jueves, 22 de mayo de 2014

Llum Valls Torruella.





Llum Valls Torruella era una chica de 1,50 metros, melena larga y lisa de color castaño claro y ojos marrones. Tenía dieciséis años y vivía en Sabadell con sus padres, Josep Valls y Montserrat Torruella. Había acabado ESO con buenas notas y después de terminar el bachillerato quería ser psiquiatra. Era testaruda y tenía mucha personalidad.

Llum desapareció el jueves siete de agosto de 1997, tras acompañar a su ex a la estación Sabadell Centre de Renfe, del que se despidió a las ocho y diez de la tarde. Llum lo había estado pasando mal porque habían cortado hace tres meses. Ese día había estado llorando y estaba muy triste. Pero nada irreparable. A pesar de todo, estaba muy ilusionada porque tenía pensado asistir el día siguiente a un festival de música reggae en Torelló (Osona).

A la una de la mañana Llum todavía no había vuelto a casa. La familia se asustó y comenzó a ponerse en contacto con sus amigos. Decidieron buscarla en el festival, pero no estaba allí. De modo que pusieron una denuncia por la desaparición.





El lunes 22 de septiembre, sus compañeros de la Escola Industrial de Sabadell organizaron un concierto solidario en su recuerdo. Y ese mismo día, el caso de Llum fue abordado en el conocido programa de televisión "¿Quién sabe dónde?", presentado por Paco Lobatón.

A mediados de noviembre, la familia de Llum decidió pedir colaboración internacional para la búsqueda de su hija, para lo que denunciaron el caso en los consulados y embajadas, solicitando que se distribuyera la fotografía y datos de la joven en sus respectivos países. A finales de mes, la empresa Postalfree, que distribuía postales en restaurantes y bares musicales, puso en circulación 10.000 postales con la fotografía de Llum.





El sábado 22 de noviembre, un hombre que paseaba a sus perros por la orilla del río Ripoll encontró una mochila -que pertenecía a Llum- en una zona fangosa del río, muy cerca del puente de la Salud, que enlaza el centro de Sabadell con el barrio de Torre-romeu: a unos quinientos metros de la casa de la joven. La mochila contenía una toalla y una muda de ropa interior, el carnet de socia del Club Natació Sabadell y una libreta de ahorros. Llum había estado bañándose en una piscina de Sant Feliú del Racó poco antes de su desaparición. Pero entre los objetos hallados en el interior de la mochila no apareció su DNI.





El 2 de diciembre, una veintena de agentes de la Policía Nacional volvieron a rastrear el río Ripoll en un último intento de localizar pistas sobre la joven. El comisario de Sabadell, José Marín, anunció que se abandonaba la búsqueda en el río porque no se había encontrado nada, a pesar de contar con cuatro perros especializados y agentes a caballo.

El 10 de diciembre, la prensa se hacía eco de una curiosa noticia. Fernando B., de diecisiete años, ex novio de Llum, había sido detenido en Viladecavalls, acusado de colocar una sustancia inflamable en un Banco el día 5 de octubre. La PUA (Plataforma d'Unitat d'Acció) se solidarizó y pidió su puesta en libertad, aunque los padres de Fernando afirmaron que no tenía nada que ver con dicha organización.

La familia de Llum tenía la esperanza de que su hija volviera durante las Navidades. Todavía pensaban que se había ido de casa voluntariamente y que se encontraba bien. “... La única manera de vencer la impotencia es mantener la esperanza, la ilusión de que estén bien en algún lugar..."

El 7 de enero de 1998, los padres de Llum anunciaron que se recompensaría con 2,5 millones de pesetas a cualquier persona que pudiera aportar información fiable sobre el paradero de su hija. Ya habían descartado la hipótesis de fuga voluntaria y empezaban a estar muy asustados. Redoblaron sus esfuerzos y, de este modo, a las once de la noche del lunes 23 de febrero se emitió un nuevo episodio de ¿Quién sabe donde?, en el que participaron los padres de Llum y de Cristina Bergua. Todo era poco para buscarla y nada mejor que conseguir la colaboración ciudadana a través de la televisión.

Las iniciativas continuaron. El 8 de marzo de 1998 se celebraba un acto en el Racó del Campanar con motivo del día de la Mujer, en el que se incluyó un recuerdo a Llum. El martes 17 de marzo, la familia de Llum (junto con las de Cristina Bergua, María Teresa Rodríguez y otras) se reunió con el Sìndic de Greuges para exponerle el caso de su hija. Y el viernes 3 de abril, unas 2000 personas formaron una cadena humana en Sabadell, en recuerdo de Llum.



