miércoles, 6 de mayo de 2015

Alcàsser. Encuentros y desencuentros.




El 12 de mayo de 1997 comenzó el juicio del triple crimen de Alcàsser. La vida, para Fernando García y Juan Ignacio Blanco, se transformó en una auténtica locura. Todos los días hábiles, tenían que hacer la ruta Madrid–Valencia-Madrid, con tan escaso margen de tiempo para llegar al aeropuerto que a veces se retrasaba el despegue del aparato hasta su llegada. El vuelo de Iberia de las 20.20 horas era el último del día, lo que les permitía salir a la carrera de los estudios de TVV - Canal 9, la televisión de la Comunidad Valenciana, y llegar a Madrid con el tiempo justo para participar en el programa de Tele 5 Esta noche cruzamos el Mississippi. Porque el programa El juì del cas Alcàsser se emitía entre las 6 y las 8 de la tarde. Esto les daba un margen de tan sólo veinte minutos para llegar al aeropuerto de Manises. Tras participar en Esta noche cruzamos el Mississippi, se iban al hotel, cada día uno distinto. A las cinco y media de la mañana había que levantarse para coger el vuelo de las 6.50 horas en Barajas, aterrizando en Valencia sobre las 7.30 horas, para dirigirse a Alcàsser a ver a la familia, cambiarse de ropa y asearse. A las 9.30 horas, a la Audiencia, cuyas sesiones solían terminar sobre las 15.00 horas. Después, rumbo a Canal 9. Y así un día tras otro.

La TVV intentó retrasar la emisión de su espacio hasta el horario prime time, de 21.00 a 22.45 horas. El director de Canal 9, Jesús Sánchez Carrascosa, quiso negociar con la compañía Air Nostrum un vuelo chárter para la medianoche, pero no fue factible, porque ello implicaba retrasar Esta noche cruzamos el Mississippi, algo a lo que Tele 5 no estaba dispuesta a acceder.

Excepto Fernando García y Juan Ignacio Blanco, los invitados al "Mississippi" cobraban por participar. Neusa Martins, madre de los Anglés, recibió 200.000 pesetas por asistir acompañada de su hijo Enrique, mientras que Kelly Anglés y Encarna Ricart tenían un caché de 120.000 pesetas. Al parecer, la forma en que Tele 5 compensaba a D. Fernando García era haciéndose cargo de los honorarios del abogado José María Garzón.

A partir del martes 23 de junio de 1997, Fernando García y J. I. Blanco dejaron de participar en Esta noche cruzamos el Mississippi. El programa no quería a Blanco, pero Fernando García contestó que si Blanco no iba, él tampoco.

También hubo fuentes de Tele 5 que negaban problemas entre ambas partes (Tele 5 y sus invitados) y trataban de explicar la situación alegando un supuesto cambio de planteamiento del contenido del programa.

La realidad es que faltaban tan sólo cinco días para el final del juicio. Fernando García ya no era necesario y los medios comenzaron a darle la espalda. Lejos quedaba ya la época en que se hablaba de Los misterios de Alcàsser. En adelante, el padre coraje de toda España iba a ser objeto de una caza implacable para desacreditar toda su lucha. Un amargo final, porque los titánicos esfuerzos de Fernando García habían despertado las conciencias de los españoles, pero sólo frente al televisor. No se había logrado una movilización ciudadana que llegara hasta la calle, como la que se produjo en Bélgica a consecuencia del caso Dutroux. Además, el gran esfuerzo empleado en acudir a los medios quizás les había privado de concentrarse en lo que hubiera sido un duro golpe para el oficialismo: conseguir la absolución de Miguel Ricart por falta de pruebas.

En mayo de 1998, Juan Ignacio Blanco publicó su libro "Qué pasó en Alcácer", con prólogo de Fernando García. "¡Juan Ignacio, gracias por ser como eres!"

Por su parte, Juan Ignacio Blanco, en su introducción al libro, afirmaba lo siguiente: "... Tuve que aprender, junto a Fernando y su familia, a convivir con el miedo por mi vida y la de los míos. Pero, también, disfruté del cariño de un grupo de seres humanos excepcionales: la madre de Miriam y sus hermanos, los padres de Toñi, los padres y hermanos de Fernando García..."

El libro fue secuestrado por los tribunales tres meses después, en agosto de 1998, a petición de Rosa Folch, madre de Desirée. Oficialmente, porque contenía fotos del levantamiento y la autopsia de su hija. Sin embargo, ahora que se cumplen diecisiete años de su publicación, sigue siendo el libro de referencia del caso, y los críticos de la "versión oficial" opinan que la verdadera causa de su retirada de la circulación es que las fotos que presenta refutan por completo las conclusiones del juicio.

El domingo 17 de noviembre de 2002, el diario "El Mundo" publicaba un artículo bajo el título "La oscura renta de Alcàsser", que llevaba las firmas de Genar Martí, Txema Millán y un omnipresente Jerónimo Boloix:

"... Diez años después del crimen, tras la emisión de un polémico reportaje en Canal 9 sobre el caso (Alcàsser, vides marcades), Fernando García, a ojos de muchos, ha dejado de ser el padre combativo que entregó su vida para hacer justicia. Una cámara oculta ha levantado sospechas sobre la transparencia con que manejó las donaciones entregadas a la Fundación Niñas de Alcàsser, que legalmente nunca llegó a existir. La Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana ha decidido de oficio abrir diligencias de investigación penal para esclarecer en qué se gastó el dinero recaudado..."








El citado documental comenzaba informando que Fernando García había abierto un establecimiento de colchonería en Catarroja, prácticamente enfrente del domicilio de los Anglés, que le compraron cuatro colchones y tres camas. Y presentaba las declaraciones de Rosa Folch, para quién la lucha de Fernando era una fantasía. Ella quería saber la verdad, pero basándose en realidades. Había que ir cara a la justicia, no cara a divulgar lo que le habían hecho a las niñas. Para ella, eso era veneno.

Como tantos otros ciudadanos y padres de familia, a Rosa Folch no le entraba en la cabeza que pudiera haber una versión alternativa a la oficial, quizás porque tenía una fe absoluta en la justicia. Sin embargo, tal vez se le escapó que la relevancia de difundir lo que le habían hecho a las niñas, incluyendo fotos de las autopsias, era que así se demostraba que Anglés y Ricart no podían haber sido los culpables del triple crimen y que las conclusiones de los médicos forenses eran, como mínimo, discutibles.

