lunes, 16 de mayo de 2016

Conspiración de silencio.




"Bad day at black rock" -cuyo título en castellano es "Conspiración de silencio"- es una película de las que no te puedes perder. Rodada en 1955 bajo la dirección de John Sturges y con un impresionante reparto en el que destacan Spencer Tracy, Robert Ryan, Ernest Borgnine, Lee Marvin y Walter Brennan, es una película de acción, misterio, drama, denuncia y suspense, todo a la vez.

Pero, sobre todo, es una película de actor. Un Spencer Tracy con el que te identificas desde el primer momento, y que ocupa toda la pantalla y toda la película. Y eso que el resto del reparto está a la altura. No obstante, Ernest Borgnine comentaría en una entrevista realizada años después que cuando conoció a Tracy "... Lo único que pude ver es dos Oscars de la Academia caminando hacia mí... Se me olvidó hasta mi nombre..."

El personaje que interpreta Tracy, John J. McReedy, es un veterano militar que ha perdido el uso del brazo izquierdo a consecuencia de una herida de guerra. Con la misión de entregar a un ciudadano de origen japonés llamado Komako una medalla concedida a su hijo, muerto en combate tras salvar la vida del propio McReedy, éste se dirige en tren al pequeño pueblo de Black Rock, situado en el suroeste de Estados Unidos.

Nada más bajarse del tren, un tren que se detiene en el pueblo por primera vez en cuatro años, McReedy comprueba que algo extraño pasa. Es recibido con abierta hostilidad cuando, aparentemente, él no representa un peligro para nadie. No es más que un hombre, ya entrado en años, que viene a rendir un último servicio en memoria de un héroe de guerra, pero dos matones del pueblo, Coley Trimble (Ernest Borgnine) y Héctor David (Lee Marvin) le acosan sin piedad. El único vecino que le muestra su simpatía es Doc Velie, veterinario y enterrador del pueblo, interpretado por Walter Brennan, el maravilloso secundario imprescindible.




La tensión hacia el forastero llega al paroxismo cuando intenta visitar Adobe Flat, el lugar en donde reside Komako. McReedy consigue alquilar un polvoriento "Jeep Willys" -a duras penas- y se encamina al lugar, pero durante el trayecto de regreso otro vehículo -conducido por Trimble- lo persigue, lo acosa y tras colisionar con el suyo voluntariamente en múltiples ocasiones, termina por sacarlo fuera del camino. Entonces McReedy comprende que no le queda mucho tiempo y que su vida está en peligro, pero no se rinde y sigue empeñado en terminar lo que empezó.

Finalmente descubre que el cacique del pueblo, Reno Smith, (interpretado por Robert Ryan) es el responsable de la muerte de Komako, al que odiaba por ser japonés y por haber conseguido establecerse con éxito en sus tierras, en las que había encontrado agua a pesar de estar situadas en una zona desértica. Pero nadie se atreve a contarlo. Smith es el dueño virtual del pueblo y todos parecen haber jurado guardar silencio para siempre, toda vez que se trata de un crimen cometido con la complicidad de varios de los lugareños.

Un pueblo pequeño, misterioso, hostil; una comunidad cerrada que guarda un terrible secreto compartido por todos sus habitantes...

No os perdáis la película. Aunque ya os haya contado el argumento.

Trailer: https://www.youtube.com/watch?v=vWpvrb6i9bI

6 comentarios:

Anónima dijo...

Del agua para el vino y quien dice vino, dice sangre.
Inspiraciones artísticas y conspiraciones reales.

Anónimo dijo...

La omertà instalada en un pequeño pueblo donde todo el mundo se conoce, creo que me gustará. Gracias por la recomendación.

galaxis dijo...

Pero es muy fácil hacer una omertá en ese pueblo, que creo recordar que no tiene ni 10 habitantes jajajaja

La película muy buena. No me acordaba de ella por el titulo, pero cuando he empezado a leer de que iba el tema, me he acordado perfectamente. Ya no se hacen películas así!

Anónimo dijo...

Una gran película. La vi hace años.

Anónimo dijo...

Maravillosa, me ha encantado. Pocos y excelentes actores, una dirección de arte sublime, textos agudos y precisos.
Me han gustado varias escenas, pero elijo de todas ellas el diálogo entre el protagonista vestido de negro, tranquilamente sentado entre dos "cruces" (postes de luz en verdad) y el antagonista nervioso, de pie, que se mueve entre dos "pilares rojos" (tanques de gasolina) y cuya silueta se funde cromáticamente con el paisaje de fondo, la calle principal del pueblo.
Se llega a palpar la tensión asfixiante, amplificada por esas montañas que marcan presencia. Gracias por recomendarla!

N. Nozick dijo...

:)