El barranco. Una cadena humana de bolsas con restos.





Creación de grupos de apoyo, conciertos, manifestaciones, comunicados, distribución de postales y carteles, programas televisivos, recompensas, reuniones con personalidades políticas... Todos estos esfuerzos se iban a estrellar contra la dura realidad. El jueves 13 de mayo de 1998, nueve meses después de la desaparición, se encontraron unos restos humanos en el fondo de un barranco de treinta metros de profundidad del río Ripoll, junto con un llavero, una cartera, unas deportivas Nike, unas pulseras de colores y unas llaves. Todos los objetos pertenecían a Llum. Los miembros de los Goes (grupos de operaciones especiales) bajaron con cuerdas de escalada y hallaron una tibia en una especie de cueva que no se veía desde el borde del barranco. Luego apareció el resto del esqueleto.

Todo indicaba que el cuerpo era de ella, pero los padres querían mantener la esperanza hasta que se realizaran las pruebas de ADN. Según Rafael Carbona, juez de guardia encargado del levantamiento, los resultados podían demorarse un par de semanas.

La búsqueda en la zona se había iniciado gracias a "una intuición del comisario". José Marín fue iluminado desde los cielos y decidió que el único lugar dónde podía estar la joven desaparecida era el barranco. Un barranco que estaba situado detrás de las escuelas universitarias de Estudios Empresariales e Informática y en las cercanías de la estación de Sabadell Centre, el último lugar en que se la vio con vida.  ¿Por qué no se le había ocurrido antes?




Dos días después del hallazgo de los restos, se hizo entrega a la titular del juzgado número 2 de Sabadell de un escrito -al parecer retenido durante meses- en el que Llum anunciaba su suicidio. Esa carta -cuyo análisis caligráfico determinó que había sido escrita por ella-, junto con los análisis forenses que determinaban que en el fallecimiento de Llum no había intervenido ninguna otra persona, fue determinante para que la titular del juzgado, Raquel Alastruey, concluyera que se trataba de una muerte por suicidio.

Según el informe forense, Llum había muerto por un shock hipovolémico (pérdida masiva de sangre) provocado por un politraumatismo que le provocó múltiples fracturas y una muerte casi instantánea. Llum cayó de pie, luego flexionó las piernas y se apoyó en una de las manos, sufriendo fracturas en la pelvis, la muñeca y los tobillos. No había duda en cuanto a la identidad del cadáver, comprobada con el análisis de los huesos y la dentadura, a la espera de las pruebas de ADN. Y, por supuesto, había muerto el mismo día de su desaparición. Un alarde forense, que después de 276 días pudo determinar exactamente el día concreto del fallecimiento de Llum.





Sólo faltaban las pruebas de ADN para archivar el caso... Y siguen faltando, al menos para la opinión pública. Hasta dónde yo sé, no volvió a publicarse ninguna noticia al respecto y por tanto ignoramos el resultado de dichas pruebas... si es que llegaron a realizarse.

El día de su desaparición, Llum se fue a nadar, acompañó a su ex novio a la estación, perdió una mochila -pero se quedó su carnet de identidad, que luego perdió por alguna otra parte- y después, olvidando el concierto del día siguiente que tanta ilusión le hacía, decidió lanzarse por un barranco. Y cayó de tal forma que luego apareció en el interior de una cueva. Un suicidio clarísimo.

Lo que más me gusta de todos estos casos es el modus operandi. No parece que nadie investigue nada ni trate de reconstruir los últimos momentos antes de la desaparición, para averiguar su causa y actuar en consecuencia. Nada de eso. Se empieza a buscar a lo loco en descampados, canteras, barrancos, ríos, bosques, pozos, escombreras, etc. etc., a ver si por casualidad aparece el cuerpo. Si en un plazo determinado no aparece nada, se abandona la búsqueda y se dice "que no hay pistas".

... Aunque en este caso se tardara 276 días en buscar en el único sitio en el que no se había buscado... Casualidad de las casualidades, era justo el lugar del suicidio.