Los setenta y ocho millones de pesetas recaudados por Fernando García iban a ser destinados a la fundación "Niñas de Alcácer".





El documental no especifica quiénes eran los componentes de la Fundación, pero después de verlo se advierte que en los estatutos se citaba al menos a Luisa Rodríguez Requena, Fernando García (como presidente) y Juan Ignacio Blanco (como secretario). En un artículo de "El Mundo" del 10 de julio de 2005, titulado "La heroína de las niñas de Alcàsser", se indicaba que Fernando Gómez Moreno y Luisa Rodríguez Requena, padres de Toñi, figuraban en los estatutos de la fundación en calidad de vocales, mientras que Rosa Folch no había querido saber nada del tema:

"... Cuando en noviembre de 2002, un programa de cámara oculta de Canal 9 denunció el oscuro destino que Fernando García dio a los fondos recaudados -¿a dónde ha ido a parar, por ejemplo, la dotación inicial de la fundación de 78 millones de pesetas?- Rosa Folch pudo entonar el ya lo avisé. Lo decía en una entrevista que concedió a EL MUNDO en mayo de 2003: «Él se lo ha buscado.Yo sabía de qué iba la cosa, sabía que la fundación la ponían para vivir del cuento».

Los padres de Toñi -Fernando Gómez y Luisa Rodríguez- vocales de la inexistente fundación y convidados de piedra en el show de Alcàsser, se retiraron entonces de las iniciativas de Fernando García..." 





El anuncio del proyecto de la fundación se había hecho público el 31 de julio de 1997, en un salón de bodas de Beniparrell, con la presencia de Fernando García y Juan Ignacio Blanco. Tenía como objetivos la lucha contra la corrupción de menores y la prostitución infantil, y la ayuda a las víctimas de dichos delitos.

Pero en abril de 1998, a requerimiento de Rosa Folch, la Subdirección General de Fundaciones y Entidades Tuteladas denegó la inscripción de la fundación "Niñas de Alcácer".

En el citado reportaje de Canal 9 (Alcàsser, vides marcades) y ante una cámara oculta, Fernando García y Juan Ignacio Blanco declaraban lo siguiente (transcripción y orden tomados del documental citado):





Juan Ignacio Blanco:

"... Se ha tirado cuatro años y medio llevándose dinero a espuertas para una fundación. Que esa fundación vende dos millones de lotería. Porque con la fundación se han hecho muchísimas cosas. No vender libros ni CD nada más. Por eso te digo que la lista de negocios es para aburrir. Ese es el tema..."

"... Aparte del dinero que se ingresó en la cuenta, que ingresó la gente directamente, en las cartas se recibió muchísimo dinero. Porque yo he estado abriendo cartas con Fernando horas y horas. Porque había miles y miles. Y rara era la carta que no llevaba billetes o que llevaba cheques o que llevaba dinero y que tampoco evidentemente se ingresó en la Fundación. Pero es que luego yo he estado... Me habré tragado como 50 actos, 50 actos de coñazos de homenajes al padre y a la Fundación y no se qué de la Peña Flamenca y las niñas ursulinas y de las hermanas no sé qué... que organizaban fiestas, jolgorios o la rifa de un traje de fallera o no sé cuantos. Y la recaudación se la entregaba a Fernando y que no está tampoco contabilizado..."

"... A mí, mientras no haya que matar ni robar a nadie, me parece de puta madre. Nos vamos a una feria y nos levantamos un dinero, no creo que hagamos nada a nadie y estemos engañando a nadie. Joder, eso es un planteamiento. Pero no me hagas el planteamiento de que aquí estamos como gilipollas por la Fundación. Y este señor y yo todos los días, 16, 17 y hasta 18 horas de pie en una mesa nada más que firmando libros como un gilipollas para que tú te estés llevando una pila de millones, ¡coño! Y este de mula cargadora. Y yo a firmar y tu a meter billetes para el saco..."

"... La idea de la fundación era que eso funcionara, que empezáramos a hacer cosas y si de alguna forma e incluso egoístamente. Yo pensaba no sacar beneficio, pero si aquí hacemos una Fundación mínimamente organizada. Ahora, cuando ves que ese dinero, que ese dinero no se ingresa en la cuenta de la Fundación, pues, joder... te das cuenta. Si yo me doy cuenta al principio de esto, pues, joder. Tendría ahora una pila de millones. Cojo a Fernando y le digo, chssst, aquí la mitad para cada uno y a medias. ¡No te jode!..."

Según el diario "Levante-El Mercantil Valenciano", en su edición del jueves 6 de febrero de 2003, el abogado de Juan Ignacio Blanco (probablemente Fernando García Canela) intentó en vano paralizar la emisión del programa "Alcàsser vides marcades", que se iba a emitir ese 13 de noviembre de 2001 en Canal 9.





Fernando García:

"... El dinero era mío. De la fundación no, mío. No era de la fundación, era mío..."

"... El dinero era mío. Me lo dieron a mí. Era mío. No me dejaron hacer la Fundación, pues no la he hecho. El dinero era mío. ¿A quién tengo que rendirle cuentas, a Blanco o a quién? Vamos, digo yo. Si a mí me dan un dinero... para mí. Coge ese dinero, es tuyo. Tú ahora ¿qué quieres hacer? Una fundación. No te dejan. No me dejan, pues me lo gasto en lo que sea y ya está..."

"... No tengo nada que decir. Ni a él ni a nadie. Lo único que aparece en esta historia es que han matado a mi hija. Y el que ha matado a mi hija está en la calle y ya está. Y lo demás..."

"... Si lo tengo o no, es cosa mía. Mi dinero me lo quiero gastar en una fiesta, pues me lo gasto. Y si me lo quiero guardar, me lo guardo. Es mío. No tengo que darle explicaciones a nadie. Si alguien me quiere llamar chorizo, pues que me lo diga. Después atente a las consecuencias. Si tiene razón, se la darán, y si no la tiene se la quitarán, ya está. No tengo porque meterme en discusiones con nadie y eso ya es mi problema. Yo os digo una cosa, ya no quiero hablar más de este tema, y ya está."





Juan Ignacio Blanco, está vez en abierto y en el mismo año 2002, declaraba lo siguiente en TTV:

"...

TTV: ¿Quién se forró?

JIB: Hombre, evidentemente, el que más se forró de todos, evidentemente fue el señor Pepe Navarro, eso no queda ningún tipo de duda.

TTV: ¿Alguien más?


