lunes, 18 de julio de 2016

El dedo.




Una noche, en un tiempo ya lejano, en la ciudad de Safed, tres jóvenes salieron a pasear. Reuven, el mayor, iba a casarse al día siguiente con una hermosa y acaudalada doncella, y sus amigos se burlaban de él, riendo y bromeando. Era noche de luna llena, y los jóvenes decidieron abandonar el camino principal para adentrarse en el denso bosque que rodeaba la ciudad.

La luz de la luna iluminaba incluso las zonas más oscuras del bosque, que atravesaron sin miedo. Al fin llegaron a la ribera del río y descansaron sobre unas grandes rocas que había cerca de la orilla, mientras contemplaban el río. Y continuaron divirtiéndose, porque se sentían como si estuvieran ebrios.

Fue entonces cuando uno de ellos observó algo extraño en las cercanías. Era un objeto del tamaño de un dedo que surgía de la tierra. Se levantaron para examinarlo, asumiendo que se trataba de una raíz. Pero al acercarse vieron para su asombro que era realmente un dedo lo que allí asomaba.

Otra noche cualquiera los jóvenes podrían haber sentido lástima al encontrar a alguien enterrado tan cerca de la superficie. Pero embargados por su buen humor se dedicaron a bromear al respecto. Uno de ellos dijo, "¿Quién va a poner un anillo de compromiso en este dedo?" Y Reuven, el futuro novio, contestó rápidamente que debía ser él, porque iba a ser el primero en casarse. Luego, mientras sus amigos lo miraban divertidos, Reuven se quitó su anillo y lo deslizó en el dedo, pronunciando tres veces 1 mientras lo hacía las palabras Harai at m'kudeshet li -"Estás prometida a mi"-, como requiere la Ley. Pero en cuanto dejó de hablar, el dedo comenzó a contraerse espasmódicamente, para horror de los jóvenes, que saltaron hacia atrás al verlo.


1. Talmud. Kiddushin 6a: "... Our Rabbis taught: [if one declares,] ‘Behold, thou art my wife,’ ‘Behold, thou art my arusah,’ ‘Behold, thou art acquired to me,’  she is betrothed; ‘Behold, thou art mine,’ ‘Behold, thou art under my authority,’ ‘Thou art tied unto me,’ she is betrothed. Then let them all be combined and taught in one clause? — The tanna heard each three separately, and memorized them [in that order]..." (Nozick).


De repente salió de la tierra la mano entera, jadeando y retorciéndose. Mientras la contemplaban horrorizados, clavados en el sitio, el suelo comenzó a retumbar como si fuera a abrirse la tierra. De pronto, el cuerpo de una mujer, vestido con una mortaja andrajosa, se alzó de la tierra con los brazos abiertos, mirando con sus ojos muertos directamente a los de Reuven, mientras gritaba "¡Mi marido!", con voz terrible y aterradora. Al oír esto, los tres jóvenes gritaron de espanto y huyeron hacia el bosque a toda prisa. Pero esta vez el sendero estaba oscuro, porque una nube había tapado la luna, y mientras corrían se desgarraron la ropa en las ramas y espinas, pero no dejaron de correr ni se atrevieron a mirar atrás hasta llegar a sus hogares en la ciudad. Porque mientras corrían no habían dejado de escuchar los gemidos sobrenaturales de la muerta, que les pisaba los talones. Sólo al sentirse seguros en sus casas, con las puertas cerradas y tras los barrotes de las ventanas, se atrevieron a soltar un suspiro de alivio y a preocuparse de los múltiples cortes que se habían hecho en su loca carrera a través del bosque.




A la mañana siguiente, los tres amigos se encontraron, todavía pálidos y temblorosos. Y acordaron mantener en secreto los horribles acontecimientos de la noche anterior, porque estaban profundamente avergonzados de su broma y sus terribles consecuencias. Después Reuven fue a tomar un baño ritual para prepararse para la boda y dejó sus amigos a solas con sus confusos pensamientos.

Se había concentrado una gran multitud, porque Reuven y su novia pertenecían a dos de las familias más distinguidas de Safed. Pero, justo cuando iba a comenzar la ceremonia, un grito desgarrador salió del fondo de la multitud, seguido por muchos otros chillidos, provocando el pánico. Porque allí se erguía el cadáver de una mujer que vestía tan sólo un sudario devorado por los gusanos. La mayor parte de la multitud -incluyendo la novia y las familias de los novios- huyeron al verla, hasta que no quedó nadie excepto Reuven y el rabino, que había estado a punto de pronunciar los votos matrimoniales.