Fuentes:




  1. http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1998/05/14/090.html
  2. http://elpais.com/diario/1998/05/15/catalunya/895194449_850215.html
  3. http://elpais.com/diario/1998/05/31/catalunya/896576850_850215.html
  4. http://elpais.com/diario/1998/06/02/catalunya/896749666_850215.html
  5. http://elpais.com/diario/1998/05/14/catalunya/895108048_850215.html
  6. http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/1998/05/14/pagina-6/33830824/pdf.html?search=Llum%20Valls
  7. http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/1998/05/14/pagina-25/34639120/pdf.html?search=Llum%20Valls
  8. http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/1998/05/14/pagina-5/33838343/pdf.html?search=Llum%20Valls
  9. http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/1998/05/14/pagina-25/34639120/pdf.html?search=Llum%20Valls
  10. http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/1998/05/14/pagina-6/33833166/pdf.html?search=Llum%20Valls
  11. http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/1998/05/14/pagina-1/33830723/pdf.html?search=Llum%20Valls
  12. http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/1998/05/14/pagina-1/33833145/pdf.html?search=Llum%20Valls
  13. http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/1998/05/14/pagina-4/34642035/pdf.html?search=Llum%20Valls
  14. http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/1998/05/14/pagina-3/34621700/pdf.html?search=Llum%20Valls
  15. http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/1998/05/14/pagina-1/33814945/pdf.html?search=Llum%20Valls
  16. http://cac.drac.com/199709/19970928.html

miércoles, 21 de mayo de 2014

Aurora Almudena Martín Bartolomé.




Aurora Almudena Martín Bartolomé, de 27 años, desapareció de su domicilio en Muelas de Pan (Zamora) el viernes dos de febrero de 2001. Era una chica de 1,45 metros de estatura, delgada, de ojos y pelo castaños. Ese día llevaba unas gafas con cristales redondos, anorak negro, vaqueros azules descosidos en los bajos y deportivas blancas.

Almudena salió de su casa para dar una vuelta en bicicleta. No llevaba equipaje, dinero ni documentación. Cuando sus padres vieron que tardaba en volver más de lo normal dieron la voz de alarma y comenzó la búsqueda por los alrededores de Muelas con la ayuda de vecinos y familiares, aunque sin resultado alguno. Se la buscó durante semanas y con posterioridad buzos de la Guardia Civil rastrearon con una lancha la presa de Ricobayo, que estaba completamente llena, lo que dificultó los trabajos de los miembros de actividades subacuáticas.





La búsqueda en el embalse comenzó cuando el día cinco de febrero apareció su bicicleta, que estaba apoyada en la barandilla del nuevo puente sobre la presa. Al lado había una nota dejada en un pañuelo en la que aparecía su nombre, la fecha del dos de febrero -el mismo día de la desaparición- y la palabra "clero".





Tras estabilizarse los fangos del fondo del embalse, en el mes de junio de 2001 se volvió a reanudar la búsqueda por parte de la Guardia Civil pero ya con mayores medios. Acudieron junto al resto de efectivos, el Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la base madrileña de Valdemoro, para rastrear los fondos ayudándose de una cámara robótica, especialista en este tipo de búsquedas, lo que permitió alcanzar un radio de visión superior a la capacidad de inmersión de los buzos.





Esta búsqueda tampoco fue fructífera al no haber encontrado ningún indicio o pista sobre el paradero de la muchacha, que ya llevaba desaparecida más de cuatro meses. Un año después lo volvieron a intentar y, aunque a D. Tomás Martín, padre de Almudena, le dijeron que habían llegado a ver un cuerpo, no se llegó a rescatar ningún cadáver. Esta última búsqueda duró veinte días.





Se llegaron a movilizar una gran cantidad de organismos. Incluso se contó con la colaboración de la policía portuguesa. Al parecer, no se siguió ninguna otra pista que la que implicaba la aparición de la bicicleta: otro suicidio más en la larga lista de desenlaces de desapariciones.




El 25 de julio de 2013, la prensa informaba que Almudena había sido declarada fallecida a petición de la familia, tras estar más de doce años desaparecida. El trámite lo llevó a cabo el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Zamora, con fecha 15 de julio. La declaración se hizo para tratar de estabilizar la situación administrativa de la familia, que ya llevaba más de una década sin saber nada de ella.

Según los familiares "... la Guardia Civil se olvidó totalmente del tema y ya desde hace unos años no se ha vuelto a reactivar la búsqueda...", por lo que tras varios años de desaparición, al cumplirse el plazo legal para hacerlo, decidieron declararla oficialmente fallecida, en un último intento de cerrar la herida y así poder seguir adelante sin la tortura diaria de la incertidumbre. Ese fue el triste final civil de Aurora. Una fría nota en el B.O.E. Se merecía algo mejor.