JIB: Hombre, sí, los padres de las... de las víctimas... muchos de los letrados que participaron en el procedimiento, es decir... algún día alguien escribirá un libro que se titule “Alcácer S.A.” porque, desgraciadamente yo después de... estamos hablando este año ya se va a cumplir el décimo aniversario de la desaparición de las niñas. Después de diez años ha habido más de una persona que ha creado grandes fortunas... que ha vendido, que ha comprado...


TTV: ¿La familia de las niñas?


JIB: Sí, si, por supuesto, porque lo vamos a decir claro.


TTV: ¿Eso está contrastado?


JIB: Si, hombre, cómo no va a estar contrastado..."



Esta vez eran "los padres de las víctimas", entre otros.

¿Que habría pasado si Juan Ignacio Blanco hubiera vendido un millón de ejemplares de su libro? ¿Habría hecho semejantes declaraciones?

Si Fernando García sólo pretendía recaudar fondos a cuenta de la fundación, ¿cómo es que viajó por toda España recogiendo firmas para la modificación de las penas de los delitos de violación y agresiones sexuales, vendiendo el cd "Cuestión de principios", etcétera? ¿No le habría sido más fácil quedarse en su casa y guardarse el dinero? ¿Acaso Fernando García era pobre de solemnidad cuando tuvo que enfrentarse al drama del secuestro, tortura y asesinato de su hija?





No hay más que ver cómo están las cosas hoy en día. La verdadera corrupción queda impune, mientras que a los que discrepan se les destruye.

A otras personas, directa o indirectamente relacionadas con el caso Alcàsser, no se las filmó con cámara oculta. Y otros patrimonios no fueron examinados con el celo con el que se siguió a Fernando García. Si se hubiera hecho, a lo mejor nos llevábamos más de una sorpresa.

Y ya que hablamos de cámara oculta... ¿por qué no se le preguntó a Fernando García durante la grabación por qué no había registrado la fundación a otro nombre y qué había de cierto en las quejas de dos madres que habían perdido a sus hijas y le habían pedido ayuda, extremos que se abordaban durante el documental, pero que quedaban sin respuesta, dejando en el aire una duda innecesaria sobre su conducta?

El caso es que tanto Fernando García como Juan Ignacio Blanco fueron imputados como posibles responsables de un delito de estafa y apropiación indebida. Parece ser que se consideró que Juan Ignacio Blanco tenía que estar al tanto de todas las presuntas irregularidades.

Pero, por mucho que les pesara a algunos, el 6 de abril de 2006, el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Nº 1 de Picassent dictaminó que, según las diligencias practicadas, no resultaban corroborados los indicios de criminalidad. Por lo tanto, se procedió al sobreseimiento provisional de la causa, según el artículo 641.1 de la Lecrim. Ni estafa, ni apropiación indebida.

Pero el daño producido al honor de Fernando García había sido, quizás, irreparable. Habían pasado cuatro años desde que se había empezado a cuestionar su actuación con respecto a los fondos recaudados. Y, que yo sepa, ni la prensa le dedicó grandes titulares al archivo de la causa, ni se realizó ningún documental al respecto.

Hasta aquí, los datos. El análisis queda para los lectores, que deberán decidir qué opinión les merecen los comportamientos y declaraciones de unos y otros en público y en privado sobre este tema y los demás temas que se refieren al caso Alcàsser.

Fernando García, bajo la sombra de la sospecha. En cambio Neusa Martins, sola y sin ayudas, a base de matar y matar pollos, ha sacado adelante a su familia honradamente, haciéndose con un patrimonio inmobiliario por el camino. Tomemos ejemplo.





Entrevista a J. I. Blanco. Dimensión Límite. 16 de marzo de 2013:

"...
JIB: Preparamos la documentación con un abogado y creamos pues una fundación, denominada “Niñas de Alcácer”, en el que Fernando era el... el presidente, el vicepresidente era uno de sus hijos, vocales estaba uno de sus hermanos, los padres de Toñi y yo como secretario de... de la fundación. E iniciamos los trámites para poder legalizar la fundación. Cuando se están realizando estos trámites, la madre de Desirée se persona en el procedimiento administrativo que hay abierto, y como parte perjudicada se opone a la creación de... de una fundación con el nombre “Niñas de Alcácer”, porque va incluida su hija y ella no quiere estar ahí. Ese procedimiento administrativo de “manda papeles y nos manda papeles”, pues dura aproximadamente pues como nueve o diez meses y, la Dirección General de Fundaciones nos deniega la inscripción en el registro con el nombre “Niñas de Alcácer” porque le da la razón a... a la madre de Desirée. A partir de ese momento, yo no estoy en... en Valencia ni con Fernando, porque estamos hablando de un año y pico después de... de haber terminado todo eso y, lógicamente, el problema era un dinero de Fernando, era su historia, y yo sigo sin saber nada más de lo... del dinero de la fundación. Eso es lo que hay. Se abre un procedimiento judicial, a raíz de un programa de cámara oculta que nos grabaron tanto a Fernando y a mí en Canal 9, en una sinvergonzada de esas que algunas veces hacen los periodistas manipulándolo todo y en cual parecía que yo acusaba a Fernando García de... de haberse quedado con todo el dinero y de situaciones de estas. La fiscalía de Valencia abre un procedimiento contra Fernando García, por apropiación indebida primero y luego por estafa y duró dos años el procedimiento y se sobreseyó por no existencia de delito y se acabó.

DC: Eh... Bueno, a este respecto hay... hay varias cosas. Hay dominical de “El Mundo”, del año 2002, pues... hace acusaciones muy duras a Fernando García, precisamente por eh... todo lo que tiene que ver con la fundación, porque bueno, pues según un extenso reportaje Fernando García, pues tiene varias cuentas, se ha quedado con muchísimos millones de las antiguas pesetas, precisamente de las eh... donaciones También se habla, bueno, pues el libro, si no me equivoco “Qué pasó en Alcácer”, que tenemos aquí, también fue financiado con dinero de esa fundación.

También te salpica todo este tema. Me imagino que recordarás todo aquello y me gustaría que contaras un poco tu versión. Porque sí que hay cierta controversia o sí que se os acusa, tanto a Fernando García como a ti, en diferentes medios, eh... de haberos lucrado con el tema, concretamente, bueno, por un lado con el tema de televisión, que si quieres luego entramos en eso y por otro con lo de la famosa fundación. Entonces no sé cuál es tu punto de vista al respecto, Juan Ignacio.


