de "Love me tender" -la nueva película de Elvis Presley- en el Cine Brighton, que estaba en el 4223 de la Avenida South Archer de Chicago. A las siete y cuarto de la tarde, salieron de su casa en el 3634 de la Avenida South Damen y caminaron dos manzanas hasta la Avenida Archer, donde cogieron el autobús 62. Su madre les había dado 2,50 dólares para el cine y el transporte.





Barbara Jeanne Grimes y Patricia Kathlene Grimes habían nacido el 5 de mayo de 1941 y el 31 de diciembre de 1943, respectivamente Sus padres eran Joseph Cornelius Grimes y Lorretta Marcella Hayes Grimes.

Se habían casado muy jóvenes, un 21 de julio de 1924, cuando Joseph -que era diez meses más joven que Lorretta- sólo tenía 17 años. Él era camionero y ella trabajaba como archivadora en una compañía farmacéutica.

Sus primeros hijos fueron Shirley, nacida en 1926 y Leona, en 1928. Llegarían a tener siete, antes de divorciarse. Joseph volvió a casarse el 18 de agosto de 1956. Su segunda esposa se llamaba Grace Wrage Grimes.

Aquel viernes 28 de diciembre de 1956, Lorretta esperaba que sus hijas volvieran a casa sobre las doce menos cuarto de la noche. Ya contaba con que las niñas verían la película dos veces. 

Pero Bárbara 1 y Patricia se retrasaban, así que Lorretta dijo a su hija Theresa, de diecisiete años, y a Joey, su hijo de 14, que fueran a esperarlas a la parada del autobús.

Llegaron tres autobuses y las niñas no aparecían, así que los dos hermanos volvieron a casa sobre las 12:30, tras comunicar la desaparición al oficial de policía Herman Steinberg, del Distrito 20. A las dos y cinco de la mañana, la señora Grimes llamó por teléfono a la policía para reiterar la denuncia.


1 Bárbara Grimes trabajaba a tiempo parcial en "Wolf's Furniture Store", que estaba en el 4201 de S. Archer Avenue, a un paso del cine Brighton. No hay fuentes que indiquen que la policía investigara al respecto. No interrogaron al propietario o a los demás trabajadores del comercio, lo que me resulta muy extraño. De hecho, me enteré de que Bárbara trabajaba allí gracias a que Lorretta, la madre de la niña, comentó que su hija le había dado el cheque de su paga, junto con la extra de Navidad -25,25 $, el mismo día que desapareció- para contribuir a los gastos familiares. ¿Hay alguna probabilidad de que las niñas pasaran por la tienda ese día? ¿Comentó Bárbara en su trabajo que iba a ver la película en el Brighton?


No se sabe si llegaron hasta el teatro andando o tomaron el autobús. Las vieron en una fila del puesto de palomitas del cine, sobre las 21:30, después del primer pase de la película. El segundo pase terminó sobre las 23:00 y las esperaban en su casa sobre las 23:45. A las 2:15 de la mañana, la madre presentó una denuncia por la desaparición de las niñas.




Una madre desconsolada.


La desaparición ocasionó una de las mayores operaciones de búsqueda de la historia de Chicago. Pero la policía fue incapaz de determinar el paradero de las hermanas Grimes. El 19 de enero de 1957, el propio Elvis hizo un llamamiento a las niñas: "Si sois buenas fans mías, volved a casa para que vuestra madre deje de preocuparse."







El 22 de enero de 1957 la nieve se había derretido y había llovido. Un trabajador de la construcción llamado Leonard Prescott encontró los cuerpos desnudos de las hermanas Grimes tras un guardarrail del German Church Road, en Willow Springs. Bárbara estaba tendida sobre su lado izquierdo con las piernas ligeramente flexionadas hacia el cuerpo. Patricia yacía sobre la cabeza de su hermana, de espaldas, con la cabeza torcida hacia la derecha.

La autopsia, realizada por expertos forenses, se ganó muchas críticas. Debido al contenido del estómago, se determinó que las niñas murieron el 28 de diciembre, el mismo día de su desaparición, y que la causa de la muerte fue el shock producido por la exposición a bajas temperaturas, conclusión a la que se llegó por un proceso de exclusión.











Harry Glos, investigador jefe de la oficina del forense del Concado de County, creía que las hermanas Grimes todavía estaban con vida cuando sus cuerpos fueron arrojados en German Church Road. Afirmó que la fina capa de hielo que cubría los cuerpos de las niñas indicaba que sus cuerpos todavía debían de conservar calor cuando fueron abandonadas y que, dado que el día 13 de enero se había producido una copiosa nevada, los cuerpos deberían haber estado enterrados en nieve. Según esta teoría, las niñas debieron estar con vida al menos hasta el 7 de enero. Después de criticar públicamente la investigación, Glos fue despedido por el Coroner (forense político) Walter E. McCarron el 15 de enero de 1957.