La Opinión. El Correo de Zamora

Los restos óseos hallados en Ricobayo son de una persona desaparecida en 2001
La desaparición se denunció en febrero de ese año

L. O. Z. 31.08.2017 | 13:09


Labores de inmersión de la Guardia Civil


Las pruebas de ADN realizadas a los restos óseos hallados en Ricobayo han dado positivo y demuestran que son de una persona desaparecida en 2001.

Los restos habían sido hallados por dos pescadores en el embalse de Ricobayo. Una vez tuvo conocimiento de los hechos, la Guardia Civil de Zamora, procedió a acordonar la zona y así poder realizar el levantamiento de los restos por parte de la Comisión Judicial.

Cotejado el ADN de los restos con el ADN de un familiar de la persona desaparecida (que había sido tratado por los especialistas de la UOPJ de Zamora) , dio resultado positivo según el Instituto Nacional de Toxicología.

La búsqueda se prorrogó durante tres días seguidos, iniciada el 6 de febrero de 2001, haciendo casi imposible la inmersión, debido a las condiciones meteorológicas adversas reinantes en ese momento, por lo que la mencionada búsqueda se realizó básicamente desde la embarcación, no obteniendo resultado positivo.

Nuevamente durante los días 13, 14 y 15 de febrero de 2001, el Equipo GEAS continua con las labores de búsqueda, siendo imposible realizar inmersiones (la cota de visibilidad era "0" y la temperatura del agua de 4º C), procediendo a realizar rastreos en barca, revisando las orillas del pantano, participando en estas labores también personal de Protección Civil. Posteriormente se realizan rastreos aguas abajo de la presa, ante la posibilidad de que el cuerpo hubiese pasado hacia esta zona al encontrarse las compuertas abiertas.

La búsqueda (que había continuado durante estos días por parte de diferentes Unidades de la Comandancia) resultó nuevamente infructuosa. Mientras tanto los equipos de investigación de la Guardia Civil realizaban labores de investigación con la finalidad de dar con el paradero de la persona desaparecida, no obteniendo resultado positivo. La Guardia Civil continuó con las labores de búsqueda e investigación, así en el verano del 2001 a las sumersiones realizadas por el GEAS se sumó la utilización de un robot, realizando inmersiones diarias y mucho más largas (durante 8 días). En la primavera del 2002 se efectuaron también numerosos reconocimientos con una cámara pocera (60 intervenciones durante un mes), sin haber podido obtener resultado positivo, a pesar del esfuerzo y empeño de los miembros de Cuerpo durante todo este tiempo.

Durante periodos posteriores por parte del GEAS se realizaron reconocimientos en la zona del embalse, principalmente durante finales del año 2014, desgraciadamente con el mismo resultado negativo. Finalmente, durante la tarde del día 05 de marzo de 2017, la Guardia Civil de Zamora tiene conocimiento a través de la colaboración ciudadana, del hallazgo en el pantano de Ricobayo, de una zapatilla con un calcetín en su interior, observando que dentro del mismo había restos óseos.

De inmediato la Guardia Civil de Zamora se persona en el lugar, pudiendo observar en una primera inspección ocular que se trata de una zapatilla de color blanco de una marca conocida, que en su interior hay un calcetín, el cual contiene restos óseos que pudieran ser humanos.

Continuando con la inspección del lugar pudieron observar (al lado de la zapatilla) otros restos de huesos que también pudieran ser humanos, y a unos 20 metros de distancia otro calcetín de las mismas características que el citado anteriormente. Ante estos hechos los Guardias Civiles procedieron al acotamiento de la zona y aviso al Juzgado de Guardia, siendo realizado el levantamiento de los restos por los especialistas en Policía Judicial de la Guardia Civil de Zamora, entregándolos al Instituto Anatómico Forense de esta capital. Desde este fueron trasladados al Instituto Nacional de Toxicología para su posible obtención del perfil de ADN. Durante el presente mes de agosto, el citado Instituto Nacional de Toxicología emite informe positivo de la identificación mediante ADN, coincidiendo el de los restos óseos hallados con el del familiar de la persona desaparecida en febrero de 2001.




Fuentes:




  1. http://www.adesepa.com/AuroraAlmudena.htm
  2. http://www.gendive.com.es/tierradealba/anews01/nalba/nwahoga.htm
  3. http://www.patrulleros.com/index.php/desaparecidos/3069-aurora-almudena-martin-bartomolome
  4. http://www.laopiniondezamora.es/comarcas/2013/07/24/declaran-fallecida-joven-desaparecida-muelas/694677.html
  5. http://www.boe.es/boe/dias/2013/07/30/pdfs/BOE-B-2013-29487.pdf
  6. https://www.laopiniondezamora.es/comarcas/2017/08/31/restos-oseos-hallados-ricobayo-son/1028911.html
  7. https://www.youtube.com/watch?v=GMTf3zgipEQ


martes, 20 de mayo de 2014

Arturo Luna Briceño. Desaparecidos.




