martes, 14 de mayo de 2013

Halloween.





La palabra inglesa "Halloween" es una contracción de "All Hallows' Eve", víspera de todos los santos. 

Se origina con la tradición céltica del Samhain, que incorporaron posteriormente los conquistadores romanos. La festividad cristiana (Día de todos los Santos) se ha celebrado tradicionalmente el día 1 de noviembre.

La fiesta de Halloween llegó a Estados Unidos en 1840, pero no empezó a celebrarse masivamente hasta 1921, cuando se realizó el primer desfile en Minnesota, que luego iban a adoptar otros estados. Se puso de moda la costumbre de tallar una calabaza, ahuecándola para convertirla en una linterna introduciendo una vela en su interior. (Jack o' lantern).





En 1978 se estrenó la película "Halloween". A partir de entonces, la noche de brujas se popularizó en todo el mundo. Y, a causa de la película, también el concepto de asesino en serie. Los nombres de Luis Garavito, Andrei Chikatilo, Anatoly Onoprienko, Gary Ridgway y Ted Bundy, por citar sólo unos pocos, se hicieron tristemente célebres. Excepto Bundy, todos ellos comenzaron sus crímenes con posterioridad a la película.

Por supuesto que había precedentes, como Gilles de Rais, Elizabeth BáthoryJack the ripper (Jack el destripador) o Enriqueta Martí Ripollés, pero sólo es a partir de la década de 1970 cuando aparecen por todas partes. Como las películas del tema: las sagas de Viernes 13, Pesadilla en Elm Street, Candyman y Scream, American Psycho, El silencio de los corderos, Seven, la brutal Wolf Creek 1 y hasta la repulsiva serie de televisión "Dexter", en la que el asesino en serie es un policía "bueno", que sólo descuartiza criminales.


1. El 30 de septiembre de 2010 se anunció una secuela de la película que iba a ser producida por el controvertido médico judío Geoffrey Walter Edelsten, a quien se retiró la licencia por emplear personal no cualificado y por contratar a un matón para asaltar a un ex-paciente, lo que le costó entrar en prisión. También ha tenido problemas con el fisco australiano. Esperemos que no se dedique nunca a la cirugía.


Halloween fue dirigida por John Carpenter, maestro del cine de terror, y su reparto incluía a Donald Pleasence y Jaimie Lee Curtis, la hija de Tony Curtis, en su primer papel, que luego retomaría en otro clásico del género, "El tren del terror".

Halloween se desarrolla en la ficticia ciudad de Haddonfield, en el año 1963, en donde un niño de seis años, Michael Myers, asesina a su hermana mayor Judith -aparentemente por haberla descubierto teniendo relaciones con su novio- apuñalándola con un cuchillo de cocina. Quince años más tarde, el 30 de octubre de 1978, escapa de un psiquiátrico, vuelve a su ciudad natal y reanuda su carrera criminal con una nueva matanza de adolescentes.

Aunque fue una película de bajo presupuesto y escasa promoción, tuvo mucho éxito e inauguró el género cinematográfico de los asesinos en serie "a lo Jack el destripador". Y se acostumbró a toda una generación a considerar "normal" la existencia de "serial killers". Así la realidad se hacía menos cruel y generaba una menor respuesta social. Con un persistente  bombardeo publicitario, el sistema puede conseguir que parezca "normal" casi cualquier cosa y que se considere adecuada casi cualquier conducta. Una generación más, y la paidofilia parecerá aceptable. Ya hay grupos de presión al respecto e incluso partidos políticos que llevan ese tipo de conductas incluidas en sus programas políticos.


Siempre he tenido la sensación de que los permisos penitenciarios a criminales sexuales se dan por algo. Resultan muy útiles como cabezas de turco, aunque luego el Estado tenga que pagar una indemnización. Con un criminal sexual suelto, se abre la veda hasta que convenga volver a capturarle para imputarle todos los crímenes que sea necesario.

Así que... ¿tenemos un asesino en serie o una serie de asesinatos? ¿un violador en serie o una serie de violaciones? ¿De un sólo individuo, de varios individuos aislados o de una red criminal?

El cine nos ha inculcado sólo una de esas respuestas. Y de tanto ver ese tipo de películas, la gente acaba por insensibilizarse ante ese tipo de crímenes.




He sido aficionado al cine de terror. Pero como veo que ha trascendido de las pantallas a la realidad, mi concepto actual es de que se trata de una afición peligrosa y malsana. Pues, como dice Nietzsche, "Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti". 

Ahora prefiero las comedias románticas, como "Serendipity", "Love Happens" "Notting Hill" o "Music and Lyrics", que despiertan sentimientos mucho más sanos.

Curiosamente, las niñas de Alcàsser desaparecieron un viernes 13 y Gloria Martínez Ruiz desapareció de la clínica un 30 de octubre, Halloween.

4 comentarios:

Philo Beddoe dijo...

El problema no es el medio si no el mensaje.
No es lo mismo "Henry retrato de un asesino" que "Hannibal". Ni es lo mismo "Dawn of the dead" que "Braindead". Y algunas comedias románticas pueden ser más nocivas que una película de terror en cuanto volver a la gente estúpida. Si la educación de las nuevas generaciones la tiene que hacer el cine, la tv o internet en vez de padres y maestros ya no hay nada que hacer. Gana el gran hermano (el de Orwell).
Es curioso que cineastas que han querido ir más allá del asesino malo malísimo porque nació malo y mata porque es malo casi no les ha dado tiempo a ver estrenadas sus películas como fue el caso de Kubrik y "Eyes wide shut" ó Passolini con "Saló" y Polanski por que no estaba aquella noche en casa... "All of them witches..."

N. Nozick dijo...

Buena puntualización... Por supuesto que hay películas estúpidas en todos los géneros. En las comedias románticas me gusta el humor británico, es mucho más inteligente que el norteamericano, por eso cito dos de Hugh Grant.

En cuanto a Stanley Kubrik y Passolini, no murieron por casualidad. Sus películas parecen más una advertencia que otra cosa. La Iglesia de Satán fue fundada el 30 de abril de 1966 por Anton La Vey y se extendió como la espuma. Ahora mismo, junto con la masonería y algún otro poder oculto es un sistema de control en sí mismo.

Habrá que tratar el tema alguna vez...

Anónimo dijo...

Excelente post, suscribo todo lo que dices.

CmSeday dijo...

Además de suscribir también todo lo que comentas, quería realizar una pequeña aportación... Recuerdo que cuando era pequeña, en las películas (de todos los géneros) casi siempre, el malo (malo malísimo o malo a secas) era una persona con un problema psicológico, un loco, un obsesivo, incluso un científico loco. Con el paso del tiempo, las películas se han adaptado a la situación real (¿o ha ocurrido al revés?) y los malos malísimos y su actitud viene originada por celos, por morbo, o por el simple ansia de matar. Ya no es necesario justificar los malos actos, de la manera que se hacía antes. Hay malos que lo son por que sí (o esto es lo que percibo desde mi más humilde opinión)