JIB: Mira, los tres periodistas que firman el artículo de “El Mundo”, y que ninguno es periodista de “El Mundo”, y, de los tres, solamente uno es periodista, estas personas se ponen en contacto conmigo a través de la hermana de mi mujer, que en paz descanse, que ha muerto de cáncer hace cinco meses, porque a través del libro, como sale la sociedad que lo edita y está a nombre de... de mi mujer, me encuentran, me llaman y son las personas que habían participado en la producción del programa del Juí del cas Alcásser, cuando yo estaba allí trabajando, con ellos, para decirme que, con motivo del décimo aniversario de lo de la desaparición de las niñas y esto, que... que querían hacer una serie de..de programas y que querían contar en Canal 9 con... conmigo. Digo, bueno. Yo no tengo ningún inconveniente, me dices lo que es, hablas de esta historia y tal. Para analizar el contenido de esos programas que íbamos a hacer, yo, evidentemente, mantengo tres reuniones distintas con ellos en... en Valencia, que me tengo que ir hasta Valencia a contárselo, donde les cuento todas estas cosas. Lo de Fernando, la fundación, el dinero, si se lo ha quedado, si no lo hay, todo. De cara a esos programas que íbamos a hacer y por los que, evidentemente, iba a cobrar yo.

En la tercera de esas reuniones que tengo con estos personas de Canal 9, me graban con cámara oculta, en el hall de... de un hotel, esas personas con las que yo estoy negociando participar en el programa y con esas grabaciones, a base de corto aquí, corto aquí y junto aquí, salen frases que yo jamás he llegado ni a pronunciar. Entonces, esos señores, basados simplemente en los datos que yo les he dicho, que son los mismos que a ti, no es Fernando, es decir, lo que ha pasado es lo de la fundación hasta aquí. Luego ¿qué ha pasado con el dinero? No lo sé, pregúntaselo a Fernando García. Es así de fácil. Hasta aquí es lo que yo te he contado qué hemos hecho nosotros. Ahora, ¿qué es lo que ocurre o deja de ocurrir después? Entonces, a raíz de ahí, es de donde ellos intentan montar un... un espectáculo de una historia que es muy sencilla. Punto número uno. Fernando García pide dinero por televisión a los españoles para él y porque le apetece y la gente se lo manda. Y Fernando García tiene, como luego han demostrado los juzgados, todo el derecho del mundo a hacer lo que le dé la gana.


DC: Pero...

JIB: No hay una sola persona, ni una sola persona, que le haya reclamado, ni personal, ni judicialmente, una peseta a Fernando.

DC: Pero...

JIB: Si todo hubiera sido como dicen y yo le hubiera mandado donativos y había donativos importantes muchos ¿sabes?, yo le hubiera pedido explicaciones. Nadie ha pedido nunca explicaciones.

DC: Pero reconoce que ese dinero era para él, o sea, no era para, a lo mejor, bueno, pues financiar algún tipo de [...]

JIB: Evidentemente, vamos a ver. Lo que no se puede dejar de reconocer es... Fernando montó una fundación con un local, en la cual había una secretaria que estaba empleada. Donde se ha estado trabajando todo el resto de las personas voluntariamente en todas estas historias. Don Fernando García ha tenido muchos procedimientos judiciales y ha tenido que gastarse un montón de dinero. El recurso, solamente de casación ante el Tribunal Supremo, costó siete millones de pesetas. Es decir, claro que hubo una parte de todo ese desembolso económico que Fernando García destinó a esta situación. Evidentemente, de todo lo que sobró y de lo que se trataba era de generar esa fundación y de crear esa fundación para, de esa forma, pues ayudar a otras familias que se pudieran ver inmersas en la misma situación que él había estado viviendo. Ahora, que alguien pretenda de todo esto decir que es que Fernando García lo tenía todo organizado y lo que quería era lucrarse, pues me parece que hay que tener una mente muy retorcida. A Fernando García es una persona a la cual a la hora de cenar, cuando su hija tenía que llegar, no llegó, y no llegó, y no llegó y se ha visto inmerso en una situación que luego ha desembocado en otra serie de situaciones, pero hay que dejar algo muy claro. Don Fernando García era millonario antes de que desapareciera su hija y es millonario ahora. Entonces, no creo que Don Fernando García haya tenido nunca ningún interés crematístico en todo esto, sino que hay veces que un conjunto de situaciones que dices “vamos a pedir dinero y vamos a montar una fundación y vamos a crear unos equipos de investigación y vamos a ayudar a las familias y vamos a dar apoyo psicológico y vamos a ir a los congresos y vamos a... a intentar un poco involucrarnos en todo ese tipo de situación”, algo que se ve roto por el tema de... de no haberse podido registrar como fundación y parece que es que alguien ha querido crear una fundación, luego no la ha creado y se ha quedado el dinero por la parte de atrás ¿sabes?

DC: Si, pero independientemente de eso, Juan Ignacio, o sea, está claro que no se crea con ánimo de lucro. Está claro, pero, una vez pasado el tiempo, para dejar esto claro, ¿se ha lucrado finalmente con el paso del tiempo, con el paso de las circunstancias, la fundación se llegó a lucrar con, bueno, pues todas las donaciones?

JIB: Pero si es que la fundación nunca llegó a existir. Entonces, como tal, no se ha lucrado nunca. Es... es decir, ha habido una cuenta en la cual se han realizado unos ingresos. De ahí se habrán realizado una serie de gastos, que Don Fernando García sabrá, porque él es el y era el único titular, lógicamente, de esa cuenta. Que al final, después de todo eso, haya quedado un dinero. Pues es posible. Pero yo le digo que si Fernando García tuviera que poner todo lo que en un momento determinado ha perdido o se ha gastado o ha dejado de ganar en las situaciones, pues no creo yo que económicamente se haya lucrado. Ahora claro, si luego también vienen los tribunales de justicia y te indemnizan con cien millones de pesetas por lo de la muerte de tu hija, dices, pues ¿te has lucrado con cien millones? Dices, pues sí, pues te has lucrado con cien millones. Porque ha habido un anormal funcionamiento de la justicia y nos ha tocado pagarlo a todos los españoles ¿sabes? Es decir, entonces el que de la fundación o del famoso proyecto de la fundación, después de todos los gastos quedara un dinero. Pues, evidentemente, claro que quedaría dinero. Que Don Fernando García es el que sabe lo que ha pasado con ese dinero. Pues también..."