Arturo Luna Briceño nació en Pozoblanco (Córdoba), en 1944. Fue colaborador de TVE desde 1965 y en 1974 participó en la creación de los informativos de TVE2. Fue uno de los fundadores de Informe Semanal y colaborador de uno de los programas de más éxito de TVE: ¿Quién sabe dónde?, presentado por Paco Lobatón.

A raíz de esta colaboración es cuando escribe "Desaparecidos", una crónica de sus experiencias con el programa, en la que nos cuenta sus peripecias en varios de los casos que investigó. Algunos de los más tristemente célebres son los de Alcàsser, Gloria Martínez Ruiz y Susana Ruiz.

Aunque ya se había publicado en el blog un fragmento de este libro -que está descatalogado-, esta vez ya está disponible en su totalidad, en formato pdf. El enlace es:


Arturo Luna Briceño. Desaparecidos



Espero que os guste.










Sobre el caso Alcàsser, Luna declararía lo siguiente:


"... Durante los dos meses que estuvieron desaparecidas las Niñas de Alcácer yo viví con las familias la desazón y la angustia. Los acompañé en la visita que le hicieron al Presidente Felipe González en la Moncloa. Permanecía en Alcácer de lunes a jueves. Y le llevaba a la Guardia Civil las llamadas que recibíamos en el programa. Luego vino la investigación sobre los crímenes y realicé varios reportajes cotejando lo que se contaba en el sumario y lo que decían los testigos que vieron a Anglés y a Ricart. Como las cosas no cuadraban invité a Fernando García, el padre de Miriam a que subiera a La Romana y se percatara de las dudas que existían. El resultado fue un reportaje de “Dossier” titulado “Diario de un padre atormentado” que fue un programa de máxima audiencia. Con mis investigaciones y mis dudas escribí “Desaparecidos” que editó en 1993 la Editorial Temas de Hoy. Lo hice siguiendo paso a paso el sumario y el resultado de la autopsias que me facilitó Fernando García. Documento que conservo en mi archivo, porque el caso Alcácer no quedó claro y aún continúan los debates y las especulaciones sobre el caso..." 


Por último, os dejo una semblanza del autor, que apareció en el Día de Córdoba, el 27 de mayo de 2012:







CORDOBESES EN LA HISTORIA

El pionero en los paseos en blanco y negro por los pueblos de los 60

Arturo Luna Briceño nació en una casa-escuela de los cuarenta, lo acunaron las palabras de Machado y Quijano y volcó su creatividad en los primeros audiovisuales culturales de España


AL Norte de Córdoba dos jóvenes aspiraban a "ser maestros" en los años 20. Él en Pozoblanco y ella en Espiel. Manuel Luna conoció a Petra Briceño Molero preparando ambos las oposiciones de Magisterio en Sevilla y pronto quedó impactado por aquella niña de 18 años. Ella era la más pequeña de un terrateniente viudo y su segunda mujer, Valeria, de ascendencia italiana, que tomando las riendas del patrimonio familiar creó un auténtico emporio entre Obejo y Espiel. 

Valeria Molero estaba próxima a cumplir los 50 años cuando nació Petra, un regalo para el matrimonio, casi anciano para aquellos años. Y se empeñó en "darle carrera". Una vez ganada su plaza, la joven se casó e instaló en Pozoblanco con Manuel, en donde nacieron sus ocho hijos. El más pequeño de todos, Arturo Luna Briceño, vino al mundo un 4 de junio de 1944. Fue el "juguete" de su hermana Petrita, 10 años mayor, heredera del positivismo de la abuela Valeria y de las dotes para el arte y la literatura de los Briceños, entroncados directamente con el insigne pensador Manuel Ruiz-Maya Briceño, e indirectamente con la saga de los Baroja.

Arturo Luna nunca fue a la escuela, pues -como le gusta decir- "vivía en la escuela", en la casa familiar donde se leía a Antonio Machado, donde "el salón rompía su silencio con el soniquete de una cantinela" proveniente de un grupo de escolares. "Nos turnábamos leyendo El Quijote, haciendo un cerco en torno a la mesa que presidía mi padre, académico por Córdoba. Otras veces, Petrita cantaba, recitaba, bailaba y ensayaba su teatro, con Arturito como único espectador, sentado en el alféizar de la ventana del colegio, en brazos o al cuadril", recuerda ahora. 