Los cuerpos también presentaban varios arañazos y marcas, incluyendo tres pinchazos en el pecho 2 de Bárbara que podían haber sido hechos con un punzón de hielo y que nunca se explicaron satisfactoriamente. Glos pensaba que Bárbara había sido agredida sexualmente antes de ser asesinada y aunque los patólogos en principio lo desmintieron, el Jefe de Detectives confirmó el mismo día del despido de Glos que el Laboratorio de lo Criminal de Chicago había comunicado que aunque Bárbara había mantenido relaciones sexuales en la fecha aproximada de los asesinatos, no había evidencia de agresión sexual.


2 "... Había punciones superficiales en el pecho de Patricia que la policía especuló habían sido hechas con un punzón de hielo o algo similar, magulladuras en la cara de Bárbara y pérdida de tejido dérmico en ambas niñas debido a la acción de los roedores..." (F1, Pág. 40). ¿Ratas devorando los cadáveres en medio de la nieve?

"... Uno de los cuerpos estaba tendido en dirección norte-sur, sobre el costado izquierdo, con la cabeza enterrada entre las hojas y la hierba, tapada por el cuerpo de la segunda chica, tendida sobre la primera en ángulo recto. El cuerpo de arriba, identificado por el padre como el de Bárbara y como el de Patricia según Harry Glos, investigador jefe del Coroner McCarron, tenía tres heridas en el pecho por punción que parecían haber sido hechas con un punzón de hielo. Había profundos arañazos en las piernas y espalda, aparentemente por el contacto con la maleza. El cuerpo de abajo, identificado por Glos como el de Bárbara, tenía señales y morados en la mejilla, como si la hubieran golpeado. Glos declaró que también podría tener la nariz rota..." (F7)







Amigos de las niñas las vieron el día 28 de diciembre de 1956, a las 9:30 de la noche haciendo cola para comprar palomitas 3 en el cine Brighton,  en el 4223 de la South Archer Avenue. Se estaban riendo y sus amigos no advirtieron nada raro. Los investigadores dieron crédito a esta declaración aunque el estómago de las niñas no contenía palomitas, tal y cómo se determinó en las autopsias. Pero... ¿qué es más importante, un testimonio o el resultado de un análisis forense?


3 Unas amigas judías de las niñas se sentaron con ellas para ver la película. "... Mi hermana y yo no habíamos planeado ver la película con ellas...", dice hoy Dorothy Weinert DeSaga, "nos encontramos con ellas en el puesto de comida, así que nos sentamos juntas..." (F1, Pág. 26).





Mucha gente declaró haberlas visto subir a un autobús de la CTA en la Avenida Archer en dirección este, después del pase de la película. Se bajaron a mitad del camino de vuelta por razones desconocidas.

El día 29, un guardia de seguridad y algunos compañeros de clases declararon haberlas visto. Al primero le preguntaron una dirección; los otros las vieron en el Restaurante Angelose, en el 3551 de la Avenida South Archer. Se desconoce si estas pistas son fiables.

El 30 de diciembre de 1956, a las 5:40 de la mañana, el propietario del restaurante D&L, en el 1340 de West Madison, dijo haberlas visto en su local, a unas cinco millas y media del cine. Patricia estaría bebida o enferma y estaba acompañada por el sospechoso Bennie Bedwell.

Un empleado del Hotel Claremont, después de ver los cadáveres en el mortuorio, identificó a las hermanas por ser las mismas que se habían inscrito en el hotel en esa fecha.

El uno de enero de 1957, se dijo que las habían visto en un autobús de la CTA en la Avenida Damen.

La semana siguiente, un empleado de noche del Hotel Unity, en la calle West 61, denegó a dos chicas, que pensaba podían ser las hermanas Grimes, que alquilaran una habitación, a causa de su edad.

El tres de enero, tres empleados de Kresge creyeron haber visto a las niñas escuchando música de Elvis.

El 14 de enero de 1957, los padres de Sandra Tollstan, compañera de clase de Patricia, recibieron dos llamadas telefónicas sobre la medianoche. En la primera, nadie respondió al descolgar. Pero en la segunda, recibida quince minutos más tarde, una voz aparentemente asustada pregúnto "¿Eres tú, Sandra? ¿Está Sandra?", pero antes de que Sandra pudiera ponerse al teléfono, colgaron. Ann Tollstan, la madre de Sandra, que contestó a la segunda llamada, estaba convencida de que la voz pertenecía a Patricia Grimes.






Lo único que no se discute es que a las 9:30 se vio a las hermanas Grimes dentro del cine, haciendo cola para comprar palomitas. La exactitud de los demás testimonios que afirman haberlas visto en otros sitios está sujeta a controversia. Según esto, llegaron al cine sanas y salvas. ¿Seguro?