Fuentes:




  1. Los misterios de Alcásser: http://elpais.com/diario/1996/11/10/espana/847580419_850215.html
  2. El Periódico. 1997.06.08. Nº 8554: El Mississippi consigue retrasar vuelos.
  3. El Mundo. 1997.06.16: García, un hombre en todas partes.
  4. Levante-El Mercantil Valenciano. 1997.06.25: F. García y Blanco dejan de participar en el "Mississippi" por discrepancias.
  5. Levante-El Mercantil Valenciano. 1997.08.01: F. García dice que ha bloqueado su cuenta de donativos para que "ningún curioso fisgue".
  6. Levante-El Mercantil Valenciano. 1997.08.09: El padre de Míriam registra la Fundación Niñas de Alcácer con un capital social de 78 millones.
  7. Levante-El Mercantil Valenciano. 1998.04.28: Asuntos Sociales deniega la inscripción en el registro de la Fundación Niñas de Alcácer.
  8. Levante-El Mercantil Valenciano. 1998.06.14: Un letrado de la acusación en el caso Alcácer pretende cobrar a la procuradora 13 millones.
  9. ¿Qué pasó en Alcácer? Juan Ignacio Blanco Durán. Son-Expresión S.L. 1998.
  10. Denuncia contra una consejería de Murcia de una familia valenciana: http://elpais.com/diario/1998/09/07/cvalenciana/905195885_850215.html
  11. TTV. Entrevista a Juan Ignacio Blanco. 2002: https://www.youtube.com/watch?v=7m5JZEq2rH0
  12. Canal 9. Alcàsser, vides marcades. 2002: https://www.youtube.com/watch?v=YvzVGCsxAHI http://www.dailymotion.com/video/x2qcb3u_alcacer-vidas-marcadas-canal-9-2002_webcam
  13. El Mundo. La oscura renta de Alcàsser: http://www.elmundo.es/cronica/2002/370/1037613607.html
  14. Levante-El Mercantil Valenciano. 2003.02.06: La fiscalía lleva al juzgado a F. García tras ver indicios de que si se apropió de dinero.
  15. El Mundo. La heroína de las niñas de Alcàsser: http://www.elmundo.es/suplementos/cronica/2005/508/1120946406.html
  16. Entrevista a J. I. Blanco. Dimensión Límite. 16 de marzo de 2013: https://www.youtube.com/watch?v=Pdo1r7Gh5LU


lunes, 20 de abril de 2015

Anabel Segura. La película del churrero y el fontanero 02.




SECUESTRO EN "LA MORALEJA"


01. PRELUDIO

Anabel Segura Foles, de veintidós años, vivía en una chalet adosado de la calle Camino Viejo 25, en Intergolf 5, una urbanización cerrada situada en la zona residencial de La Moraleja, cerca de Madrid.

Nacida en Madrid, un veintidós de marzo de 1971 y, por tanto, del signo Piscis, Anabel era una chica delgada y de buena estatura, con casi 1,70 m.; religiosa, ordenada, metódica y muy inteligente, simpática y romántica. Hablaba cinco idiomas y era una gran deportista, aficionada al golf, al squash y al footing.

Educada, guapa y con estilo, Anabel lo tenía todo.

Había estudiado en el Colegio Alemán de Madrid desde 1977 a 1989. Tras realizar el examen de selectividad decidió estudiar Ciencias Empresariales Europeas, para lo que solicitó una plaza en el ICADE. Tanto los exámenes escritos como la entrevista personal fueron muy satisfactorios y se la admitió. Desde 1989 hasta 1991 estudió en la localidad de Reutlingen, situada a unos 35 km al sur de Stuttgart, la capital del Länd de Baden-Württemberg, al suroeste de Alemania.

Éste primer detalle, aparentemente intrascendente, iba a resultar crucial en su vida. Anabel tenía que hacer obligatoriamente dos de los cursos de la carrera en Alemania, y le había tocado hacer tercero y cuarto. Sin embargo, cambió el turno con su amiga Blanca Arteche, para hacer los dos primeros cursos en Alemania y los dos últimos en España.

Hizo prácticas durante seis meses en el Commerzbank, una de las principales entidades financieras alemanas, en la localidad de Frankfurt, la ciudad bancaria por excelencia del país.

Anabel llevaba sus estudios brillantemente y ya estaba en el cuarto y último curso de carrera, ya en Madrid.

Era hija del empresario José Segura Nágera, nacido en La Carolina (Jaén), el veinticinco de enero de 1933, y de su mujer Sigrid Ana Foles. Y tenía una hermana pequeña, Sandra, de 14 años. D. José era consejero de Rontealde, una empresa dedicada a la fabricación de ácido sulfúrico, radicada en Baracaldo (Vizcaya), que acabaría siendo desmantelada en julio de 2011. También era director general y consejero delegado en España de la multinacional Lurgi.





En julio y agosto de 1991, Anabel estuvo en St. Cloud, en la periferia de París, trabajando como recepcionista de Lurgi Francia. De paso perfeccionaba su francés. Y tenía el Bois de Boulogne al lado, por si quería pasear o ir a correr.

El año siguiente estuvo en Sevilla, trabajando en el departamento de Mercadotecnia para la Expo 92. Para cuando terminara sus estudios, tenía en cartera una importante oferta de trabajo como ayudante de auditoría de Arthur Andersen.





Tan responsable como siempre, Anabel no olvidó presentar su tesina dentro del plazo requerido: el día uno de abril, antes de irse de vacaciones.

El tres de abril de aquél año de 1993, la familia al completo se fue de vacaciones de Semana Santa. Empezaron por Jaén, la provincia natal de D. José. Entre otros lugares, visitaron la Catedral y el Castillo de Santa Catalina, pasando la noche en el Parador Nacional.

Al día siguiente se fueron a Granada. Estuvieron viendo la Catedral y La Alhambra. A continuación, D. José y Dª Sigrid dejaron a sus hijas Sandra y Anabel en el Hotel Nevasur, en Sierra Nevada, y ellos se fueron a su chalet de la Urbanización Alcazaba Beach en Estepona, Málaga.








Sandra y Anabel se quedaron en el hotel toda la Semana Santa: del 4 al 11 de abril, ocupando una habitación doble, la 410. Todos los días por la mañana cogían el telecabina, que las llevaba a las pistas de esquí. Mientras Sandra hacía un cursillo de esquí, Anabel, que ya sabía esquiar, disfrutaba de uno de sus deportes favoritos.