El niño comenzó a imitarla representando teatrillos que él mismo escribía desde los cinco años, empezando a publicar a los 13 y distrayéndose, más de lo que los padres deseaban, de sus tareas. De ese modo acabó en el Seminario a los 11 años, siguiendo tal vez los pasos de su hermano Luis, a la postre misionero y párroco de La Inmaculada de Ciudad Jardín. Llevaba el bagaje humanístico de la escuela de su madre, partidaria de conjugar Ciencias, Letras y "labores de hogar" mixtas. "Aprendí a hacer cadenetas, bodoques, vainicas, puntos de cruz, calceta, croche", como aprendieron las niñas, así como papiroflexia, marquetería o taracea, porque Petra Briceño repetía que quien mueve las manos aprende a pensar con claridad. Así, se entusiasmó con el oficio de carpintero y la artesanía que cristalizó en uno de sus primeros éxitos televisivos: Oficios para el recuerdo. Pero antes, vendría un año en el Seminario. Mucho latín, algo de filosofía y "una cosa que sólo saben enseñar los jesuitas: a distinguir las voces de los ecos". Volvió a la artesanía por poco tiempo, ya que el padre le obligó a preparar el Bachiller. Aquel matrimonio, profundamente religioso, buscó un maestro "represaliado por comunista" del que aprendió "a ser honesto y tolerante con los que no pensaban o rezaban como yo". De ahí pasó al Bachiller Superior en los Salesianos, al reencuentro con los antiguos compañeros de farándula, al guión y a la dirección, ninguneando a la censura y a los curas "que no ganaban para sustos". 

A los 17 años escribió el primero de su veintena de libros, Viaje a la Beturia de los Túrdulos, un ensayo sobre las costumbres de su tierra, que sería la base de su primera serie para TVE. Pero su dedicación al audiovisual debió retrasarse por los estudios de Magisterio y la marcha a la Academia Auxiliar Militar de Madrid, en donde un encuentro con Joaquín Ortiz, hijo del censor de la única cadena de televisión, lo acercó al Paseo de La Habana. Aquí en Córdoba recopilaba, junto a Ana María Vicent, los fondos para el Museo Etnográfico de la capital con algunos telares del siglo XVII, una fragua de fuelle o un herramental de albéitar traído de Obejo, entre otros, de los que poco o nada se sabe. 

Entre 1964 y 1965 Arturo Luna empezó a colaborar como figurante, regidor, ayudante de producción o intérprete en TVE e ingresó en el Centro de Formación del ente público, en donde estudió electrónica, cámara y guión. En 1967 se convirtió en guionista de Ventana abierta y No estamos solos de Tele Club, iniciando una carrera imparable como dramaturgo en programas y series infantiles. En 1969, tras Revista de Televisión, dirige documentales dedicados al mundo rural y sus costumbres y supera el examen de ingreso en la Sociedad de Autores. 

Con 28 años ya era uno de los guionistas más jóvenes de TVE, y a los 30 fue cofundador de Informe Semanal hasta 1974, en que se incorpora a los informativos de la segunda cadena, a Toros 2 en el 76, Fantástico o Entre dos luces en 1982. Desde esa fecha hasta el 2002, su carrera está jalonada de títulos célebres como Quién sabe dónde, de nuevo Informe Semanal, Así son las cosas, o los 50 episodios de aquel mítico Dossier del que fue director y guionista. 

Secretario General de la Asociación de Autores de Televisión y miembro de la Academia de las Artes y Ciencias, es el encargado de los Derechos de Autor, volcando semanalmente en Los Pedroches Información el fruto de sus investigaciones históricas y enriqueciendo su impresionante archivo, para el que busca un digno receptor. 

Casado desde 1972 con María del Carmen Luna, las tres hijas, Luna Luna Luna, Beatriz y Azahara, cumplen con creces los sueños y las inquietudes de la bisabuela Valeria.






Fuentes:


  1. http://www.eldiadecordoba.es/article/opinion/1268235/pionero/los/paseos/blanco/y/negro/por/los/pueblos/los.html
  2. http://www.semanariolacomarca.com/2015/12/entrevista-arturo-luna-briceno.html
  3. http://www.semanariolacomarca.com/2015/12/entrevista-arturo-luna-briceno.html

sábado, 17 de mayo de 2014

Sandra Palo Bermúdez.