Edward Lee "Bennie" Bedwell era un vagabundo analfabeto de 21 años de Tennessee, del que se decía tenía un vago parecido con Elvis Presley. Según Minnie Duros, propietaria del restaurante D&L, en donde Bedwell había trabajado como lavaplatos, estaba junto con las hermanas Grimes en la mañana del 30 de diciembre de 1956.

El 27 de enero de 1957 se presentaron cargos por asesinato contra Bedwell, después de que firmara una confesión declarando que él y otro hombre estaban con las hermanas Grimes el 7 de Enero, después de pasarse siete días bebiendo por los garitos de la calle West Madison y comiendo perritos calientes. Después las golpearon hasta matarlas por haber rehusado sus proposiciones sexuales y abandonar sus cuerpos sin vida el día 13 de enero.

Loretta Grimes, la madre de las niñas, dijo: "Es mentira. Mis hijas nunca irían a la West Madison Street, ni siquiera sabían dónde estaba".

Porque encima se estaba tratando de hacer ver que las infelices niñas se habían metido ellas solas en el lío por frecuentar malas compañías e ir a lugares inconvenientes.

Más tarde, Bedwell se retractó de su declaración, afirmando que la había hecho intimidado por los hombres del sheriff.

La autopsia confirmó la retractación de Bedwell, ya que las niñas no habían consumido alcohol ni perritos calientes, ni habían fallecido a consecuencia de una paliza. Además, Bedwell tenía coartada: había estado trabajando en la Ajax Consolidated Company desde las 4:19 de la tarde del 28 de diciembre de 1956 hasta las 12:30 de la mañana del 29 de diciembre, justo el período correspondiente al rapto y asesinato de las niñas.



Bernie Bedwell declarado inocente.



Otros individuos de los que se sospechó fueron:

  • Max Fleig, de 17 años, que se sometió voluntariamente a la prueba del polígrafo y no consiguió pasarla, tras lo cual confesó haber secuestrado a las niñas. Sin embargo, como en aquella época era ilegal hacer la prueba del polígrafo a un menor, la policía tuvo que ponerlo en libertad, al no haber más pruebas que su propia confesión. Acabó en la cárcel años después, por el asesinato de una joven.
  • Walter Kranz, un encargado de mantenimiento de 53 años, llamó a la policóa el 15 de enero para decir que habia soñado que los cuerpos de las niñas estaban en el Parque de Santa Fe, entre la Calle 81 y Wolf Road. El parque estaba aproximadamente a milla y media del lugar real de donde se las encontraría la semana siguiente. Kranz dijo a la policía que era habitual en su familia poseer poderes psíquicos. Después de interrogarle en varias ocasiones, fue puesto en libertad.
  • Silas Jayne, propietario de un establo que, según una investigación de Helen Brach, estaba relacionado con los asesinatos de los niños Peterson-Schuessler de 1955, a través del pederasta Kenneth Hansen. Hansen era el propietario de los establos Bro-Ken H. en el 8214 de la Kean Avenu en Willow Springs en la época del asesinato de las hermanas Grimes.

Lo que no deja de ser extraordinario, es que los forenses tuvieran la extraordinaria sangre fría, por decirlo suavemente, de atreverse a firmar dos partes de defunción por asesinato a causa de un shock producido por hipotermia -o sea, que las mataron de frío-, cuando los cuerpos presentaban arañazos, marcas y perforaciones producidas con punzones de hielo. La gente -incluyendo a los violadores y a los acosadores borrachos que pueden pegar a una mujer por resistirse a sus avances- no va por ahí con punzones de hielo. Eso es premeditación y puede tener un fin muy concreto, que ya hemos visto en otros casos.

El misterio permanecerá sin aclarar hasta que a alguien se le ocurra otra fábula de las mil y una noches, como la que utilizaron para "resolver" el caso Schuessler-Peterson, del que hablamos en la primera parte de los crímenes de Chicago.





Fuentes principales:


  1. Murder gone cold. Tamara Shaffer. 
  2. Chicago Haunts. The last ride of the Grimes Sisters. Ursula Bielski. 
  3. http://troytaylorbooks.blogspot.com.es/2012/12/thetwo-lost-girls-hauntingmystery-of.html 
  4. http://www.prairieghosts.com/grimes.html 
  5. http://areyouterrified.blogspot.com.es/2012_05_01_archive.html 
  6. http://www.youtube.com/watch?v=6-EQ6MlGuY8 
  7. Chicago Tribune Archives: Find 2 lost girls slain: http://archives.chicagotribune.com/1957/01/23/page/1/normal.jpg

4 comentarios:

  1. Hola,muy buena entrada, no conocía el caso hasta hace poco. ¿Conoces el tema de los hermanos Sobber? Muy misterioso también. http://unsolvedmysteries.wikia.com/wiki/Sodder_Family

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    1. Es un caso que puede que alguna vez trate en el blog, no lo descarto.

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  2. No consigo encontrar la tercera parte de este interesante articulo.

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    1. Todavía no he escrito la tercera parte. Espero publicarlo cuanto antes. Gracias por tu interés.

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