El día 11 su padre volvió a Sierra Nevada a recogerlas. Pero Anabel quería volverse a Madrid antes de tiempo, porque quería preparar su vuelta a clase. Era su último año en el Icade y no quería fallar: los exámenes estaban a la vuelta de la esquina.





Su padre trató de convencerla. Insistió muchísimo para que se quedara unos días más y volvieran todos juntos, pero no hubo manera. Durante la última comida que tendría con su padre y su hermana Sandi, Anabel dudó. Aunque su hermana se iba a volver a Estepona con sus padres, Anabel decidió regresar a Madrid.

Así que su padre y su hermana la acompañaron a la estación de Renfe y Anabel cogió el Talgo de las 15:10 de aquél día 11 de abril.





Este segundo detalle le sería fatal.


02. EL SECUESTRO

De modo que el lunes de pascua, doce de abril de 1993, Anabel estaba sola en casa, con la única compañía de Rosita, la empleada de hogar de los Segura. Dirk Jörke, un amigo alemán de Wolfsburg, que había estudiado dos años en Alemania con Anabel, fue la última persona que habló con ella. La llamó por teléfono desde Alemania y estuvieron hablando un rato. Porque aunque ella había regresado a España, habían mantenido el contacto.

"Sabía que yo había sido la última persona que había hablado con Anabel. Hoy pienso que habría muchos más detalles de la conversación, pero para mí fue una conversación normal, sobre tus amigos, la escuela, cosas que tienes en común, tus objetivos para el futuro, tus creencias sobre la vida. Todas esas cosas. Normalmente si vuelves a llamar dos semanas más tarde no piensas que la han secuestrado. Había también una mujer catalana que estuvo secuestrada y que fue liberada dos años después. Espero que suceda lo mismo con Anabel, es necesario que vuelva y retome el control de su vida."





A partir de ese momento, Anabel no volvió a hablar con nadie conocido.

A primera hora de la tarde, entre las 14:00 y las 14:15 horas, se puso su chándal rosa y azul, cogió su radiocasete, se ajustó los auriculares y se fue a practicar footing por una de las calles de la urbanización, como tantas otras veces, siguiendo la misma ruta de siempre, entre el Camino Ancho y el Camino de las Liebres.

Momentos después de que Anabel saliera a correr, su amigo Dirk la volvió a llamar... Pero ella ya no estaba en casa.

El destino volvía a jugarle una mala pasada a Anabel. Quizás si su amigo la hubiera llamado un poco antes, eso la habría retrasado lo suficiente como para burlar el secuestro.

Le había dicho a Rosita, la empleada de hogar de la casa, ya veterana y de entera confianza, que no iba a tardar mucho y que no quería comer casi nada. Iba a correr, se ducharía y sólo quería que le tuviera preparadas un par de manzanas.

Como ya sabemos, a Anabel le gustaba mucho hacer deporte. Pero no podía practicarlo tanto como ella quería, a causa de sus estudios. Esta vez pensaba aprovechar el día: más tarde iba a ir a una clase de golf en el club de la Urbanización.

Pero no iba a poder ser.





Una vez fuera de la urbanización Intergolf y de la vista del vigilante, ya nadie podía protegerla.

Empezó a correr siguiendo el Camino Viejo, una calle rodeada de gran cantidad de árboles a ambos lados, bordeada por altos setos que ocultan los chalets de los residentes a las miradas de los curiosos.

Siguió corriendo hasta llegar a Camino Ancho, una zona igualmente bordeada con setos, pero con mucha menos densidad de arbolado. La parte izquierda de la calle es zona de colegios, mientras que a la derecha hay un descampado. Llegó hasta la glorieta que hay al final de la calle, la rodeó y volvió en dirección contraria, por el lado izquierdo del camino, el del descampado.

Cuando llevaba recorrido cerca de un kilómetro y medio, y estaba frente al colegio Base (Camino Ancho 10), una furgoneta de color blanco paró a la altura de Anabel. Dos individuos 1 bajaron y la introdujeron a la fuerza en el interior del vehículo, a cuyo volante se hallaba un tercer delincuente.

Dos más uno, tres. Churrero + fontanero= dos.

1
Diario La Vanguardia. 16.04.1993, Pág. 23:
"Ese día tres desconocidos la obligaron a introducirse en una furgoneta y se la llevaron por la fuerza..." "Apenas llevaba unos 800 metros, fuera ya de la zona bajo vigilancia privada, cuando la abordaron dos hombres a cara descubierta y la obligaron a introducirse en un furgoneta blanca, a cuyo volante se hallaba un tercer delincuente..."
Diario El País. 10.04.94. Pág. 20:
"Cuando la muchacha corría de regreso hacia su domicilio fue asaltada, frente al Colegio Escandinavo, por varios individuos, que la introdujeron en una furgoneta de color blanco."
Diario Cambio 16, 25.04.1994. "Anabel, ¡Ven!):
"Se había distanciado más de un kilómetro de su casa, enfilaba una calle con arboleda cuando dos individuos la atraparon y la introdujeron en una furgoneta blanca."
Revista Interviú, 22.05.95. Pág. 91:
"El único testimonio, el de un jardinero que trabajaba para el Colegio Escandinavo, frente a la cual fue secuestrada la joven, ha dejado para la posteridad la imagen de una furgoneta blanca, un "cuatro latas", con dos personas introduciendo en ella a Anabel."
Diario Ya, viernes 29.09.95:
"... dos individuos a cara descubierta la obligaron a introducirse en una furgoneta Renault Express de color blanco -en la que esperaba una tercera persona al volante-, que huyó apresuradamente hacia la N-I (Madrid-Burgos)."
Revista Semana, 11.10.95, Nº 2904. "El jardinero":
"La misma chica a la que había visto hacía sólo unos minutos forcejeaba con dos individuos, que finalmente consiguieron introducirla en la furgoneta."

Finalmente, una joya, de la propia Policía Judicial:

Diligencia de Exposición. Brigada Provincial de Policía Judicial. 28.09.95:
"... Sobre las catorce horas y cincuenta minutos del día doce de abril de mil novecientos noventa y tres se instruyeron diligencias en la Comisaría de Alcobendas-San Sebastián de los Reyes, en las que se daba cuenta del secuestro de una joven que estaba haciendo footing en una de las calles de la Urbanización La Moraleja, siendo obligada, al parecer por dos individuos, a subir a una furgoneta de color blanco, tamaño pequeño, y dándose a la fuga en dirección desconocida, y dejando en el lugar una sudadera, unos cascos y un walkman. Gestiones posteriores pudieron determinar que esta muchacha se trataba de Anabel SEGURA FOLES, de veintidós años y con domicilio en la Urbanización Intergolf número 25 de La Moraleja..."