Eran las dos y media de la mañana del sábado 17 de mayo de 2003. En el interior de un Citröen ZX rojo que habían robado en Alcorcón viajaban Francisco Javier Astorga Luque "El Malaguita", Ramón Santiago Jiménez "Ramón", José Ramón Manzano Manzano "Ramoncín" -los Ramones- y Rafael García Fernández "El Rafita".

En la Plaza Elíptica de Madrid, la joven de veintidós años Sandra Palo Bermúdez y su amigo Juan Alberto M. S. estaban a punto de tomar el autobús. Sandra no quería llegar muy tarde a casa -en el barrio de Las Margaritas de Getafe-, porque al día siguiente su hermano menor Ismael iba a hacer la Primera Comunión. Pero entonces el Citröen rojo se detuvo y sus ocupantes les obligaron a subir al interior a punta de navaja, para reanudar la marcha de inmediato. Tras intentar quitar el móvil y la cartera al amigo de Sandra, sin conseguirlo, el vehículo volvió a detenerse y le echaron. Sandra también intentó salir, pero no la dejaron. Se quedó en el asiento trasero, entre Ramoncín y el Rafita.

Se fueron hacia Getafe por la carretera de Toledo. Al llegar al km. 8,200 el vehículo tomó un desvío hacia un descampado y se detuvo a la puerta de una empresa llamada "Rótulos Fraile S.L." Sacaron a Sandra a empujones, la desnudaron y la tiraron al suelo. Después El Malaguita y Ramoncín la violaron, mientras los otros la sujetaban.

Al terminar, mientras la pobre Sandra trataba de vestirse, decidieron que había que matarla para que no los delatase. La embistieron con el coche, empotrándola contra la pared y después la atropellaron, pasando por encima de su cuerpo unas ocho o diez veces.

A continuación se acercaron a una gasolinera cercana para comprar gasolina. Habían decidido prenderle fuego a la desventurada Sandra para deshacerse de las pruebas incriminatorias. Volvieron al lugar de los hechos, la rociaron con gasolina y la quemaron.





Después se dieron a la fuga. Incendiaron el coche y lo tiraron por un barranco.

A la pobre Sandra, además de violarla, le habían roto las costillas y la columna vertebral -con hemotórax bilateral- y la habían carbonizado. Un crimen espantoso que parece sacado de una novela de terror.

María del Mar, la madre de Sandra, recibió dos llamadas un tanto extrañas de Juan Alberto, el amigo de su hija. En la primera le preguntó que si ya había llegado a casa y que lo llamara cuando llegara. En la segunda le dijo que ya no hacía falta.

El domingo quince de junio de 2003, casi un mes después, la prensa comunicaba que se había detenido a un menor en relación con los hechos y que podían ser tres las personas implicadas, todas ellas varones de etnia gitana.





Los propios padres de Sandra tuvieron que rastrear la zona donde fue hallado el cadáver -un camionero lo vio a la altura del kilómetro 8,200 de la N-401- y encontraron un walkman y al día siguiente una camiseta de color lila. Ambos objetos pertenecían a su hija. La policía se negó a desplazarse para hacerse cargo de la camiseta, que tuvieron que entregar en mano los propios padres de Sandra. Un ejemplo de manual de recogida de pruebas y mantenimiento de la cadena de custodia.

El domingo 27 de julio de 2003, Sandra era enterrada en el cementerio de Nuestra Señora de la Soledad, en Getafe. El cadáver había permanecido 71 días en el Instituto Anatómico Forense de Madrid, en donde se le practicaron dos autopsias y varias pruebas de ADN para verificar su identidad.





Como de costumbre, existe una serie de hechos confusos que habría que haber aclarado en su momento:

  • La sentencia contiene tales errores de localización que parece que se podría haber redactado en cualquier parte menos en Madrid. Confunde la Plaza Elíptica con la Glorieta del Marqués de Vadillo y luego dice que la gasolinera estaba situada en la Plaza de Santa María de la Cabeza esquina con la Plaza de Fernández Ladreda (!!!).
  • ¿Cómo es posible que entre cuatro no consiguieran robarle la cartera y el móvil al acompañante de Sandra?
  • ¿Por qué lo dejaron con vida y sin embargo decidieron matar a Sandra, cuando también era testigo del secuestro y podía delatarlos?
  • De hecho... ¿por qué tenía que subir al coche el amigo de Sandra? Tenían que haberle robado en plena calle y después llevarse a Sandra exclusivamente.
  • ¿Es cierto que la golpearon en la cabeza con un palo?
  • ¿Cómo es que la pobre Sandra pudo sobrevivir a tantos atropellos? ¿Por qué no matarla con la navaja que llevaban?
  • ¿Cómo es posible que los implicados tuvieran la sangre fría de ir a comprar gasolina para luego volver y prenderle fuego?
  • ¿Es cierto que Sandra apareció con una bolsa en la cabeza grapada a la altura del cuello? ¿De cuántas maneras distintas intentaron matarla?
  • ¿Como es que nunca apareció el vehículo?
  • ¿Es cierto que también participó en el crimen una tal Belén, novia de "Ramoncín" y que por eso se encontró una diadema de terciopelo negro junto al cuerpo de Sandra?
  • ¿Dónde están la mochila y el bolso que llevaba Sandra, que no aparecieron en el escenario del crimen?
  • ¿Es cierto que apareció en una cuneta de la carretera? ¿Por qué y cómo la trasladaron allí una vez quemada?
  • ¿Declaró Juan Alberto en el juicio? ¿Cómo narró los hechos?