Tan sólo el rabino, entre todos los presentes, mantuvo su compostura. Se dirigió al cadáver y dijo, "¿Por qué, mujer, has abandonado tu lugar de último reposo y has vuelto entre los vivos?" Y el cadáver contestó con su voz de ultratumba, "¿Qué defecto halla en mi el novio para querer casarse con otra? ¿Es que no ven todos que está casado conmigo?" Y alzó la mano para que pudiera verse el anillo de compromiso, con sus iniciales grabadas en él. Entonces el rabino se volvió hacia el novio, agazapado tras él por el miedo, y le preguntó si lo que decía la mujer era cierto. Con voz temblorosa el joven le contó su paseo por el bosque con sus amigos y la broma que habían hecho al encontrar el dedo saliendo de la tierra. Y el rabino preguntó, "¿Pronunciaste el voto sagrado tres veces?" El joven asintió dócilmente. Y el rabino preguntó, "¿En presencia de dos testigos?" Reuven asintió de nuevo. La expresión del rabino se volvió grave y dijo que la corte rabínica tendría que ser convocada para discutir el asunto, porque a los ojos de la Ley parecía que el joven se había comprometido realmente en matrimonio con el cadáver. Cuando el novio escuchó estas terribles palabras, se desplomó como muerto y tuvieron que llevarlo a su casa.

En los días posteriores la ciudad de Safed estaba escandalizada porque ¿cuando se había visto que un hombre se casara con un cadáver? Y los padres de Reuven rogaron al rabino que encontrara un medio para librar a su hijo de la terrible maldición. El rabino se sumió en una profunda meditación y en el estudio de la jurisprudencia, buscando un precedente. Pero no había ninguno, así que había que dictar uno. El día fijado para la reunión del tribunal, el rabino citó al cadáver para que se presentara, y así lo hizo, vistiendo todavía el sudario devorado por los gusanos con el que había sido enterrado. Bajo juramento, declaró lo que el joven Reuven había hecho en el bosque. Luego, el rabino hizo llamar a los dos amigos que de mala gana confirmaron lo que ella había dicho. Por último, el rabino hizo llamar al novio, que confesó asimismo que había hecho el voto, pero rogaba al tribunal que anulara el matrimonio, porque nunca había pretendido que se celebrara.

Entonces el tribunal se dirigió a la mujer muerta y le preguntó si estaba dispuesta a renunciar a sus pretensiones, pero el cadáver se mantuvo firme en su deseo de consumar el matrimonio. Porque en vida nunca se había casado y se le había negado su hora de felicidad. Y había decidido recibir tras la muerte lo que se le había denegado en vida.

Entonces el rabino hizo llamar a los padres del novio, que testificaron que el compromiso de su hijo con la hija del hombre acaudalado se había hecho incluso con anterioridad al nacimiento de los niños. Los dos matrimonios habían acordado que si uno tenía un hijo y el otro una hija, se casarían. Y los parientes de la novia confirmaron tal voto.

Finalmente, una vez escuchados todos los testimonios, el tribunal se reunió para discutir el caso, mientras el joven Reuven temblaba y sus ojos evitaban encontrarse con el terrible cadáver que también esperaba entre ellos. Por fin, el tribunal alcanzó un veredicto, que el rabino anunció. Dijo: "Es cierto que Reuven, en presencia de dos testigos, inconscientemente hizo un voto de matrimonio que parece ser válido." Aquí el rabino hizo una pausa, y el joven y sus padres se llenaron de pánico. Entonces el rabino prosiguió. "No obstante, hay que considerar otros factores. Primero, el voto de casamiento anularía el de compromiso, y es bien conocido que un voto no puede anular otro previo. Segundo, los votos del novio fueron hechos sin consentimiento. Finalmente, no hay precedentes ante la reclamación de un vivo hecha por un cadáver. Por lo tanto, los votos no pueden ser aceptados como válidos, porque la novia no se encuentra entre los vivos. ¡El matrimonio se declara nulo e inválido!"