Acababan de secuestrarla. Eran las tres menos cuarto de la tarde. Y ya nadie volvería a verla jamás.

De esa zona, ya al final de La Moraleja, parten multitud de caminos, lo que dificultaba establecer qué dirección habían tomado los secuestradores en su huída. Aunque todo hacía pensar que habían optado por unos caminos de tierra que desembocaban cerca de la iglesia de Los Dominicos primero y, más adelante, en la Nacional I. Una ruta discreta y solitaria, por si a la víctima se le hubiera ocurrido gritar.

El único testigo del suceso fue Antonio Blázquez Yuste, un jardinero de sesenta y un años de edad que trabajaba como jardinero en el Colegio Escandinavo (Camino Ancho 14), frente al cual fue secuestrada Anabel. Al escuchar su grito de auxilio, Antonio salió a la calle y vio fugazmente a los secuestradores. Eran dos hombres jóvenes, que viajaban en una furgoneta blanca Seat o Renault. Uno agazapado, el que iba en el lado derecho, y otro, que era el que estaba al volante, era moreno, con el pelo corto y unos treinta años.

En donde estaba estacionado el vehículo había un jersey verde con dibujos, en cuyo interior había una camiseta blanca, una cinta de audio y el reproductor de música de Anabel, el walkman que siempre llevaba cuando salía a correr.

El testigo creía recordar que la furgoneta no tenía cristales laterales y que ese fue el motivo por el que no vio a nadie en la parte trasera.

Antonio subió en su Ford Fiesta. Pretendía seguir a la furgoneta y avisar a la Guardia Civil. En el trayecto se encontró con un vigilante jurado que llevaba un pastor alemán. Se lo contó todo, y el vigilante avisó a la policía.

Se llegó a someter a hipnosis al jardinero, intentando que recordara la matrícula de la furgoneta, sin resultado.

El jardinero perdió su trabajo poco después del secuestro. ¿Por qué? ¿Acaso había visto demasiado? ¿Qué fue de Antonio Blázquez Yuste? 1 ¿Llegó a testificar en el juicio?




La policía ya sabía que se había producido el secuestro de una mujer, pero todavía no sabía quién era.

Rosa Maritsa Albornoz Soza, Rosita, había nacido en Chile en 1951, por lo que en aquellas fechas contaba con cuarenta y dos años. El día de la desaparición por la tarde recibió una llamada del novio de Anabel, que estaba preocupado porque estaba citado con ella y no se había presentado. Entonces Rosita le dijo que tampoco había vuelto a casa.

A las 21,50 horas de ese día 12 de abril, se cerró el círculo. José Tomás Navarro Pujol, 2 novio de Anabel, se acercó al domicilio de los Segura, muy preocupado, y se encontró con que todavía no había regresado. Entonces llamó a la Comisaría de Alcobendas para denunciar la desaparición.


1
Curiosamente, la prensa de los primeros días afirmaba que el jardinero se llamaba Elías. ¿Se filtró un nombre diferente para ocultar la identidad real del testigo? ¿Podemos creer en la declaración de Antonio / Elías? ¿Podría haber alguien interesado en ocultar lo que realmente pasó y dónde ocurrió?

2
Tomás era un ejecutivo publicitario de 24 años que llevaba algo más de un año saliendo con Anabel, desde el 28 de febrero de 1992. Según dijo, había quedado con ella esa tarde para tomar un café. Sería interesante saber si en la investigación le preguntaron cuándo se concertó la cita, por qué medio, a qué hora habían quedado, en qué lugar y si podía saberlo alguien más. ¿Se le tomó declaración ante la policía y el juez instructor? ¿Llegó a declarar en el juicio?


La policía se presentó en la casa de Anabel con los objetos hallados en el lugar de la desaparición, que Rosita reconoció de inmediato.

Sólo quedaba avisar a la familia. Se había confirmado la identidad de la joven desaparecida. De modo que Tomás llamó a D. José Segura sobre las doce y media de la noche y le informó que Anabel había desaparecido y que la policía había encontrado su walkman y algunas prendas suyas.

Dos días antes, el sábado 10 de abril, se había producido otro intento de secuestro en la Urbanización. Una mujer, Blanca Díaz Berrio, había sido abordada en Camino Ancho por dos individuos que ocupaban un vehículo. Después de hacerle varias preguntas intentaron agarrarla, aunque consiguió huir y refugiarse en su domicilio.

¿Qué estaba pasando en La Moraleja?

A partir de la descripción realizada de uno de los dos individuos por dicha mujer, la Policía elaboró un retrato robot, que, por algún motivo, no se hizo público hasta el 20 de enero de 1994.

Un vigilante de una obra cercana había observado una furgoneta que se adentraba por un camino de tierra en dirección a Barajas. Se pudo comprobar que existían huellas de rodadura de un vehículo que conducían hacia un cerro, a unos dos kilómetros de distancia, en donde desaparecían.

No existiendo ningún factor determinante, los dos primeros móviles que se consideraron fueron la exigencia de un rescate y el sexual



EL PAÍS, SÁBADO, 30 de septiembre de 1995

"Aún sigo con la esperanza de que no sea ella"

TOMÁS NAVARRO, NOVIO DE ANABEL SEGURA

ANA ALFAGEME | Madrid | 30 SEP 1995


Tomás Navarro, un ejecutivo de publicidad de 24 años, confesaba ayer: "Sigo teniendo la esperanza de que el cuerpo que han encontrado esta mañana [por la de ayer] no sea el de Anabel", su novia. Tomás, un hombre demasiado joven para haber pasado por dos años y medio de temores, imágenes recurrentes y, sufrimientos, reconoce que lo de Anabel le ha sobrepasado, que ella está ahí, dentro de su cabeza, y que estará toda la vida. Así lo desea. Casualidades tremendas de la vida. Tomás soñó durante la noche del miércoles que Anabel Segura era libre por fin, que volvía, que estaba aquí. Un sueño parecidísimo a otros muchos de los últimos dos años y medio. La noche siguiente, la de anteayer, la pasó insomne, pendiente de la radio. Prefería pensar que el cuerpo que buscaban en Toledo no era el de su novia rubia, la chica que el 12 de abril de 1993 no acudió a su cita, después de año y medio de salir con ella.