El Malaguita fue condenado a sesenta y cuatro años de prisión por tres delitos de violación y uno de asesinato, con ensañamiento y alevosía. Los Ramones, a ocho años de internamiento y cinco más de libertad vigilada, mientras que el Rafita debía cumplir cuatro años de internamiento y otros tres de libertad vigilada. Unas sentencias ridículas para semejante crimen, uno de los más terribles de la historia penal española. Imaginemos los sentimientos de la familia de Sandra después de escucharlas, sabiendo las terribles torturas que había tenido que padecer su pobre hija.

Lo más vergonzoso es que se protegió al Malaguita, permitiéndole declarar encapuchado para ocultar su rostro a los ciudadanos.

Rafita fue puesto en libertad en 2007, Ramón en 2011 y Ramoncín en 2012. Sus historiales están limpios, porque la ley determina que se borren al cumplir los 18 años. No tienen antecedentes por secuestrar, violar, atropellar, quemar y asesinar a una pobre chica disminuida. Porque la pobre Sandra, después de superar una meningitis, tuvo un accidente de automóvil que le provocó secuelas y la dejó con la mente de una niña de doce años.





Hoy también es sábado, y también es diecisiete de mayo. Once años que han pasado demasiado rápido para los culpables. Once años de sufrimiento para D. Francisco Palo y Dª María del Mar Bermúdez, a cuya hija no se ha hecho justicia. Y para eso está -o debería estar- el Código Penal. Las demás consideraciones son secundarias. A las víctimas les da igual que los asesinos provengan o no de familias desestructuradas. Lo que todos queremos es seguridad y justicia.

En un incomprensible rasgo de mezquindad, el actual Gobierno de la Comunidad Autónoma de Madrid retiró en 2013 la raquítica subvención de 20.000 euros que venía recibiendo la Asociación Sandra Palo en Defensa de las Libertades, cuya creación fue una gran iniciativa de María del Mar Bermúdez, la madre de Sandra.





Tengo la esperanza de que, entre todos, cambiemos el Sistema y construyamos una sociedad justa. Renovemos el voto en cada aniversario hasta que lo consigamos.



Asociación Sandra Palo en Defensa de las Libertades:
Cuenta 0072.0532.14.0000100266
Banco Pastor













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Fuentes:



http://www.uned.es/dpto_pen/delincuencia-juv/jurisprudencia/caso_sandra_palo.pdf

http://es.wikipedia.org/wiki/Caso_Sandra_Palo


http://www.larazon.es/detalle_normal/noticias/2303094/caso-sandra-palo-un-crimen-que-aun-clama-just

http://www.abc.es/hemeroteca/historico-27-01-2005/Madrid/la-muerte-de-sandra-palo-fue-agonica-y-atroz-y-se-ensa%C3%B1aron-para-ocultar-su-violacion-dice-la-fiscal_20225061570.html

http://www.diariodeleon.es/noticias/espana/entierran-joven-madrilena-violada-atropellada-quemada-viva-grupo-adolescentes_92318.html

http://www.antena3.com/temas/noticias/caso-sandra-palo-1.html

http://www.elmundo.es/elmundo/2003/06/13/madrid/1055523829.html

http://www.elmundo.es/encuentros/invitados/2007/06/2565/

http://www.elmundo.es/elmundo/2005/01/25/madrid/1106638225.html

http://www.elmundo.es/cronica/2003/403/1057580894.html

http://www.abc.es/local-madrid/20131113/abci-comunidad-elimina-subvencion-asociacion-201311121901.html

http://imagina65.blogspot.com/2009/11/la-zona-negra-sandra-palo.html