Cuando el rabino pronunció estas palabras, el joven Reuven volvió a desmayarse, esta vez de alivio. Pero el cadáver, que había perdido su oportunidad de contraer matrimonio tanto en vida como tras la muerte, dejó escapar un grito ensordecedor, que atravesó las almas de los presentes y llenó de horror sus corazones. Después se desplomó sobre el suelo y volvió a unirse a los muertos.

Después de volver la calma a la asamblea, el rabino ordenó que volviera a enterrarse el cadáver, con el correspondiente ritual y a mayor profundidad, para que jamás volviera a suceder una tragedia como la que acababa de ocurrir. Después del entierro el rabino convocó a los padres de la verdadera novia para cumplir el voto que habían hecho antes del nacimiento de su hija y completar la ceremonia nupcial, que había sido interrumpida de manera tan terrible. Así se hizo y por fin se llevó a cabo la boda de Reuven y su verdadera novia.


Howard Schwartz
Traducido del inglés por Nozick




Fuentes:

The finger. From “Lilith’s cave. Jewish tales of the supernatural.” 1988. Copyright: Howard Schwartz.

9 comentarios:

SergioKa dijo...

Otra entrada excelente, Nozick, muchas gracias. La película "La novia cadáver" (Corpse Bride, 2005), de Tim Burton está inspirada en este tenebroso relato... Y recuerdo que en la novela "La fuerza de su mirada" (The Stress of Her Regard, 1989) de Tim Powers, también existe ese elemento del casamiento involuntario, en este caso con una entidad con forma femenina, que pertenece a "una raza de criaturas cambiantes semejantes a los vampiros".
https://es.wikipedia.org/wiki/La_fuerza_de_su_mirada

Anónima dijo...

Muchas gracias por estos cuentos, Nozick. Son un remanso y al mismo tiempo, disparadores. :)
Sobre el argumento, una frase de Stephen King: "A veces la vida escupe coincidencias que ningún escritor de ficción se atrevería a copiar".
Abrazos!

N. Nozick dijo...

Abrazos!

N. Nozick dijo...

Gracias a ti, Sergio.

javier dijo...

Porque no publica mis comentarios? Gracias

N. Nozick dijo...

No sé a que comentario se refiere. En este blog se publican el 99% de los comentarios. El 1% restante que se omite es por no cumplir alguno de los requisitos que figuran al pie de la página.

En cualquier caso, si por lo que fuera no se publicara algún comentario suyo, las aclaraciones se harían en privado, por el correo electrónico que figura en la página, y no en público, ya que los comentarios deben estar relacionados con el contenido del post.

El villano en su rincón dijo...

Bueno, lo de la novia cadáver despechada y sus variantes es un argumento muy común en la literatura popular universal. Se me viene a la memoria "La promesa", de las "Rimas y leyendas" de Bécquer, que no deja de ser una versión del tema. Hasta en el Parque Warner hay una atracción sobre ello.

No sé si con este artículo, al meter a los judíos de por medio, se pretende incidir en algo más.

Saludos.

N. Nozick dijo...

Dado que poco a poco estoy traduciendo la obra de Howard Schwartz titulada "La cueva de Lilith. Leyendas judías de lo sobrenatural" no es de extrañar que aparezcan judíos por medio. Intento publicar una leyenda cada mes, aproximadamente.

Anónimo dijo...

"Peter llega desde Inglaterra a Polonia para casarse con Zaneta. El padre de la novia les regala unas tierras para que construyan su hogar. Al preparar el suelo para la futura casa, el novio encuentra huesos humanos: una huella oculta del genocidio judío. La boda, que se celebra al día siguiente, se convierte en el escenario de una posesión demoníaca que remite al mito judío del dybbuk y la turbulenta historia de Polonia"

http://cinepolaco.es/demon/

"Tristemente famosa porque su director Marcin Wrona el dia que se estrenaba en un Festival de cine de Polonia se suicidó en la habitación del hotel en el que estaba alojado. Coproducción Polaca-Israelí basada en la leyenda judía del Dybbuk que aparece en viejas películas alemanas y polacas, pero como todos los demonios en el cine quieren aferrarse a un ser vivo y poseer su cuerpo y su alma".

http://destinoarrakis.com/demon-2015-demon-marcin-wrona/