Por eso las ojeras de ayer en el rostro de Tomás, tras la mesa de piedra de la sala de reuniones de la agencia de publicidad madrileña donde trabaja. Tomás vestía traje azul marino sobre su silueta delgada, corbata del mismo color y una camisa azul clara.

Resulta, al verle así, difícil imaginarle como un muchacho más que toma cañas con sus amigos en los sitios de moda, que bucea o esquía. Es hijo de un empresario de publicidad, pero quiere trabajarse fuera de la casa su futuro profesional. Lleva nueve meses en esta agencia. Hace poco que se ha dejado una barba que enmascara algo su juventud, su cabello castaño y fuerte y sus ojos despiertos -"por respeto a los clientes me la he dejado", dice, con un rictus algo triste-. Y triste está. Por eso ayer los compañeros de la agencia se lo llevaron a comer por ahí y no le dejaron acercarse a su casa -vive con sus abuelos-, que es adonde suele acudir. "Se han portado muy bien, entre ellos hay dos compañeros de clase de Anabel", dice Tomás, quien también compartió aula y libros con su novia.

Cuando ella desapareció, les faltaba un trimestre para ser licenciados de Icade (una institución de los jesuitas que combina Derecho y Empresariales). Recuerda que Anabel era dos días mayor que él (ella nació un 4 de marzo), e incluso aquel 28 de febrero de 1992 en que empezaron a salir.

Insiste en que él no es protagonista de nada, en que su testimonio es el último de todos y que siempre se ha negado a pronunciarse sobre sí mismo. La periodista le habla de que él ha sido uno de los afectados por la desaparición de la joven y le explica que quiere conocer sus sentimientos. Él, con una inteligencia que mostró sobradamente durante toda la entrevista, contestó: "No es descriptible. La educación que hemos recibido no nos prepara para esto. Ni para lo primero, que es el secuestro de alguien querido, ni para el resultado final, que ha sido la noticia de la muerte. Estás preparado para que la gente muera porque es mayor, o, si es joven, por un accidente. En estos dos años y medio todo me ha superado".

Pregunta. ¿Qué recuerda del día en que desapareció Anabel?

Respuesta. Era la vuelta de Semana Santa. Habíamos quedado, no sé..., para tomar un café y no apareció, así que fui a buscarla y me encontré con la sirvienta, que estaba muy, muy nerviosa. Encontramos el casete portátil, la camiseta... Yo no me lo podía creer. Te quieres convencer de que lo que hallamos se le habría caído...

(Tomás es reacio a seguir; fue él quien tuvo que avisar a los padres de Anabel, que estaban en Marbella).

P. Y anteayer, ¿quién le dio la noticia?

R. Estaba a punto de salir con unos amigos y me llamó mi padre para darme buenas nuevas: que habían atrapado a esos... no puedo decir cómo son, no son personas. Luego me dio otra, la mala. No me lo he querido creer, hasta esta mañana. Se han dicho tantas cosas durante estos dos años y medio, y tantas han sido falsas...

P. ¿Cómo ha pasado la noche?

R. No salí, he dormido muy poquitas horas porque he estado pendiente de la radio.

P. ¿Cómo se ve la vida después de estos dos años?

R. Es una lacra que nunca va a desaparecer. Anabel está ahí, siempre ha estado en mi cabeza y estará, y yo creo que debe ser así.

P. Y ella, ¿quién era para usted?

R. No hay una sola imagen, no sé, no me gustaba por sus ojos o su boca, era ella, su personalidad, una serie de circunstancias. La quería muchísimo.

P. ¿De qué color ve el futuro?

R. Sólo me planteo el futuro profesional [su cara se ensombrece y baja la mirada].

P. ¿En qué ha cambiado usted?

R. Lo de Anabel ha hecho que para mí los problemas no tengan importancia, es decir, que algo tiene que ser muy gordo para que me afecte, porque, en comparación con lo que le ha ocurrido a ella...

Anabel Segura. La película del churrero y el fontanero 01.




Nunca he secuestrado a nadie y, por el momento, no tengo intención de hacerlo. Pero no creo que haga falta ser un profesional del secuestro para comprender que es necesario un mínimo plan para llevarlo a cabo. Hay que elegir una víctima cuya familia pueda pagar el rescate que se va a solicitar (lo que implica tener información detallada sobre dicha familia); analizar las rutinas de la persona elegida, sus familiares y conocidos; determinar una fecha y hora para realizar el rapto; contar con las personas y los medios adecuados para ello; preparar una ruta de escape y quizás un cambio de vehículo; tener un lugar adecuado para mantener retenida a la persona secuestrada; acordar cuándo se va a mantener el primer contacto con la familia y el medio mediante el que se va a realizar; fijar un lugar para el cobro del rescate y un medio seguro para recoger el dinero y huir sin ser detenidos, etc. etc. No es una tarea fácil, ni muchísimo menos.

Nuestro famoso dueto churrero-fontanero (Muñoz-Ortiz) o, si se se quiere, la temible tríada Emilio-Felisa-Cándido no habían planeado nada de nada. Entraron en La Moraleja y secuestraron a la primera chica que vieron por allí haciendo footing. No sabían si era una empleada doméstica o la hija del Presidente del Gobierno. Después se pasaron horas dando vueltas con la furgoneta empleada en el secuestro, propiedad de uno de ellos -hábil maniobra- y, finalmente, mataron a la secuestrada en una fábrica de ladrillos abandonada. Una obra maestra del crimen. Y, para terminar su astuto plan, no consiguieron cobrar ni una peseta del rescate.

Para detener a estos tres cantamañanas fue necesaria una labor policial de investigación que duró dos años y medio. ¿En serio?

Todo el caso era tan absurdo, que daba para un libro. Y, después de terminar el de Gloria Martínez Ruiz, empecé con el de Anabel. No iba a tener un título muy original, pero sí muy indicativo: "Secuestro en La Moraleja".

El boceto del libro llegó a tener 228 páginas, y entonces tuve que parar a raíz de la creación del Grupo de Las Sombras en facebook, del que ya no formo parte.

No sé si llegaré a terminar el libro, que pensaba publicar en Amazon de forma digital (en formato kindle) pero, por si resulta de interés, en la próxima entrada del blog se presentan los dos primeros capítulos.

Espero que os gusten. Un par de capítulos bastan para que aparezcan varias dudas con respecto a la "versión oficial" que nos intentaron colar dos años y medio después del día del secuestro.